Los niveles de ozono se disparan en la región por el incendio en Portugal

En Badajoz hubo baja visibilidad durante todo el día. /Casimiro Moreno
En Badajoz hubo baja visibilidad durante todo el día. / Casimiro Moreno

Las llamas se han reactivado en la jornada de hoy y el fuego ya ha arrasado más de 6.000 hectáreas

José M. Martín
JOSÉ M. MARTÍN

El sábado por la noche solo era un fuerte olor a humo, pero el domingo por la mañana también se podían ver los efectos del humo en la región. El gran incendio que ya ha arrasado más de 6.000 hectáreas en los distritos portugueses de Santarém y Castelo Branco tiene efectos directos en Extremadura.

Más de un 60% crecieron los niveles de ozono en la región durante el fin de semana debido a las llamas que este lunes se han reactivado a más de un centenar de kilómetros de la frontera regional. El domingo, las estaciones de Badajoz, Zafra y, sobre todo, Mérida registraron más microgramos de ozono que en los días precedentes y desde la Consejería de Transición Ecológica extremeña apuntan a que la causa más probable es el humo que llegó a Extremadura procedente del fuego declarado en el país vecino.

Este fenómeno se dio en las estaciones de la provincia de Badajoz, hacia donde sopló el viento durante buena parte de la jornada, pese a que el incendio está activo a la altura de Cedillo o Alcántara, en la provincia de Cáceres. Sin embargo, en el día de hoy la dirección del aire cambió y se dirigió más al norte, por lo que en la ciudad de Cáceres se siguió notando una nube de humo.

En concreto, en la estación de Mérida se alcanzaron los 237,5 microgramos de ozono por metro cúbico a las 14.00 horas del domingo. Fue la cifra más alta, aunque a lo largo del día también se llegó a los 204,1 (a las 13.00 horas) y a 199 (a las 15.00). En Badajoz los niveles se quedaron en 190,9 microgramos a las 15.00 horas y a esa misma hora en Zafra se registraron a 169,8. Son tasas muy por encima de la media habitual que, además, coincidieron en el tiempo. «En los días anteriores las concentraciones de ozono no rebasaron los 145 microgramos en ninguna de estas estaciones», apuntan desde la Junta de Extremadura.

El humo era patente el domingo en Proserpina.
El humo era patente el domingo en Proserpina. / Hoy

Esas tasas también superan los valores que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera óptimos que se sitúan en 100 microgramos por cada metro cúbico en una media de ocho horas. «El exceso de ozono en el aire puede causar problemas respiratorios, provocar asma, reducir la función pulmonar y originar enfermedades pulmonares», según la OMS.

Pero no solo la elevada concentración de gases puede resultar perjudicial para la salud, también se deben tener en cuenta las partículas en suspensión. «El humo de un incendio contiene partículas sólidas de muy diferente tamaño; las hay micrométricas que pueden permanecer días en la corriente atmosférica», comenta Francisco Javier Acero, profesor del departamento de Física de la Universidad de Extremadura.

Son estas partículas de menor tamaño las más peligrosas para la salud. «El cuerpo humano tiene mecanismos (como los pelos de la nariz) para deshacerse de las más grandes, pero las más pequeñas pueden llegar a los bronquiolos, donde se produce el intercambio con la sangre», expone Acero, que añade que conviene tomar precauciones si se piensa hacer deporte al aire libre en situaciones como la del fin de semana, porque con el ejercicio se cambia la respiración de la nariz a la boca y esas defensas naturales desaparecen.

Aire sahariano

La presencia de humo y partículas en la región durante el fin de semana se unió a la invasión de aire sahariano. La combinación de ambos fenómenos dificultó mucho la visibilidad, que también es un indicador de la calidad del aire. «Hubo datos de visibilidad muy reducida, de menos de dos kilómetros, en áreas como Don Benito entre las 11 y las 14 horas», comenta Manuel Lara, meteorólogo del centro territorial de la Agencia Estatal de meteorología (Aemet) en Extremadura.

La región, en la que hay una baja contaminación atmosférica, suele tener una visibilidad de 15 kilómetros e, incluso, superar los 20. «Por ejemplo, la niebla deja la visibilidad en menos de un kilómetro», según el meteorólogo de la Aemet.

El cambio del viento en dirección norte desde la zona del incendio motivó que Valencia de Alcántara amaneciera ayer con más de 20 kilómetros de visibilidad y se redujera a menos de cinco cerca de las once de la mañana.

La estabilidad atmosférica fue la causa que explica la sensación que tuvieron muchos extremeños durante el fin de semana de tener el incendio mucho más cerca de lo que en realidad estaba. «El humo puede llegar muy lejos, a cientos de kilómetros; sube a capas muy altas de la atmósfera y, si se dan las condiciones, realiza un movimiento vertical descendente a un determinado lugar, como sucedió aquí», remarca Lara.