Ocurrencias y gestos

Ocurrencias y gestos
Tomás Martín Tamayo
TOMÁS MARTÍN TAMAYO

Creo que Pedro Sánchez merece los cien días de cortesía, aun conociendo sus dificultades por el escaso margen de maniobra que tiene y por el encaje de bolillos para no encabritar al gallinero que lo votó. Si metemos en la misma jaula alondras, canarios, jilgueros, tórtolas, perdices…, no esperemos un coro armónico, ni bajo la batuta de Leonard Bernstein. A tiempo, «Pitos son, ellos sonarán».

No vamos a tener dos años de pragmatismo, porque lo que pueden vender es lo que están vendiendo: Ocurrencias y gestos. ¿La moción de censura fue la primera? Desde la tribuna, Pedro Sánchez le dijo a Rajoy que si dimitía quedaba suspendida, pero el gran lento necesitaba rumiar seis meses, la situación lo superó y prefirió encogerse de hombros, refugiarse en un restaurante, abandonar a los suyos y mandar a la nívea Cospedal a hacer la panoli, una vez más. Otra ocurrencia fue hacer un gobierno meramente gestual, con muchos independientes y caras que producen poco rechazo, intentando dar y tomar, palo y zanahoria, para no suscitar vítores ni llantos. Un Gobierno que con sus valores individuales, e individualas, es otra pajarera de cantos extraños.

Gestos, ocurrencias, brindis al sol y reparto de migajas es lo que nos espera hasta las próximas elecciones, que serán cuando a él le convenga, porque ese fue el gran regalo que Rajoy hurtó al PP y regaló a Pedro Sánchez. Si en su día Pablo Iglesias prefirió a Rajoy antes que a Sánchez, ahora Rajoy ha preferido a Sánchez antes que a Soraya.

¿Sacar a Franco del Valle de los caídos? ¿Acogida a los inmigrantes del Aquarius? ¿Sanidad universal? ¿Acercamiento de presos etarras y separatistas? ¿Dialogar con 'Quintorra'? ¿Regulación de la eutanasia? ¿Suprimir el peaje de autopistas? ¿Anular el copago farmacéutico? ¿Reducir el IVA a compresas y tampones?... Todo eso tiene un coste que pagaremos en estos dos años, en los que, alegría, no habrá recortes ni restricciones, porque la ruta marcada recorre la senda de las ocurrencias, que tienen un alto precio.

También pagaremos al décimo octavo pasajero y ministro de Cornetas y Tambores, el mismo que ya tuvimos aquí como octavo pasajero y consejero de Ocurrencias, que ahora tira de manual para llevar a la Moncloa las chorradas que practicó, con evidente éxito, en Extremadura. Siempre se ha dicho que «las primeras elecciones se ganan y las segundas te las regalan», pero la eficacia del trompetero hizo a Monago caer a la primera, siendo además el único del PP que perdió la Junta y las elecciones al mismo tiempo. Fue tal la cohetería barata desplegada que hubiera perdido incluso a los seis meses.

Dice un directivo del PP que Pedro Sánchez es la venganza de Rajoy, pero ¿la venganza contra el PP o contra el electorado? Desde luego no es la venganza contra el PSOE, que en menos de un mes se ha situado en la cabecera con un 27% de los votos, desplazando al PP, frenando a C´s y hundiendo a Podemos. Pedro Sánchez, al que -¡ay Dios!-, ya hemos visto correr por los jardines de palacio y acariciando a un perro, ganaría hoy las elecciones sin haberse despeinado.

Ahora llega la reforma de la financiación autonómica a la carta, pero los extremeños estamos salvados porque Vara ya ha escrito a todas las ministras y ministros. En «Se te tiene que ocurrir», dice Ruiz Taboada: «Al futuro he renunciado a ir por si no estuviera».

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