La Junta paga más a las adjudicatarias de las dos primeras rutas de autobús

Autobús de la empresa Leda durante la pasada huelga. :: /HOY
Autobús de la empresa Leda durante la pasada huelga. :: / HOY

Leda pierde su principal concesión en la provincia de Badajoz y Mirat conserva el contrato más importante de la de Cáceres

Juan Soriano
JUAN SORIANO

Las nuevas concesiones de autobuses empiezan a ser una realidad. La Junta de Extremadura no ha acometido la reestructuración pendiente, pero al menos ha mejorado las condiciones económicas de las rutas actuales. Y ya hay propuesta de adjudicación para dos de las más importantes.

Los actuales contratos de concesión de rutas fueron adjudicados en su mayor parte en las décadas de los años 50 y 60 del pasado siglo. Las previsiones de ingresos a partir de las expectativas de tráfico, ocupación y costes han ido a la baja debido a los cambios de uso y a la evolución de la economía.

Al mismo tiempo, la Junta planteó nuevos servicios para comunicar a las pequeñas poblaciones con los centros hospitalarios de los que dependen, generando rutas deficitarias que han debido ser compensadas por la Administración regional.

Para hacer frente a estos problemas, en 2009 se aprobó la Ley de medidas urgentes en materia de transporte público regular de viajeros por carretera. Entre otras cuestiones, se aprobó que las concesiones debían caducar como máximo el 1 de enero de 2019. De esa forma, se daba un plazo de diez años para reestructurar el servicio con el objetivo de hacerlo sostenible.

La Consejería de Medio Ambiente, de la que depende la Dirección General de Transporte, trató de convocar ese concurso de reestructuración en la pasada legislatura, pero por su complejidad no fue posible.

Por ese motivo, en noviembre del pasado año decidió convocar cuatro concursos de renovación de líneas, tres de largo recorrido y un cuarto compuesto de 41 lotes con otras tantas rutas de pequeño tamaño. La intención era mejorar el precio durante un plazo mínimo de veinte meses, prorrogable a treinta, con el que ganar tiempo para diseñar la reestructuración de las concesiones.

Estos cuatro concursos fueron recurridos y el procedimiento se paralizó a finales de 2018. Una vez resueltas esas reclamaciones, ya hay propuesta de adjudicación de dos de las rutas más importantes.

Comunicaciones

Una de ellas es la concesión entre Oliva de la Frontera y Cáceres y de Higuera de Llerena a Badajoz. Se trata de una de las principales líneas de la provincia pacense, con rutas que afectan prácticamente a todas las comarcas tanto con comunicaciones interiores como con conexiones con Badajoz, Mérida y Cáceres.

En este caso, el coste de explotación está estimado en 2,41 millones de euros al año, mientras que los ingresos por viajeros llegan a 1,72 millones. Por lo tanto, la Junta debe asumir un déficit de más de 690.000 euros al año. Como la adjudicación es por veinte meses, el presupuesto pasa de 1,15 millones de euros.

Leda, que gestiona actualmente esta concesión, achacaba al déficit de explotación los problemas financieros que le llevaron a no pagar varias nóminas, lo que desembocó en una huelga este mes. Fue una de las tres empresas que presentaron oferta al concurso. Las tres obtuvieron la máxima puntuación, incluida la rebaja del precio un 20% por lo que se ha empleado como criterio de desempate el mayor porcentaje de trabajadores con discapacidad. Tras comprobar la documentación requerida, la mesa de contratación decidió ayer proponer la adjudicación a la unión de empresas formada por Transportes adaptados regionales y Dainco.

La nueva concesionaria deberá mantener los contratos de los trabajadores actuales, lo que se conoce como subrogación. Por su parte, Leda mantiene otras vías de negocio, como las rutas escolares y una línea otorgada por un concurso estatal, entre Sevilla y Mérida.

La segunda línea que se resolvió ayer fue la que contempla de Valverde del Fresno a Cáceres y de Madrigal de la Vera a Plasencia y Navalmoral de la Mata. Como en el caso anterior, incluye a buena parte de las poblaciones de la provincia cacereña. La explotación actual corresponde a la empresa Mirat.

En este caso, el coste de explotación se estima en 1,18 millones de euros al año, mientras que los ingresos superan por poco los 345.000 euros anuales. De ahí que el contrato ascienda a más de 837.000 euros por ejercicio, casi 1,4 millones por los veinte meses de ejecución.

Al concurso se presentaron dos ofertas. Como en el caso anterior, las dos obtuvieron la puntuación máxima, por lo que se ha seleccionado a la empresa con mayor porcentaje de trabajadores con discapacidad. La propuesta de la mesa de contratación es adjudicar el contrato a la unión formada por Transportes adaptados regionales y Mirat, la actual concesionaria.

Aún hay otros dos concursos pendientes de adjudicación, el de la concesión Helechosa de los Montes-Badajoz (la más costosa para la Junta) y el que tiene 41 lotes. En el primer caso se ha rectificado el pliego y en el segundo había una reclamación pendiente, por lo que van con más retraso que los anteriores.