Morales: «Gallardo se aprovecha de la debilidad del PP»

Juan Antonio Morales. :: hoy/
Juan Antonio Morales. :: hoy

Asegura que sabía que perdería el sueldo al abandonar el PP y se niega a devolver su escaño

Rocío Romero
ROCÍO ROMEROBadajoz

El día después de soltar la bomba en el PP, el diputado Juan Antonio Morales está en la playa y con el teléfono encendido. Su marcha se debe a que el PP en Badajoz no ha plantado cara al presidente de la Diputación, Miguel Ángel Gallardo, por lo que cree que los populares se están dejando comer el terreno. «Gallardo se aprovecha de la debilidad del PP», afirma.

Sobre todo, en su proyecto de eliminar los vestigios franquistas de la provincia vinculándolos a las subvenciones provinciales. Morales dice que no tiene nada que ver con Franco, aunque la fundación que trata de mantener viva la figura del dictador le homenajeara hace dos años.

El diputado regional carga con las directrices que, según él, la dirección del PP ha dado a los alcaldes para que admitan las directrices de la comisión de expertos formada por la Diputación. «Ahora el alcalde de Badajoz recurre las bases de las últimas subvenciones, pero ha recomendado a los alcaldes que se bajen los pantalones para no perder las ayudas en sus pueblos», critica.

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El viernes envió una carta anunciando su dimisión del PP, atacando a la dirección del partido y anunciando que mantendrá el escaño en la Asamblea, donde queda como diputado no adscrito. Ayer reafirmó que no devolverá el escaño, como le ha reclamado el presidente del PP en Badajoz, Francisco Fragoso. Morales era hasta el viernes su 'número dos' en el partido en la provincia.

Morales explicó ayer que se mantendrá como diputado sin ninguna formación hasta las próximas elecciones. Aunque su idea es continuar siendo político después de esa cita. «Soy político, el partido de juego está ahí, pero seguro que en el PSOE no me meto». Deja la puerta abierta a otras formaciones, aunque garantiza que no ha hablado con ninguna.

Su decisión de marcharse del PP le deja sin salario. En la Asamblea percibía unos 60.000 euros anuales brutos. Y dice que lo sabía antes de dar el paso. «De 3.100 euros líquidos voy a pasar a cobrar unos 300 ó 400 euros, pero no me importa. Tengo una madre que me dará de comer», asegura. A pesar de ello, en el escrito que presentó el viernes en la Asamblea pedía mantener su salario con exclusividad, algo a lo que no tiene derecho según el reglamento de la cámara. También quiere un despacho y pretende que le dejen intervenir en los plenos, un aspecto que la mesa de la Asamblea debe regular.

Por otro lado, Morales apunta que él no está condenado por alteración de orden público en un pleno del Ayuntamiento de Valencia de Ventoso, como publicó ayer este diario. La Audiencia Provincial le absolvió de esta falta, pero le mantuvo otra por desobediencia al negarse a identificarse ante la Policía Local en esa misma sesión.

 

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