La nueva hoja de ruta de Almaraz no despeja las dudas en torno a la central

La central vive momentos claves para dilucidar su futuro. :: hoy/
La central vive momentos claves para dilucidar su futuro. :: hoy

La ministra de Transición Ecológica emplaza a las tres propietarias de la nuclear a que se pongan de acuerdo sobre el futuro de la planta

REDACCIÓN CÁCERES.

Que se pongan de acuerdo y aclaren sus planes. Es el mensaje que la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, transmitió anteayer a los dueños de las tres empresas propietarias de la central nuclear de Almaraz, durante la entrevista que mantuvieron en Madrid. Y en términos similares se expresaron ayer desde distintos frentes relacionados con la planta extremeña, que según lo que ha trascendido de ese encuentro de alto nivel celebrado el lunes, seguirá funcionando hasta más allá del año 2025 pero cerrará antes de 2035 ó 2036.

Esta nueva hoja de ruta para la instalación ubicada en la localidad cacereña -los titulares de la instalación tienen hasta el 31 de marzo para pedir una prórroga de la licencia de explotación- ha despejado algunas dudas, pero no todas. Pese al interés estratégico que la central tiene para Extremadura, las tres empresas mantienen su mutismo, lo que alimenta la incertidumbre en centenares de familias del Campo Arañuelo. Ninguna de las tres quiso ayer dar información alguna sobre sus planes con la planta.

Sosiego y sensatez

Sí habló la ministra Teresa Ribera, quien afirmó que lo que le trasladó el lunes a los responsables de Iberdrola, Endesa y Naturgy fue «que se pongan de acuerdo en las decisiones concretas en que comparten intereses», informa Efe. La ministra dijo que su mensaje a las tres energéticas fue «claro y directo», pidiéndoles que actuaran de manera «sosegada y sensata». El encuentro, añadió, se celebró a petición de las empresas, que estaban interesadas en hablar sobre el futuro Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (Pniec). Es el documento que marcará las bases de la política energética española, y están pendientes de él todas las partes implicadas en el futuro de la central de Almaraz.

El PSOE aplaude el anuncio de que no cerrará antes del año 2025, y el PP cree que sería «una prorroguita»

En este sentido, la ministra afirmó también que aunque está muy avanzado, la presentación del Pniec se ha retrasado porque se quiere hacer junto a la de un paquete legislativo que incluya también las medidas de acompañamiento social para facilitar una transformación económica y energética que tiene que generar oportunidades.

Desde Extremadura, el anuncio de que la planta seguirá operando al menos hasta el año 2025 generó reacciones diferentes entre los partidos políticos, aunque coincidieron en subrayar la necesidad de que el futuro cierre se acompañe de «una transición económica y de empleo» para la comarca».

El PSOE considera «muy importante» que las tres empresas propietarias busquen acuerdos, y cree que lo «más coherente es que haya una prórroga» del permiso de explotación hasta que no exista un modelo alternativo para la comarca. Según su portavoz parlamentario, Valentín García, las fechas barajadas «conceden el tiempo suficiente» para dar una alternativa de empleo y de actividad económica a la zona.

Desde el PP, Cristina Teniente criticó lo que clarificó como «prorroguita» para la planta, que vive «un conflicto de intereses», añadió la portavoz del grupo parlamentario. Según dijo, mientras el PSOE aboga por mantener la instalación hasta que no haya un plan alternativo, el Gobierno central no contempla inversión alguna para el desarrollo del almacén temporal centralizado (ATC) de residuos. Además, Teniente afirmó que las plantas de energías renovables previstas en la región no procurarán ni el diez por ciento del empleo que actualmente genera la central nuclear.

Para Podemos, si bien las energías fotovoltáica y eólica son el futuro y deben sustituir a otras convencionales, como la nuclear, estas no son por sí solas la solución para cuando cierre Almaraz, pues su impacto en generación de empleo y movimiento económico es menor que el de la planta, afirmó Irene de Miguel, candidata de la formación morada a presidir la Junta. En su opinión, y tras subrayar que la central nuclear de Almaraz ya está amortizada y ha dado «beneficios millonarios» a sus empresas titulares, la transición energética debe ser acompañada de «una transición económica y de empleo» para esta región extremeña, la cual «no existe porque no se ha hecho nada pese a que ya se sabía que la energía nuclear tiene su fin».

Por último, el portavoz de Ciudadanos en Extremadura, Cayetano Polo, afirmó que el anuncio que se conoció ayer es «un nuevo movimiento veleta del Gobierno de Sánchez para no complicar las elecciones a Vara». «No debería hablarse de cierres sin planes alternativos para el Campo Arañuelo, y Vara ya va tarde si realmente está comprometido con la zona, y no con Moncloa», declaró Polo.

Para la alcaldesa de Navalmoral de la Mata, que exista un principio de acuerdo para que la central no cierre antes del año 2025 supone dar un margen «de bastantes años».

Más