Un meteoro sobrevuela Extremadura

Era una estrella fugaz perteneciente a la lluvia de estrellas Épsilon Persei y «nunca supuso un peligro, pero sí alcanzó un brillo intenso por su tamaño», según la Universidad Complutense de Madrid

EFE

El meteoro que sobrevoló Extremadura y que fue avistado desde la Comunidad de Madrid el pasado lunes, a plena luz del día, era una estrella fugaz perteneciente a la lluvia de estrellas Épsilon Persei y «nunca supuso un peligro, pero sí alcanzó un brillo intenso por su tamaño», según la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

El fenómeno, detectado a las 12.19 horas del pasado 9 de julio por las cámaras del Observatorio astronómico de la UCM, motivó una serie de llamadas ciudadanas al servicio de Emergencias 112, procedentes de Getafe, Alcalá de Henares y Guadalajara, que hablaban de un bólido «con cola de fuego».

«No tocó tierra y desde Madrid se vio muy bajo en el horizonte suroeste. Por su tamaño, entre el de un garbanzo y una nuez, produjo un gran brillo» al chocar contra la atmósfera y entrar en combustión, ha dicho a Efe profesor de Astrofísica de la UCM, Jesús Gallego.

Aunque las lluvias de estrellas son comunes, «este caso fue un poco excepcional, primero por el tamaño de la partícula, varios milímetros mayor de lo habitual, con el consiguiente brillo, y también porque ocurrió durante el día», según el profesor.

«Creemos que es una partícula cometaria -originalmente expulsada por un cometa- y sabemos que sobrevoló Extremadura, iniciándose al oeste de la provincia de Badajoz y terminando sobre la de Cáceres. Por eso desde Madrid se vio en dirección suroeste y baja sobre el cielo, no muy vertical«, añade.

«Las personas que llamaron al servicio de Emergencias »pudieron pensar que era un fragmento de un cohete que estaba cayendo o un satélite que pudiera chocar contra la tierra. Pero no llegó a tocar tierra, se volatilizó en la atmósfera«, explica el profesor.

A su juicio, «fue espectacular porque mucha gente lo ha podido apreciar a simple vista. Si este meteoro se hubiera visto por la noche hubiera alcanzado la luz del lucero más brillante, casi como en luna llena».

El grupo de Astrofísica de la UCM colabora con la Dirección General de Tráfico (DGT), ya que «las cámaras que vigilan las carreteras, aunque miran al suelo, detectan el reflejo que producen estos meteoros por la noche. A veces son tan brillantes, que las cámaras lo recogen», revela Gallego.

«Más de una vez, gracias a la ayuda de la DGT, el equipo de la Complutense se ha desplazado a buscar al meteorito. Actualmente en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid se exhiben varios meteoritos rescatados por nuestro equipo«, agrega.

«Identificamos el área donde ha caído, con un error de unos cuantos kilómetros cuadrados, desplegamos un grupo de voluntarios de unas veinte personas, profesores y estudiantes, que recorren el terreno palmo a palmo durante un par de días. A veces tenemos suerte y lo encontramos, otras no», continúa.

Los procedentes de lluvias de estrellas «suelen ser del tamaño de un garbanzo o incluso menores, pero tienen un color negro brillante que los hace relativamente fácil de identificar», según el profesor.

«Por desgracia, este tipo de piezas alcanzan en el mercado negro valores de varios miles de euros. Hay especialistas a nivel mundial que se desplazan en avión tan pronto como tienen conocimiento de estos eventos y compiten con nosotros para recuperar los meteoritos», detalla.

«Si no logramos adelantarnos a ellos, el meteorito, si es encontrado, acaba siendo vendido por distintos conductos», ha lamentado este astrofísico.

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