Marihuana extremeña con destino a Europa

Una organización dirigida por ciudadanos chinos enviaba a varios países, en sólo 24 horas, droga cultivada en la región

Los invernaderos habían sido equipados con bombillas de 600 vatios y aparatos de climatización. / HOY
Evaristo Fdez. de Vega
EVARISTO FDEZ. DE VEGABadajoz

El pasado 23 de enero, un despliegue conjunto de la Policía Nacional y la Guardia Civil asestó un duro golpe a un clan familiar extremeño dedicado al cultivo de marihuana. Fueron realizados once arrestos en Mérida, Santa Amalia y Conquista del Guadiana y, por lo que se ha sabido ahora, detrás de esa actuación hay una laboriosa investigación que ha permitido desarticular a un grupo criminal dirigido por ciudadanos chinos que se dedicaban al cultivo de marihuana con destino a Europa.

En aquella operación, bautizada como Farmers-Bambusa, hubo 22 arrestos, 25 registros y fueron localizadas ocho plantaciones de marihuana. La mayoría, radicadas en las localidades extremeñas en las que se produjeron las detenciones.

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Cada una de las plantaciones está siendo objeto de un minucioso análisis por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que se han sorprendido por el nivel de sofisticación que presentaban esas instalaciones dedicadas al cultivo intensivo de cogollos de marihuana.

La principal se encontraba en Mérida, donde fue localizada una vivienda que ocultaba en su interior un invernadero con todo lo necesario para acelerar el cultivo del cannabis.

Quienes inspeccionaron esa vivienda comprobaron que una de las plantas estaba dedicada a esta actividad ilícita. Para ello, habían sido tapadas todas las ventanas y el interior estaba equipado con transformadores eléctricos, potentes bombillas de 600 vatios para generar calor y luz, aparatos de climatización, ventiladores y extractores de aire con gruesos filtros para evitar que el fuerte olor que desprendían las 3.000 plantas de marihuana que allí había saliese al exterior.

Los invernaderos localizados en la región formaban parte de una estructura más compleja dirigida por ciudadanos chinos que adquirían la droga en Extremadura para venderla de forma inmediata a narcotraficantes radicados en diferentes países europeos.

Sus clientes estaban en Reino Unido, Francia e Italia, países a los que enviaban la droga utilizando empresas de paquetería.

El golpe definitivo a la red se produjo el 23 de enero. Ese día se realizaron de forma simultánea cinco registros en Madrid y 20 en Extremadura. En total fueron detenidas 22 personas:once eran de nacionalidad china y las otras once, españoles o inmigrantes residentes en el país.

Once detenidos en la región

Estos últimos once arrestos se realizaron en Extremadura. En Mérida fueron detenidas seis personas; en Santa Amalia, cuatro; y la última detención se practicó en Conquista del Guadiana. Entre esos once investigados había diez hombres y una mujer. Todos ellos han sido acusados de delitos contra la salud pública, pertenencia a organización criminal y defraudación del fluido eléctrico.

De los 22 detenidos, cinco fueron enviados a prisión por el Juzgado de Instrucción número 4 de Parla, pero han podido eludir la cárcel después de pagar las fianzas fijadas por el juez, que oscilaban entre los 3.000 y los 10.000 euros. El resto quedaron en libertad con cargos.

El origen de la operación Farmers-Bambusa está en la localidad madrileña de Parla, donde varios vecinos alertaron a la Policía Nacional sobre la existencia de un piso que podría estar siendo utilizado como almacén de grandes cantidades de marihuana.

En la primera fase fueron incautados 109 kilos de cogollos de marihuana y 105.200 euros en una operación que concluyó con la detención de cuatro ciudadanos de nacionalidad china que ejercían como responsables de la guarda y custodia de la droga.

Pero la investigación prosiguió de forma discreta con el apoyo de la de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Badajoz. Se descubrió así un complejo entramado que operaba desde Madrid y Parla, compuesto por ciudadanos chinos que actuaban en pequeñas células.

En Extremadura hubo seis arrestos en Mérida, cuatro en Santa Amalia y uno en Conquista del Guadiana

Cada célula, cuando recibía el dinero del cliente, contactaba con el clan familiar que había construido la red de invernaderos y cultivos de marihuana en la provincia de Badajoz para que sirviera la sustancia estupefaciente. Los investigadores estiman que en una sola semana el comprador que viajaba de Madrid a Mérida podía adquirir marihuana valorada en unos 300.000 euros.

Ese clan familiar se encontraba perfectamente estructurado, de tal forma que el cabecilla contaba con personas de la familia que estaban a su servicio y se dedicaban a la creación de invernaderos en el interior de inmuebles.

Enganches ilegales

Cada una de las instalaciones contaba con enganches ilegales a la red eléctrica. De ese modo obtenían energía para los múltiples aparatos, máquinas, transformadores y material utilizado para el cultivo y desarrollo de las plantas. Esos aparatos han sido valorados en decenas de miles de euros.

También contaban con personas que se encargaban de cuidar los cultivos. Les ofrecían vivir en los citados inmuebles a cambio de ciertas cantidades de dinero. Algunos de los detenidos en Mérida tenían esta función.

Una de las plantaciones estaba en la capital autonómica, donde crecían unas 3.000 plantas

Una vez que las células recogían el estupefaciente, la mercancía era transportada a Madrid, donde la organización disponía de pisos, garajes y almacenes en los que la depositaban, procesaban y envasaban. Finalmente, camuflaban la droga junto a otros objetos de procedencia legal para enviarla al extranjero en un plazo inferior a 24 horas.

Tras los 25 registros, 20 de ellos en inmuebles y naves de Mérida, Arroyo de San Servan, Santa Amalia y Conquista del Guadiana, fueron desmantelados ocho invernaderos de interior en los que había 10.500 plantas de marihuana y 250 kilos de cogollos de marihuana, además de tres vehículos utilizados por la organización, 195.000 euros en efectivo y seis escopetas. La investigación sigue en marcha y no se descartan nuevas detenciones.