La Junta plantea un sistema fiscal especial que compense a Extremadura

Pilar Blanco-Morales.: HOY/
Pilar Blanco-Morales.: HOY

La vicepresidenta recalca que la región es una isla en materia ferroviaria y reclama una fiscalidad extraordinaria hasta que se resuelva el problema

JUAN SORIANO

La vicepresidenta y consejera de Hacienda de la Junta de Extremadura, Pilar Blanco-Morales, reclama un sistema fiscal especial para la región como una forma de compensar las carencias de la comunidad, especialmente en materia de comunicación ferroviaria.

Blanco-Morales señaló ayer en Canal Extremadura que ante una situación excepcional se necesitan «medidas excepcionales, por ejemplo, una fiscalidad extraordinaria mientras se resuelva el problema del tren».

«Somos una isla en materia ferroviaria, que tengamos el mismo tratamiento que tienen las islas», añadió. De esta forma, aludió al régimen fiscal especial que tienen tanto Baleares como Canarias, con descuentos en los billetes de avión para compensar los costes de vivir en islas alejadas de la Península Ibérica.

La propuesta de Blanco-Morales, que aún no se ha concretado, contempla ir más allá y establecer una fiscalidad especial, como sucede con el régimen canario. Encajaría en la línea de otras medidas, como el sistema de incentivos regionales a la inversión. Las empresas que quieren implantarse o crecer en Extremadura y en otras regiones desfavorecidas en materia de renta, en concreto Andalucía, Murcia y Castilla-La Mancha, perciben un porcentaje de ayuda mayor que en otros territorios y que puede llegar hasta el 45% del coste subvencionable. En Canarias es aún más grande y se puede elevar al 55%.

La vicepresidenta y consejera de Hacienda reconoce que este tipo de medidas necesitarían de un análisis previo, unos objetivos y un plazo de aplicación. De ahí que por el momento sólo se trate de una propuesta que se ha hecho pública, pero con un contenido de fondo.

Accidente en Torrijos

De ese modo, la iniciativa que sugiere Blanco-Morales tendría más recorrido que una reducción del precio del billete para los trenes, una cuestión que ya se hace efectiva de algún modo a través de la declaración de obligación de servicio público para la mayor parte de las líneas de la región, como recordó ayer la delegada del Gobierno, Yolanda García Seco.

Pero también es cierto que la propuesta de la vicepresidenta de la Junta se enmarca en una situación especial de las comunicaciones ferroviarias, donde las medidas a corto plazo no están dando el resultado esperado y las soluciones a medio y largo plazo, con las obras en marcha, son insuficientes para atajar problemas como los supuestos actos de sabotaje de las últimas semanas y los riesgos para la seguridad de los viajeros. Especialmente tras el descarrilamiento de un tren en Torrijos por un obstáculo situado en las vías.

A este respecto, García Seco tachó ayer lo ocurrido en Torrijos de «actuación sospechosamente delictiva», ya que el tren podía haber descarrilado de una forma «mucho más agresiva y haber causado víctimas mortales», según Europa Press.

«El tren iba a 155 kilómetros por hora, ese tren podía haber descarrilado de una forma mucho más agresiva y haber causado víctimas mortales», afirmó. La delegada del Gobierno explicó que corresponde a la Guardia Civil de Toledo investigar lo ocurrido, mientras que en Extremadura se trabaja por esclarecer cuatro incidentes que tuvieron lugar entre el 2 y el 8 de enero.

Como explicó, se han producido «cuatro incidentes relacionados con objetos que se han encontrado en las vías» en distintos lugares de Extremadura, como Aldea del Cano y Villanueva de la Serena. En tres ocasiones han sido neumáticos, dos de ellos ardiendo, y en la última, «muy similar» a lo sucedido en Torrijos, un tablón en medio de la vía.

García Seco recalcó que el Gobierno está trabajando por mejorar las infraestructuras ferroviarias en Extremadura «de forma decidida, con un plan serio, con dotación económica», lo que permitirá mejorar la red convencional y seguir avanzando en la línea de alta velocidad.

Por su parte, el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, Manuel González Ramos, aseguró ayer que el presunto sabotaje que causó el descarrilamiento en Torrijos se va a investigar «con mucho rigor», según EuropaPress.

«No podemos hacer la vista gorda ante situaciones que se pueden dar y que se están dando y, por tanto, la Guardia Civil, con su alta profesionalidad, estoy convencido de que realizará un gran trabajo», añadió.

Junto a esto, la Plataforma por el tren público y social de la comarca de Torrijos ha convocado para el próximo 26 de enero una concentración en la estación de ferrocarril de la localidad en defensa del servicio ferroviario convencional.

En nota de prensa recogida por Efe, el colectivo señala que concibe el tren convencional como «un importante medio de transporte esencial para Torrijos y también para su comarca», motivo por el cual considera «alarmante y bochornosa» la sucesión de averías e incidentes en la línea Madrid-Extremadura.

Pero no todos creen en acciones de sabotaje. Para el presidente del PP extremeño, José Antonio Monago, el único sabotaje que hay en el tren extremeño «se llama Ábalos». También criticó al ministro de Fomento porque, según dijo, desde que ocupa la cartera ha habido en Extremadura más de 200 incidencias.

Asimismo, acusó a Fernández Vara de un silencio cómplice y recalcó que hay tramos de vía donde se pueden quitar los tornillos con la mano, «y eso no es sabotaje, eso es desidia».