Contra las minas abiertas

¿Queremos una Extremadura verde o un paisaje lunar?

Contra las minas abiertas
DIEGO M. MUÑOZ HIDALGO

Pasado: Cuentan que Extremadura perdió el humeante tren de la Revolución Industrial. En verdad no la dejaron montarse, convenía robar sus riquezas, pariendo una sociedad sin tierra, con mano de obra servil. Una realidad reflejada en los libros 'Los Santos Inocentes' y 'Extremadura Saqueada'. ¿Repetimos?

Oportunidad: Como no hay mal que por bien no venga, Extremadura posee un fértil patrimonio agroalimentario, turístico, fuente de salud y empleo invirtiendo en Investigación+Desarrollo+Innovación (I+D+I). ¿Vamos a matar nuestras gallinas de los huevos de oro?

El objetivo es progresar limpiamente. Considerando el informe 'Los límites del crecimiento' del Club de Roma, que alerta de que los recursos son finitos, es urgente nuestro desarrollo sostenible, respetuoso con el progreso socioeconómico y ambiental. ¿Es sincero el proyecto de 'Economía Verde y Circular' de la Junta?

La desilusión es promocionar Extremadura como una región minera concediendo cientos de 'permisos de investigación', regalando nuestra tierra... Han surgido cinco plataformas ciudadanas en contra: Salvemos la Montaña de Cáceres, La Raya Sin Minas, Sierra de Gata Viva, Salvemos las Villuercas y Dehesa Sin Uranio (habrá más). Estas plataformas defienden la salud, los recursos, los derechos, la dignidad. Hay que vigilar el Sistema de Información Geológico Minero de Extremadura. Por cada mina a cielo abierto (contaminante, monopolizada, insostenible), Extremadura ofrece múltiples fuentes a cielo abierto (limpias, diversificadas, perdurables). Nuestros políticos ¿están desinformados o son hipócritas?

La Ley de Minas 1973 está desfasada, es preconstitucional, internacionalmente ilegal, y permite a las multinacionales corromper garantías democráticas ambientales. ¿Es una ley justa? Las minas de galería extraen minerales concentrados superficiales, que son escasos, y que tienen una demanda mayor. La revolución tecnológica facilita acceder a profundos minerales dispersos con gigantes cráteres, que provocan paisajes lunares, y también violan derechos, destruyen recursos, inyectan muchísima agua con materiales como cianuro, mercurio, o ácido sulfúrico que son venenos para los acuíferos, embalses, y los regadíos. Estando en Extremadura al límite de lluvias, y debiendo evitarse la sobreexplotación y contaminación de nuestros recursos hídricos, ¿permitiremos que la sed por el oro, el litio, el uranio, etc, nos deje sin agua en la región?

Respecto a la promesa de crear trabajo, es inmoral crear falsas esperanza con una minería que será breve, robotizada, con subcontratas externas, destruyendo sectores. Dicen también las empresas que «aplicarán medidas correctoras». Es imposible arreglar las mega-roturas paisajísticas, la profanación de acuíferos, de dehesas, los accidentes ambientales. También dicen que «cumplirán la ley». Es un argumento falaz porque la ley de Minas está obsoleta, y otras leyes ambientales se incumplen.

Políticos: ¡Parad vuestro desenfreno mega-minero! ¡Comprometeros electoralmente! Si no, seréis cómplices necesarios. ¿Apostáis por un sincero desarrollo sostenible?... Extremadura progresaría más con limpias fuentes a cielos abiertos que con contaminantes mega-minas a infierno abierto. Informaros, actuad.