La Junta gastó en 2018 apenas la mitad del dinero destinado para inversiones

Obras de la ronda sureste de Cáceres, una de las grandes actuaciones que empezó el pasado año./HOY
Obras de la ronda sureste de Cáceres, una de las grandes actuaciones que empezó el pasado año. / HOY

El grado de ejecución presupuestaria tanto en ingresos como en gastos volvió a rondar el 90% de los ejercicios anteriores

Juan Soriano
JUAN SORIANO

La Junta de Extremadura gastó el pasado año la mitad del dinero previsto para inversiones, algo más de 145 millones de una dotación final de 290 millones. El porcentaje está por debajo del ejercicio anterior, aunque muy por encima del resultado de 2016, cuando apenas empleó uno de cada tres euros disponibles. En 2015, año electoral, se pasó del 52%.

El Ministerio de Hacienda ha publicado los datos provisionales de ejecución presupuestaria al cierre de 2018, lo que permite apreciar el grado de cumplimiento de las previsiones contenidas en la Ley de Presupuestos. Este informe no recoge todas las partidas ni todos los organismos que forman parte del sector autonómico. Pero incluye los capítulos principales y equipara los datos de años anteriores, lo que permite hacer comparaciones.

En el caso de las inversiones, se volvió a mostrar como la más volátil de las partidas de gastos. Por un lado, contiene principalmente obras de infraestructuras, cuyo desarrollo suele ir más allá de un ejercicio presupuestario. Por otro, se trata del capítulo en el que es más fácil hacer ajustes para controlar las cuentas, ya que otras cuestiones, como los costes de personal o de gasto corriente, ofrecen menos capacidad de maniobra. De hecho, como se recogía en el plan de ajuste que remitió a Hacienda para poder acogerse al FLA, la Junta solo preveía gastar el 40% de los fondos destinados a inversiones en 2018. Finalmente estuvo diez puntos por encima.

Además, hay que tener en cuenta que los datos citados se refieren a la ejecución sobre el presupuesto final, una vez realizadas las habituales modificaciones. Si se compara con la dotación recogida inicialmente, el gasto en inversiones fue del 47,3%. Aunque en principio el capítulo contaba con 12 millones más que en 2017, al final del ejercicio 2018 el gasto, medido en obligaciones reconocidas (pagos aceptados, se hayan realizado o no), fue de 6 millones menos.

Por el contrario, mejoraron notablemente las transferencias de capital, que son los gastos destinados a financiar inversiones de otras entidades, como por ejemplo las ayudas a empresas privadas. En este caso, el pasado año se llegó al 48,7% sobre las previsiones definitivas, algo más de 119,3 millones de euros. En 2017 esa cifra se quedó en 93,2 millones, menos del 40% de lo incluido en los Presupuestos.

En general, el porcentaje de ejecución de los capítulos de gastos llegó el pasado año al 89,95%, en la línea de los ejercicios anteriores.

Se mantienen los ingresos

En cuanto a los ingresos, el grado de ejecución global llegó al 93%, algo inferior al resultado de 2017 pero por encima de los años 2016 y 2015. Como en el caso anterior, no se incluyen todas las partidas, pero los datos son comparables entre cada ejercicio. Las cifras se aportan en derechos reconocidos, que se corresponden con las cantidades a percibir (abonadas o pendientes de pago).

Por capítulos, los ingresos estuvieron por debajo de lo previsto en impuestos directos, especialmente en el IRPF, con 11 millones menos de lo recogido en los Presupuestos. También estuvo por debajo, en más de 6 millones, la liquidación del IVA. Pero estas caídas se vieron compensadas por el impuesto de transmisiones patrimoniales, que aportó 24 millones más de lo esperado.

La Administración regional también percibió menos de lo previsto por tasas y por el sistema de financiación autonómica. También destacan las entradas por transferencias de capital, que se destinan a inversiones, y que en los dos años anteriores habían tenido una ejecución muy baja. En 2018 llegaron al 48%, lo que obedece a una mayor aportación de fondos europeos.