Made in Extremadura

Made in Extremadura
JAVI MORENO

Mi padre siempre dice que «la siesta la pone San Isidro y la quita el Cristo». Así que, ahora que poco a poco empieza a dejarse notar el calor, tenemos por delante algo más de cuatro meses para entregarnos a la buena vida. Eso sí, no olviden que la pereza está reñida con la famosa 'operación bikini'... o al menos hasta ahora. Porque ha tenido que ser aquí, en el país de la siesta, y en esta época en la que hasta las flamencas de encima del televisor llevan el 'Made in China' grabado en la peana, cuando un extremeño, Antonio Méndez, se muestre dispuesto a rivalizar con el «pueblo que lo inventó todo» patentando un artilugio único en el mundo: Un somier vibratorio que da masajes, induce al sueño, y, por si fuera poco, ¡adelgaza!

Su creador dice que ha comprobado, a través de diferentes estudios, cómo media hora de siesta en esta cama equivale a estar dos horas practicando fitness.

Muchos de los inventos que conocemos hoy día son fruto de la necesidad, y este no es una excepción. Antonio, trabajador de la construcción, me confesaba que ha padecido continuamente dolores espalda y, de repente, un día cualquiera, se le encendió la bombilla.

El somier que ha desarrollado y patentado genera unas vibraciones que transmiten ondas energéticas a través del cuerpo, activando contracciones musculares a un ritmo de entre 25 y 50 veces por segundo. Gracias a estas contracciones se consigue reducir la grasa localizada, se tonifican los músculos, se produce un aumento de la fuerza muscular, mejora la circulación y -por si fuera poco- adelgaza. El lo ha llamado: 'Somierelax'.

Nos pasamos durmiendo un tercio de nuestra vida. La OMS insiste en que dormir no es un placer, sino una necesidad. Aún así, algunos estudios revelan que a tres de cada 10 españoles les cuesta caer en los brazos de Morfeo, ya sea por estrés, dolores musculares, ansiedad.

Además de moldear nuestro cuerpo sin esfuerzo, la 'cama medicinal' ideada por Antonio mejora todas estas dolencias. Por esta razón, en un intento de revertir a la sociedad los beneficios para la salud que él mismo ha logrado, quiere poner su invento a disposición de las asociaciones extremeñas que lo soliciten (Asociación de Fibromialgia, Colegio Profesional de Fisioterapeutas, Pacientes con Espondilitis, etc.) para que personas aquejadas de distintas dolencias puedan comprobar hasta qué punto mejora su salud.

A sus 56 años, los hallazgos de este vecino de Fregenal, investigador inquieto e incansable, no acaban aquí. Recientemente ha finalizado un ambicioso proyecto que podría ayudar a solventar el problema de millones de personas que no tienen acceso a agua potable en el mundo. Se trata de un dispositivo que, alimentado por energía solar, consigue desalinizar el agua de mar a un coste prácticamente cero. ¿Visionario? ¿Soñador? El tiempo, como siempre, será el juez que conceda o despoje de argumentos. De lo que no hay duda es de que, gracias a su dedicación y persistencia, este extremeño no cesará en su fascinante búsqueda, la de mejorar la vida de los que le rodean.