Por qué un Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia

De los más de 200 grupos de investigación del Sistema Extremeño de Ciencia, Tecnología e Innovación, solo un 22,6% lo lideramos una mujer, y de los 13 institutos universitarios de Investigación de la Uex, solo tres no están liderados por hombres

MARÍA DE GUÍA CÓRDOBA RAMOSDirectora del Instituto Universitario de Investigación en Recursos Agrarios. Escuela de Ingenierías Agrarias (Universidad de Extremadura)

EN 2015, la Asamblea General de las Naciones Unidad proclamó el 11 de febrero como el Día Internacional de la Mujer y la Ciencia en reconocimiento al papel clave que la mujer desempeña en la comunidad científica y la tecnología. La Universidad de Extremadura, consciente de esta importancia, pretende dar a conocer el trabajo que las científicas desarrollamos en distintos ámbitos y responsabilidades en nuestra Universidad a través de numerosas actividades de divulgación y comunicación.

Esta visualización es fundamental para que cada vez más las niñas y mujeres puedan participar de forma plena y equitativa en la ciencia. Es por ello que el 11 de febrero es una celebración, una llamada de atención de la comunidad mundial sobre el avance de las mujeres y las niñas en este ámbito, ya que es necesario generar una cultura inclusiva, de equilibrio e igualdad de trato y oportunidades entre mujeres y hombres en todos los estratos de la investigación científica.

Tanto en España como en la Unión Europea se han aprobado directivas y leyes para trabajar en generar cambios estructurales, necesarios para que, tanto en las instituciones científicas y en los centros de investigación, la mujer pueda llegar a carreras científicas y técnicas, a continuar con su carrera investigadora e incluso a alcanzar puestos de liderazgo en la investigación. Aunque se está consiguiendo un aumento en la participación de las mujeres en las carreras de grado superior, la brecha de género en los sectores de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas todavía persiste.

Según datos de la UNESCO, entre los años 2014 y 2016 solo alrededor del 30% de las mujeres habían elegido estudios superiores dentro del campo de las ciencias, la tecnología, la ingeniería y matemáticas. Así, los datos revelan que en carreras de tecnología de la información y las comunicaciones (TIC), las matriculaciones son del 3%; en ciencias naturales, matemáticas y estadísticas, son de un 5%, y en ingeniería y construcción, de un 8%, lo que resulta particularmente baja la participación de la niña y la mujer en este tipo de carreras.

Estas cifras pueden deberse a las ideas preconcebidas que asocian una menor brillantez intelectual del género femenino y que empiezan a afectar a las niñas con seis años de edad, según indica un estudio publicado en la revista Science.

Es por ello que hay que fomentar y promover la cultura científica y la igualdad de género desde la infancia para evitar los estereotipos sociales y fomentar modelos de mujeres científicas y tecnólogas. Es muy importante que las niñas conozcan que hay mujeres científicas muy importantes en su propio entorno, de nuestra comunidad universitaria y de los centros de investigación extremeños, y no solo mujeres relevantes a lo largo de la historia como Marie Curie o Rosalind Franklin, entre otras. Esto se logra mostrando a las chicas lo que hacemos, nuestros estudios e investigaciones en los campos de más difícil acceso para ellas, que puedan palparlos, que no les asuste y que les permita ilusionarse con cosas que ellas también pueden hacer.

Una brecha importante en la que tenemos que seguir trabajando es lograr una composición equilibrada entre mujeres y hombres en todos los ámbitos de responsabilidad de la carrera investigadora. El liderazgo de la investigación es una barrera todavía difícil de salvar. Las desigualdades aumentan a medida que se avanza en la carrera investigadora y en los órganos de gobierno.

En Extremadura, de los más de doscientos grupos de investigación del Sistema Extremeño de Ciencia, Tecnología e Innovación, solo un 22,6% lo lideramos una mujer. Así mismo, de los 13 Institutos Universitarios de Investigación de la Universidad de Extremadura (UEx), solo tres están liderados por mujeres. Hace 10 años, las mujeres catedráticas representaban el 10% del cuerpo de catedráticos de la universidad extremeña; en la actualidad esta cifra ha progresado hasta el 16%. Por su parte, a nivel de las universidades públicas españolas, el número de mujeres que alcanzan puestos de responsabilidad va en aumento, ya son siete las mujeres rectoras.

Por todo ello, hay que seguir trabajando por romper este estereotipo del liderazgo en la carrera investigadora. Todas las actividades conmemorativas del Día Internacional de la Niña en la Ciencia que se están llevando a cabo en todo el mundo, son necesarias para promover la visibilidad de las mujeres científicas. Esta labor divulgativa es imprescindible para llegar a las niñas y adolescentes, que carecen de referentes y modelos de mujeres investigadoras líderes en su ámbito de trabajo.

A su vez, fomentar la igualdad en la ciencia y la tecnología favorece la eliminación de estereotipos muy arraigados relativos a la carrera científica. Las niñas deben tomar sus decisiones profesionales motivadas y libres de estereotipos y condicionantes. Deben creer en sí mismas y en sus capacidades. Solo así podremos avanzar en la igualdad y participación plena de la mujer en la ciencia.

 

Fotos

Vídeos