La N-432, que une Badajoz y Granada, estrena el primer radar de tramo de la región

Cartel que anuncia el radar de tramo en la N-432./Ana Magro
Cartel que anuncia el radar de tramo en la N-432. / Ana Magro

El dispositivo, que ya está funcionando, controla la velocidad de los vehículos durante 14,5 kilómetros entre la salida de Zafra y Usagre

Miriam F. Rua
MIRIAM F. RUA

La N-432, la carretera que une Badajoz con Granada por Córdoba, ha estrenado el primer radar de tramo de las carreteras extremeñas. Se trata de un dispositivo que mide la velocidad de los vehículos durante un tramo de 14,5 kilómetros, colocado entre la salida de Zafra y Usagre.

El dispositivo multa desde el pasado 1 de julio y forma parte de los cuatro nuevos radares que se han incorporado a las carreteras extremeñas con motivo de la campaña especial de tráfico para este verano, puesta en marcha por la DGT.

Los dos radares colocados en la provincia de Badajoz están en la N-432. Uno es fijo y está ubicado en la zona de las cuevas de Entrín, cerca de Santa Marta de los Barros. Está en un poste elevado y enfoca ambos sentidos de la circulación.

El otro está pasado Zafra y la incorporación de la autovía A-66, a la altura del kilómetro 80,5, y es un radar de tramo de 14,5 kilómetros de recorrido en ambos sentidos de la circulación.

La jefatura provincial de Tráfico de Badajoz corrige así la información facilitada por la DGT y publicada en HOY el pasado miércoles, en la que se informaba que éste último radar era fijo y que estaba ubicado en el kilómetro 142, a la altura de Azuaga.

Pedro Ignacio Martínez, responsable de la citada jefatura, aclara que la información de la DGT sobre el segundo radar es errónea.

¿Cómo funciona?

El nuevo dispositivo de tramo, del que se alerta con carteles ubicados en el arcén que anuncian su presencia, consiste en dos puntos de control situados a ambos extremos del tramo vigilado, en el que se controla la velocidad, fijada en 90 kilómetros por hora.

Su funcionamiento es muy sencillo. Consiste en un sistema muy preciso cuya misión es fotografiar la matrícula del vehículo al inicio del tramo y tomar el dato de la hora y fecha. Al final del trayecto vigilado, otra cámara vuelve a fotografiar el vehículo y mide la hora. Entonces, el sistema calcula la velocidad a la que se ha recorrido la distancia entre los postes de entrada y salida del tramo mediante una fórmula matemática muy sencilla: la velocidad es igual al espacio dividido por el tiempo.

Si la velocidad media supera los 90 kilómetros por hora, se arma la denuncia y se manda la sanción al titular del vehículo que ha cometido la infracción.

«Los jefes provinciales –dice Martínez– estamos mayoritariamente de acuerdo en que los radares de tramo son mucho mejores que los fijos, porque en estos últimos una vez que el conductor los sobrepasan, vuelve a correr. Con el de tramo, se calma la circulación, obliga a los conductores a no superar la velocidad máxima y disminuye el riesgo de siniestro. Es una bendición comparado con el radar puntual».

Fotografía la matrícula y recoge la hora de entrada y salida de los vehículos por el trayecto vigilado para calcular la velocidad

Junto a estos dos nuevos radares, en la N-432 hay un tercero a la altura de Llerena. Sin embargo y pese a que figura en la información actualizada de la DGT, el dispositivo que existía en esta misma carretera a la salida de Badajoz ya no existe. De hecho, aclara Martínez, aunque se instaló la cabina, nunca llegó a funcionar por problemas de conexiones.

En la provincia de Cáceres, como ya informó HOY, se han instalado dos nuevos radares fijos, que también están ya plenamente operativos. Uno está a la salida de Cáceres, en la carretera N-523 (antigua EX-100) que le une con Badajoz, a la altura del puente sobre el río Salor y el restaurante La Cabaña.

El otro está en la carretera que une Trujillo con Valencia de Alcántara (la N-521) y se ha instalado en el kilómetro 91.186, a su paso por el municipio de Herreruela.