La Junta quiere acabar el Palacio del Cerezo en Flor tras siete años de abandono

Estado en el que se encuentra el Palacio de Congresos del Cerezo en Flor del Valle del Jerte. /
Estado en el que se encuentra el Palacio de Congresos del Cerezo en Flor del Valle del Jerte.

Destina 292.000 euros a una infraestructura que comenzó a levantarse en 2010 en una parcela junto a la N-110 en el Valle del Jerte

Ana B. Hernández
ANA B. HERNÁNDEZ

Es posible que casi una década después de que se pusieran en marcha las obras, el Valle del Jerte cuente finalmente con un Palacio de Congresos. Si esta vez sí las partidas presupuestadas se ejecutan.

El Consejo de Gobierno ha aprobado este mes destinar 292.000 euros a la culminación del Palacio de Congresos Cerezo en Flor, una instalación que comenzó a levantarse en 2010, que se paró un año después y cuyo estado actual impide su uso. De ahí la necesidad de una inversión que, tal como explica la Consejería de Cultura, permitirá llevar a cabo las actuaciones de equipamiento y acondicionamiento de los espacios exteriores del Palacio del Cerezo del Valle del Jerte, ubicado en la finca La Dehesilla en el término municipal de Cabrero.

En concreto, según las mismas fuentes, las obras consistirán en acondicionar los espacios exteriores de la infraestructura mediante la urbanización de la zona, la construcción de aparcamientos, el cerramiento del recinto y la instalación eléctrica.

El diseño del espacio fue elegido entre 126 propuestas llegadas de dentro y fuera del país

Asimismo, se desarrollarán diferentes trabajos de mejora en el interior del edificio como son la adecuación del espacio multiusos central, la colocación de nuevas puertas de acceso en la planta sótano y un portón de acceso al interior del edificio en la planta baja. También la instalación en la planta sótano de puertas a base de vidrios de seguridad que permitan el uso de esas dependencias como espacios de trabajo, la construcción de nuevos aseos en la planta baja y la mejora de la iluminación de la galería de exposiciones.

«La temporalización de estas actuaciones se definirá a partir de la publicación en el DOE de la licitación de las obras correspondientes», indica Cultura. Por eso, en el mejor de los casos, la culminación del Palacio de Congresos Cerezo en Flor será una realidad nueve años después de su puesta en marcha y casi 15 más tarde del anuncio lanzado por el expresidente Juan Carlos Rodríguez Ibarra.

Fue en 2005, cuando cientos de personas se agolpaban en Cabezuela del Valle, en la celebración de la fiesta institucional del Cerezo en Flor, cuando el entonces presidente de la Junta lo anunció y cogió a todos por sorpresa. Nadie había pensado entones en que el Valle tuviera un palacio de congresos.

En el olvido

Tres años después de ese anuncio, la iniciativa seguía en pie. El proyecto de los arquitectos Cristina Díaz Moreno y Efrén García Grinda logró el primer premio del concurso público de arquitectura para la definición del palacio del Cerezo en Flor, convocado por la Consejería de Cultura y Turismo. Se levantaría en una finca ubicada junto a la N-110, en el término municipal de Cabrero, pero propiedad de Piornal.

Allí, en La Dehesilla, se haría realidad una construcción que albergaría cada año la fiesta del Cerezo en Flor, declarada de interés turístico nacional y uno de los mayores atractivos de Extremadura. La construcción seguiría el proyecto ganador del concurso, el elegido entre las 126 propuestas llegadas entonces a la Junta de arquitectos de dentro y fuera del país.

Este proyecto diseñaba una pieza monumental en la que se abrían grandes perforaciones deformadas hacia el interior. Una rampa tendida de gran anchura serviría de acceso ceremonial al edificio y se convertiría en un espacio adicional para exposiciones.

En el exterior se proponía construir terrazas para albergar las actividades de la fiesta al aire libre, adaptadas al tamaño de grupos de personas y las actividades que en ellas podrían tener lugar como talleres para los niños, teatro de la calle, exposiciones y conferencias, ferias gastronómicas, actuaciones de música folclore, catas de comida, etcétera.

La realidad hoy es muy distinta, cuesta vislumbrar este proyecto y lo peor es que el deterioro avanza. Porque las obras que la empresa Kantrila S. L. inició en 2010, con un presupuesto de 1,8 millones de euros y un plazo de ejecución de 18 meses, nunca llegaron a terminarse. La crisis también afectó a esta construcción y desde 2011, con la edificación sin acabarse, no se ha vuelto a tocar.

Aunque tanto en los presupuesto de 2015 como en los de 2016 y siguientes el Gobierno regional estableció partidas para finalizar la obra y lograr poner en marcha el palacio, éstas no llegaron a gastarse. Este mes de agosto el Gobierno ha autorizado el gasto de 292.000 euros para terminar de una vez por todas las obras del Palacio de Congresos Cerezo en Flor. Quizás ahora, nueve años después de su puesta en marcha, sea posible que el Valle tenga por fin la infraestructura.