La Junta retomará el diálogo con Portugal para acabar la autovía Ex-A1

La Junta retomará el diálogo con Portugal para acabar la autovía Ex-A1Gráfico
Adolfo Delgado

La Consejería de Infraestructuras quiere reunirse con el Gobierno luso para decidir dónde enlazaría con la futura vía a Castelo Branco

LUIS EXPÓSITOBadajoz

El impulso que Portugal pretende darle a su autovía A-23 también tendrá consecuencias a este lado de la Raya. El Gobierno luso ha destinado 50 millones de euros para convertir en autovía los 50 kilómetros que separan Castelo Branco de Monfortinho, junto a la frontera con España. Ante eso, la región iniciará negociaciones para acabar a su vez la EX-A1, que es la vía que debería enlazar con aquella para unir a los dos países en esta parte del mapa.

Estar conectados a través de autovía por Monfortinho es una vieja aspiración de ambos países. En la parte española está la EX-A1, de titularidad regional y que comunica desde el año 2007 Navalmoral de la Mata con Plasencia. Posteriormente su trazado fue alargado hasta llegar a Moraleja en el año 2012. Desde entonces, faltan 18 kilómetros hasta llegar a la frontera.

La Administración regional ha repetido en numerosas ocasiones que acabar la parte extremeña dependía de lo que fuera a hacer el vecino país. La última declaración al respecto data del pasado mes de febrero, cuando la consejera de Infraestructuras, Olga García, aseguró en la Asamblea que la prolongación de la EX-A1 cuenta con una inversión prevista de 87 millones de euros en el plan regional de infraestructuras 2016-2030, pero que su desarrollo dependía de la ejecución de la autovía portuguesa desde la frontera hasta Castelo Branco.

Sin fecha

Una vez conocida la intención portuguesa de retomar el proyecto, la Consejería de Economía e Infraestructuras asegura a HOY que su intención es reanudar las conversaciones con el Gobierno de Portugal, «fundamentalmente para conocer el punto de conexión entre ambos tramos».Estos encuentros por el momento no tienen fecha de celebración.

Para poder reiniciar las obras en la parte extremeña hay que actualizar dos proyectos, tanto medioambientalmente como técnicamente para adaptarlos a la normativa actual. Son los de los tramos Moraleja oeste a Cilleros (9,7 kilómetros), y Cilleros a la frontera (8,8 kilómetros).

Añade el departamento dirigido en funciones por García que además habría que construir un puente internacional para salvar el río Erjas, que es el que marca la línea divisoria entre ambos países.

Viaje por el norte

La conclusión de esta vía a ambos lados de la frontera tiene otra consecuencia importante, y es que abriría otra ruta para viajar por carretera entre Madrid y Lisboa al margen de la actual A-5. Este nuevo trayecto discurriría por el norte de la región en vez de por Badajoz. Hay que recordar que se puede circular por autovía entre la capital lusa y Castelo Branco.A este lado de la frontera, la EX-A1 llega hasta Navalmoral, donde a su vez se puede enlazar con la A-5 hasta Madrid.

Un empujón a la promoción de los dos territorios

El secretario de Estado de Valorización del Interior portugués, Joao Paulo Catarino, avanzó el pasado miércoles que la nueva autovía que quiere construir entre Castelo Branco y Monfortinho estará concluida «a medio plazo». «Será un antes y un después, una vez que esté en marcha», explicó a Efe el director de Turismo de Extremadura, Francisco Martín.

Este recordó la importancia de vertebrar el territorio fronterizo y puso de ejemplo la «exitosa promoción» conjunta que realizan en todo el mundo Extremadura y las zonas del Centro y del Alentejo través de la eurorregión Euroace. Recordó que la UE acaba de aprobar un proyecto valorado en 1,5 millones de euros para promocionar Extremadura y el distrito de Castelo Branco.