Mambrú se fue a la guerra

JOSÉ LUIS GIL SOTO

Hoy se cumplen 310 años de la batalla de Malplaquet, que tuvo lugar en el marco de la Guerra de Sucesión española entre los franceses y las tropas de la Alianza (formada por Austria, Inglaterra y Holanda), al mando del duque de Marlborough y el príncipe Eugenio de Saboya. En realidad no fue la victoria más importante del duque inglés, antepasado del primer ministro Winston Churchill, puesto que había vencido anteriormente en una mucho más relevante, la de Blenheim, que llegó a ser comparada las conquistas de Alejandro Magno o a las del Imperio Romano. Pero curiosamente fue la primera, la de Malplaquet, la que hizo inmortal a John Churchill. ¿Por qué?

Resulta que a pesar de su derrota en Malplaquet los franceses creyeron muerto en la batalla al duque inglés y a él le dedicaron una canción burlesca que se extendió como la peste: «Malbrough s'en va-t-en guerre». Parece ser que su melodía es de origen árabe y habría llegado a Francia por los cruzados, y la letra se le atribuye a una de las nodrizas del delfín de Francia. El caso es que agradó a los reyes y se difundió por Versalles y luego por todo el país rápidamente.

Como tantas otras cosas, cuando los Borbones llegaron a España después de la Guerra de Sucesión, importaron la canción. Bien es sabido que los españoles de todos los tiempos hemos dominado el inglés igual que los ingleses el español, o sea, lo suficiente como para que Marlborough fuese traducido en un santiamén por «Mambrú» y la canción burlesca francesa «Malbrough s'en va-t-en guerre» acabase siendo «Mambrú se fue a la guerra» como por arte de magia.

La canción se popularizó especialmente entre las niñas, que la cantaban mientras jugaban a la rayuela, pero no únicamente. Tanto se extendió que todavía hoy está sobradamente arraigada en la tradición popular.

No solo se extendió entre el pueblo llano europeo. El tema de la canción fue empleado por Beethoven en su obra 'La victoria de Wellington' al hilo de la derrota napoleónica de Vitoria en 1813. Además, hay otras versiones en otros idiomas, más o menos parecidas a la que conocemos en España. Por ejemplo, en Inglaterra es cantada con el estribillo 'For he is a jolly good fellow' y ha dado lugar a otra canción del mismo nombre conocida aquí como 'Es un muchacho excelente' y en algunos países de América Latina como 'Porque es un buen compañero'. Todas ellas tienen una música prácticamente idéntica, salvo la versión española de 'Mambrú se fue a la guerra', cuya melodía es diferente, ya saben: «Mambrú se fue a la guerra, qué dolor, qué dolor, qué pena.».

No me digan que los 'trending topic' son solo cosa de las modernas redes sociales. Es cierto que la difusión era más lenta, pero tal vez por ello más efectiva y duradera, calando con transversalidad como la lluvia fina. ¿Llegaría Churchill a tararearla mientras aguardaba en el búnker durante los bombardeos de Londres?