HOY LO CONTÓ EL 14 DE AGOSTO DE 1974

Nueve extremeños pierden la vida en un accidente de tráfico en Zaragoza

Nueve extremeños pierden la vida en un accidente de tráfico en Zaragoza

El suceso se produjo al chocar un autobús que salió desde Montijo con un camión de Almería a la entrada de la ciudad en 1974

FERNANDO GASTÓN

badajoz. En esta ocasión, la tragedia extremeña eligió como lugar de aparición la ciudad de Zaragoza. Allí, el regreso de las vacaciones de unos emigrantes extremeños que volvían a Mataró tuvo un fatal desenlace. El autocar que partía desde Montijo en el verano de 1974 colisionó con un camión procedente de Almería, provocando 9 fallecidos y 37 heridos.

El hecho ocurrió en el kilómetro 290 de la carretera N-II que une las localidades de La Almunia de Doña Godina y La Muela, a las puertas casi de Zaragoza. El autocar quedó prácticamente tirado en la cuneta tras el violento choque y la cabina del camión, a su vez, empotrada en el autocar. Inmediatamente, los equipos médicos de urgencia del centro de Traumatología de la Seguridad Social de Zaragoza se pusieron en movimiento para asistir a los heridos.

En un principio no había ninguna explicación de las causas que motivaron este accidente. Grandes marcas de neumáticos se apreciaban en la calzada y parecían corresponder al camión, cuyo conductor debió intentar desesperadamente evitar la colisión. Las suposiciones apuntaban hacia el sueño como culpable.

No se dio ningún motivo certero de por qué se produjo la fatídica colisión mortalLa labor de identificación de las víctimas no fue nada fácil en algunos casos

Según comentó una de las pasajeras del autocar horas después del accidente, el vehículo en el que ella viajaba no circulaba entonces a gran velocidad; si acaso a unos 50 por hora. La Guardia Civil de Tráfico, así como miembros de la Cruz Roja, acudieron poco después al lugar del accidente. En cuanto a la identificación de las víctimas, a primeras horas de la tarde del mismo día que se produjo el suceso aún era imposible establecer la identidad de las nueve víctimas mortales del accidente. Horas más tarde se supo que al menos había un pacense, un montijano y un vecino de Zalamea.

Desde Madrid, el Gobierno solicitó la lista de identificación de las víctimas, según se supo en aquellas horas. Hablando de los heridos, a última hora de esa mañana fue posible conocer el estado de salud de los otros tres heridos, internados en la clínica privada Montpellier de la capital aragonesa. Se trataba de un matrimonio y una joven de 17 años, todos ellos con heridas de pronóstico leve.

Los componentes de la expedición del autobús siniestrado eran extremeños que regresaban a Mataró tras culminar sus periodos de vacaciones en distintas localidades de la región. Según alguno de los heridos leves, la histeria y el pánico cundieron en los minutos que siguieron al accidente. «Nos pusimos a gritar todos los que quedamos amontonados, unos encima de otros», declaraba una joven herida que se quedó en Zaragoza, puesto que su hermano -de siete años- estaba hospitalizado.

En los años anteriores a este accidente, los extremeños tuvieron que sufrir otras desgracias en la capital del Ebro. Una de ellas fue la que desde el puente de piedra conmovió una noche de 1971 a toda España. Un autocar repleto de viajeros cacereños y pacenses cayó al río con consecuencias estremecedoras.

Ese se día se recordó todo ello en Zaragoza, puesto en un primer momento aparecieron dos cadáveres en esa catástrofe. Por otro lado, en diciembre del 73 se produjo el incendio del barrio de Las Fuentes, en el que perdieron la vida 23 trabajadores. Entre las víctimas mortales se contabilizaron también tres extremeños.

Todo esto hace que en la época se pudiera pensar que había una dramática conexión entre Extremadura y las tierras aragonesas. A muchos ciudadanos de la región seguramente le parecería demasiada casualidad el que llegaran tantas malas noticias en años casi seguidos desde Zaragoza. Al final la mala suerte y las imprudencias trazaron esa mala suerte entre la capital del Ebro y la región para revolver las entrañas con cierta frecuencia.

Cólera en Elvas

El día dejaba otras noticias a destacar en la región, como era la detección de un brote de cólera en la ciudad portuguesa de Elvas, muy cercana a Badajoz. Desde el periódico de la localidad se apuntaba a que serían tres las personas afectadas por ello. Al menos los casos se descubrieron en el hospital del municipio, puesto que hubiese sido mucho más peligroso que la enfermedad estuviese campando a sus anchas en plena calle.

El subdelegado de Salud con competencias en la ciudad portuguesa, José Cabecas, se mostraba bastante escueto sobre el asunto. «Existen realmente, debidamente diagnosticados, tres casos de cólera en nuestro hospital. Los enfermos son procedentes de Barbacena», explicaba.

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