«Si Monago se hubiese ido tras el 26M, hoy habría una guerra civil en el PP extremeño»

«En la historia del PP regional hay un antes y un después de la presidencia de Monago», afirma. :: palma/
«En la historia del PP regional hay un antes y un después de la presidencia de Monago», afirma. :: palma

«La expectativa de éxito no creo que sea menor con un candidato de la provincia de Cáceres», afirma el dirigente al que se señala como futuro líder autonómico

Antonio J. Armero
ANTONIO J. ARMEROCáceres

Ya no es ningún secreto que Fernando Pizarro (Plasencia, 44 años) suena como relevo de José Antonio Monago para liderar el PP extremeño. Menos aún tras los resultados de las últimas elecciones, que le reforzaron como el alcalde de ciudad más votado de la región. Además, acaba de ser nombrado portavoz regional del partido, cargo que ya ejerció durante dos años y que le dará mayor visibilidad a escala autonómica. Para completar el puzzle, esta designación ha coincidido con el anuncio de que Monago se irá a Madrid para ejercer como senador. Es una suma de circunstancias que explica por qué hay ahora tantos ojos pendientes de él.

-Ya ha anticipado que esta será su última legislatura como alcalde. ¿Dónde se ve en cuatro años?

-No puedo decir un sitio concreto. Lo que sí puedo decir es que la libertad que te ofrece tener tu vida resuelta, en mi caso por ser funcionario de la Junta, miembro del cuerpo de maestros, me permite tener mucha tranquilidad. Políticamente, pueden pasar muchas cosas.

«Soy obediente con mi partido. El presidente me ha pedido que vuelva a ser portavoz autonómico y yo he aceptado»

-¿Tiene ya en la cabeza un sustituto para Plasencia?

-No. Eso sí que no lo tengo. Esta legislatura será clave para que el partido, no yo, establezca quién encabeza una lista, atendiendo a que ya no hay designación directa.

-¿Le gustaría suceder a Monago al frente del PP regional?

-No me he planteado nunca esa posibilidad, la verdad.

-¿Tenemos que asumir que Monago está ya de salida como líder del PP de Extremadura?

-No tiene por qué asumirse eso. En la historia del PP en la región hay un antes y un después de la llegada de Monago en 2008. Antes de él, las direcciones provinciales tenían tanto poder que casi éramos dos partidos diferentes en la región. Uno de los objetivos fundamentales del presidente Monago fue establecer un liderazgo regional que permitiera que los de Plasencia no nos sintiéramos diferentes a los de Badajoz ni los de Miajadas a los de Montijo. Esto era algo difícil de conseguir dentro del partido. Solo se podía lograr con un liderazgo muy fuerte. Él lo consiguió, y esa unidad quizás sea la seña de identidad más importante que ha tenido el PP de Monago. Acceder al gobierno nos dio madurez y experiencia.

-Pero este liderazgo sólido del que habla choca con el hecho de que él vuelve a ser senador en Madrid...

-Hay pocas personas en el partido que puedan defender los intereses de la región en Madrid como él, por su conocimiento y su experiencia. Es el mejor para ese cometido.

-¿Cree que del próximo congreso del PP extremeño, en 2021, puede salir Monago como presidente?

-Es una posibilidad, y no solo porque pueda ser una decisión personal de él, sino también porque pueda ser una decisión del partido.

-¿Cree que él es presidente que necesita el PP extremeño?

-Hasta ahora ha sido el mejor presidente que hemos tenido.

-Hablaba antes del PP provincialista previo a Monago y regional a partir de él. ¿Pero no cree que hay votantes y dirigentes del propio PP que opinan que el partido debe estar liderado por alguien de la provincia de Badajoz?

-No creo que la expectativa de éxito que pueda tener el partido en Badajoz sea menor con un candidato de la provincia de Cáceres, igual que no ha ocurrido al revés. La provincia de Cáceres ha sido leal hasta el extremo con un candidato de la provincia de Badajoz. Creo que este debate no existe en el partido.

-Tras el resultado en las elecciones, ¿no toca cambiar algo?

-Los resultados electorales, en cualquier ámbito, no se pueden valorar únicamente por lo que el candidato aporta, aunque sea un factor muy importante. Hay un 27% de votos para el PP de Monago, uno de los porcentajes más altos entre las comunidades autónomas, dentro de un partido que ha tenido un mal resultado general en España. El PP extremeño ha mantenido los muebles.

-¿No hay voces internas en el partido que crean que Monago debe echarse a un lado?

- No puedo dudar de que haya personas que transmitan esa idea, pero sí creo que no hay una voz mayoritaria que pida que Monago se vaya. Cualquier otro, se habría ido el día de las elecciones. Habría dicho: 'Mi prurito lo he cumplido. Ya he sido presidente del Gobierno cuatro años. No tengo ninguna necesidad. Me voy'. Eso habría creado una situación de incertidumbre terrible en el partido. De haber pasado, hoy habría una guerra civil interna en el partido. Y sin embargo, el presidente ha sido muy responsable y se ha quedado al frente, manteniendo el liderazgo del que hablaba antes.

-Plasencia es la única de las diez ciudades más pobladas de la región donde el PP ganó las elecciones municipales con holgura. ¿Cómo explica su éxito frente al fracaso general del partido a escala local?

-Cada municipio tiene una realidad. Y en el caso de las grandes ciudades extremeñas, cada una requiere su análisis. En el PP placentino vivimos momentos muy malos desde 2003 hasta 2010, cuando el partido estaba dividido. A nivel local, la gente vota al candidato, pero también castiga a los partidos con problemas internos, con divisiones. Y una de las claves de nuestro éxito ha sido nuestra unión. Y desde un punto de vista más personal, mis compañeros y yo nos hemos dejado la piel en la calle, y eso da confianza al ciudadano. Debemos interpretar lo de estar en la calle como algo más que la presencia física en la calle o tomarte una caña en los bares. Se trata también de atender las redes sociales, porque ahí está ahora una parte de lo que llamamos la calle, y eso lo hemos ejercido responsable e intensamente.

-¿Le alegró que Vox no entrara en el ayuntamiento de Plasencia?

-No he analizado esa situación. Pero creo que los extremos, de un lado y de otro, no son buenos.

«No hay una voz mayoritaria en el partido que pida que Monago se vaya»

-Se lo pregunto porque su partido tiene una relación compleja con Vox y con Ciudadanos. ¿Eso se traslada al ámbito local?

-En el ámbito local depende mucho de la actitud de los candidatos más que de sus siglas. Y lo hemos podido ver con lo que ha pasado en Cáceres y en Badajoz.

-En general, ¿cree que el PP debe estar más cerca de Cs o de Vox?

-El PP debe estar cerca de lo que ha sido siempre el PP. Eso es lo más importante, ser fieles a lo que hemos sido siempre aunque evolucionemos.

-Fue portavoz regional de su partido y lo dejó. ¿Por qué?

-Se lo pedí al presidente. Porque la legislatura pasada fue muy compleja para Plasencia, por asuntos como la deuda por las huertas de La Isla, y necesitaba tiempo para estar en mi ciudad.

-¿Y qué ha cambiado para que ahora sí pueda serlo?

-La situación del partido ahora es muy diferente. Y porque yo suelo ser bastante obediente con lo que quiere mi partido. El presidente ha querido que ahora vuelva a formar parte del comité de dirección y sea una de las caras que enriquezca la aparición pública del partido en los medios de comunicación, y yo lo he aceptado. Mi antecesora (Gema Cortés) ha sido una excelente portavoz y tengo que aprender mucho de ella.

-¿Para esa tarea puede perjudicarle no estar en la Asamblea de Extremadura?

-Pues yo siempre he pensado eso, que el portavoz debe estar en el Parlamento, porque así conoce de primera mano lo que se trata en el hemiciclo, pero el que está dentro del hemiciclo pierde un poco el pulso de la realidad social en general, y del municipalismo en particular. De lo que defendemos los alcaldes en los municipios, muchas veces al margen de siglas porque lo que te interesa es que tu municipio avance. Mi situación me va a permitir estar al tanto de lo que se trata en el Parlamento, de la batalla política que se libre ahí, y a la vez no perder el pulso a la realidad social.

-Hablaba antes de gobernar con mayoría absoluta. Usted lo hace en Plasencia, y Vara lo hace a escala regional. ¿Qué oposición debería hacer el PP teniendo en cuenta esa mayoría absoluta socialista?

-El presidente Monago siempre ha sido muy responsable en el ejercicio de la oposición, y el ejemplo son los presupuestos en los que se abstuvo para que salieran adelante en los dos primeros años de la legislatura, en la que Vara no tenía mayoría absoluta. Eso no lo hizo Vara cuando gobernó Monago.