Las manos extremeñas de Mickey Mouse

Javier S. Medina en Nueva York, junto a la pieza que forma parte de la exposición de Mickey. :: hoy/
Javier S. Medina en Nueva York, junto a la pieza que forma parte de la exposición de Mickey. :: hoy

El artesano extremeño Javier S. Medina participa en Nueva York en la exposición que Disney dedica al famoso ratón

Miriam F. Rua
MIRIAM F. RUA

Disney se ha rendido al talento de Javier Sánchez Medina, el artesano extremeño que ha conquistado el mundo con sus cabezas de animales realizadas con esparto. El pacense de 41 años es el único artista español que ha sido invitado a participar en el 90 cumpleaños del ratón más famoso del planeta: Mickey Mouse. Y la fiesta ha sido en Nueva York.

Javier S. Medina -que es como firma sus creaciones- está entre la veintena de artistas de todo el mundo que han sido elegidos para participar en 'Mickey: The true original exhibition', el título de la muestra con la que Disney rinde homenaje al nonagenario personaje estrella de la animación.

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La exposición de arte interactiva se inauguró este jueves en Manhattan y el extremeño estuvo allí para soplar las velas. Hasta el 10 de febrero, el mundo podrá ver la pieza artesana que ha creado expresamente para la muestra.

Javier Sánchez Medina ha trenzado con fibras de anea y ratán y cosido con hilo de bramante las reconocibles manos de Mickey Mouse. Lo ha hecho siguiendo el mismo proceso artesanal que emplea para cada una de sus piezas. El montaje elegido para la exposición es muy efectista ya que sobre las manos de fibra cae un potente haz de luz, que proyecta su sombra alargada sobre una pared blanca.

Esta es la contribución del extremeño a una muestra que pretende reconocer el impacto que el icónico personaje de Disney ha tenido y sigue teniendo en la cultura popular y en el mundo del arte. Con ella, Javier S. Medina se proclama como el artesano del momento y uno de los artistas con más proyección internacional.

Para crear las manos de Mickey, el extremeño ha empleado tres meses en los que ha trabajado con las herramientas que heredó de su abuelo, que cosía la pleita para hacer persianas de exteriores, y con las de su padre, zapatero en Badajoz.

El martillo, los punzones y las tijeras son las mismas con las que crea las piezas que le han abierto las puertas de los hoteles (el más reciente en Jamaica) y restaurantes más 'cool' del mundo y de las casas de embajadores, diseñadores y 'celebrities' que se rifan sus espejos de mimbre en forma de sol y sus trofeos ecológicos (el nombre con el que ha bautizado las cabezas de toro, reno, burros, búfalos y rinocerontes que hace con el esparto).

El artista ha trenzado y cosido con fibras naturales las manos del icónico personaje, que cumple 90 años

El triunfo de Javier S. Medina ha sido meteórico. Hace diez años estaba en Badajoz, al frente de un gimnasio, y estudiando oposiciones para entrar en el cuerpo de bomberos. La decisión de cambiar de vida le llevó a Madrid, donde entre su trabajo en una tienda de ropa y sus clases de restauración, comenzó a sacar tiempo para empezar a trabajar con las fibras naturales que lo mantienen anclado a sus raíces.

Así empezó, haciendo sus primeros espejos en casa sin que entonces sospechara que iba a reinventar la artesanía de esparto. Sin más marketing que sus publicaciones en redes sociales, Javier S. Medina comenzó a recibir pedidos que llegaban de Japón, Estados Unidos, Inglaterra, Australia, Corea, Hong Kong o Estambul.

Trasladó su trabajo a una pequeña cochera que alquiló en Malasaña y la convirtió en su taller. Ahora ha cogido muy cerca un segundo local que abrirá pronto, donde además de espacio de trabajo tendrá también una galería de exposiciones. La carrera de Javier S. Medina como artista es imparable y su secreto es que sus creaciones de autor tienen una historia detrás que habla de él, de su familia y de su tierra.

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