La necesidad de prevenir los accidentes de trabajo

En Extremadura se debería fomentar la inclusión en los equipos de Atención Primaria de especialistasdeMedicina del Trabajo y es crucial la creaciónde una Cátedra en la Facultad de Medicina,ofertando también plazas MIR de esta especialidad

FRANCISCO JAVIER VICIANA CLEMENTEVicepresidente de la asociación Extremeña de medicina del trabajo

ESTA carta abierta está motivada por los datos que recientemente se han publicado sobre los accidentes de trabajo en Extremadura: más de 4.000 en el primer trimestre de este año que conllevan a veces fallecimientos de personas trabajadoras o lesiones graves. Como principio básico hay que entender que todos ellos son prevenibles. Pero ¿son datos reales de siniestralidad laboral los que se publican oficialmente? La respuesta a esta interrogante de forma general es no.

Las cifras de los accidentes laborales nos pueden dar una visión general de este tipo de siniestros. Sin embargo, se basan en el análisis de los registrados en el Sistema Delt@ que no recoge los siniestros de los cotizantes de Muface, ni al colectivo de autónomos, ni la economía sumergida. Además, los relacionados con riesgos psicosociales prácticamente no se comunican.

Al respecto de las enfermedades profesionales se afirma, de forma generalizada, que su infradeclaración es patente. Sus causas son multifactoriales. Entre ellas: la declaración de este tipo de enfermedades descansa en los Equipos de Atención Primaria (EAP) cuya formación en medicina laboral es escasa, en el sistema Jara no se recoge correccionalmente la historia laboral, la limitación de actuación de los especialistas en Medicina del Trabajo, expertos en esta materia, etc.

En la comunidad autónoma de Extremadura se han publicado diferentes planes con el fin de actuar en su prevención o bien para facilitar la inserción laboral a personas con diferentes patologías, entre ellos el VII Plan de Actuación para la prevención de riesgos laborales y el Plan de Salud 2013-2020. Sin embargo, también se publicó el Plan Integral de Salud Laboral de Extremadura (PLISALAB) con vigencia desde año 2005 al 2008 que, hasta la fecha, no se ha actualizado.

Con todo ello nos encontramos en nuestra comunidad autónoma con un incremento de los accidentes laborales, una infradeclaración insoportable de las enfermedades profesionales y una gestión de la prevención de riesgos laborales que necesita un impulso real y mantenido en el tiempo.

¿Cómo se podría aplicar la prevención de riesgos laborales en Extremadura para obtener datos reales de la siniestralidad laboral y que disminuyeran?

Hay que seguir sensibilizando y formando, con nuevas metodologías, al tejido empresarial y de autónomos y a las personas trabajadoras e implementar la coordinación de las administraciones competentes que conlleve, entre otras actividades, la formación de los Equipos de Atención Primaria. Señalar el esfuerzo que está realizando, en este sentido, la Escuela de Ciencias de la Salud y de la Atención Sociosanitaria programando cursos dirigidos a estos sanitarios de actualización en salud laboral.

Para ello y para que el impulso propuesto sea una realidad es fundamental la creación de un Instituto de Prevención de Riesgos Laborales en Extremadura con presencia, al menos, de la autoridad sanitaria y laboral, y la actualización del Plan Integral de Salud Laboral de Extremadura. ¿Y los servicios de prevención? Sin la participación de los Servicios de Prevención es imposible que disminuya la siniestralidad laboral. Es por ello que hay que apoyarlos y controlarlos con el fin de evitar el actual mercantilismo existente, garantizar su calidad y su independencia.

¿Y el área de Vigilancia de Salud de los Servicios de Prevención? Este área está compuesto por especialistas en Medicina del Trabajo y Enfermería del Trabajo. Son equipos que, en la actualidad, están infrautilizados y ejecutan sus tareas de forma inadecuada.

Estos especialistas, debido a su formación y capacidades, deben ser uno de los ejes esenciales de la implantación real de la seguridad y salud en las empresas mediante:

1) Gestión de los exámenes de salud laboral controlando el contenido y la temporalidad.

2) Aplicación de la vigilancia de la salud colectiva en coordinación con los técnicos de prevención.

3) Investigación de la siniestralidad laboral atendiendo a la persona y sus condiciones laborares: riesgos psicosociales, patologías previas...

4) Coordinación con los equipos de Atención Primaria, tanto para valorar patologías emanadas del trabajo como para la inserción laboral de sus pacientes, y disminuir las consultas médicas en Atención Primaria y de Incapacidades Temporales.

5) Participación en las campañas de promoción de la salud que promueva la Junta de Extremadura.

6) Garantía de independencia y condiciones dignas para sus actividades. Así se deberían eliminar las unidades móviles de exámenes de salud.

Por otra parte, en Extremadura se debería fomentar, para la mejora de la gestión de la salud integral de su población y de las enfermedades profesionales, la inclusión en los equipos de Atención Primaria de especialistas de Medicina del Trabajo. A su vez, para que los futuros profesionales de la medicina tuvieran una visión verídica de sus pacientes es crucial la creación de una Cátedra de Medicina del Trabajo en la Facultad de Medicina de Badajoz y, por último, se deben ofertar plazas de MIR de esta especialidad en Extremadura.