La Junta defiende su actuación para garantizar el agua potable en los pueblos de los incendios
El arrastre de ceniza a los ríos tras las intensas lluvias está amenazando al suministro de municipios del norte de Cáceres
Las intensas lluvias en el norte de Cáceres han provocado el arrastre de ceniza a los ríos tras los incendios de este verano. Los cauces teñidos de negro ... amenazan al abastecimiento de agua en los municipios y la Junta defiende su actuación para garantizar el suministro a los vecinos de las zonas afectadas.
Hay al menos seis localidades cacereñas (Casas del Monte, Segura de Toro, Gargantilla, Jerte, Oliva y Villar de Plasencia) que ya han sufrido problemas. En algunas han recomendado durante varias horas que no se beba del grifo, en otras ha habido cortes y también se han cerrado las captaciones en los depósitos para analizar la calidad y turbidez, además de contar por si fuera necesario con cisternas de 10.000 litros.
Previendo esta situación y para que los vecinos de las zonas afectadas por el incendio puedan contar con agua potable, la Junta asegura que ha actuado con prevención creando un comité técnico formado por distintas administraciones entre las que se encuentran el Gobierno extremeño, la Diputación de Cáceres y la Confederación Hidrográfica del Tajo.
Dicho comité ha recorrido todos los sistemas de abastecimiento de las localidades afectadas por los incendios para evaluar la situación, ha instruido a los servicios de agua municipales sobre las medidas que deben adoptar y ha repartido entre las distintas administraciones las obras y actuaciones de emergencia para garantizar los abastecimientos.
La inversión en la zona afectada ha alcanzado los tres millones de euros, aportados por la Junta, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT).
De este modo, la Junta ha desarrollado obras de emergencia para asegurar los abastecimientos que conllevan una inversión de 512.730 euros en Jerte, Cabezuela del Valle y Casas de Monte.
La CHT ha construido 35 gaviones sobre las presas de Oliva de Plasencia y Villar de Plasencia, y ejecutará otros 200 en Hervás. La colaboración entre administraciones permitirá también actuar en montes de utilidad pública, donde se retirará madera quemada (14.500 estéreos), se harán 41.000 nuevas plantaciones y se construirán 85 hectáreas de fajinas, 50 de albarradas y 50 kilómetros de subsolados, al tiempo que se repararán 40,5 kilómetros de pistas forestales.
«Es inevitable»
Tal y como explica la Consejería de Gestión Forestal, «el arrastre de cenizas tras un incendio es un fenómeno natural que se produce siempre» y alude a ejemplos anteriores a lo sucedido tras el de Jarilla, que arrasó más de 17.000 hectáreas. «Basta recordar que tras el incendio forestal de Aldeanueva de la Vera en el año 2020, se sacaron de una de las captaciones de agua para el municipio más de siete camiones de cenizas», apunta.
Un incendio forestal de la magnitud del de Jarilla llega a dejar hasta tres kilos de cenizas por metro cuadrado. Su arrastre, según indica la Junta, «es inevitable, pues no existe técnica que lo evite, sí que lo minimice».
Entre las más aconsejadas por los expertos está el 'helimulching', un método en el que un helicóptero deposita paja sobre el terreno. Y eso lo ha hecho la Junta en una superficie de 1.120 hectáreas, además de trabajos de corrección hidrológica y tratamientos selvícolas (fajinas o subsolados) en 50 kilómetros, y ha reparado caminos, cerramientos y otras infraestructuras de la zona dañadas por el fuego.
A los siete días de darse por controlado el incendio de Jarilla, ya se aprobó en Consejo de Gobierno extraordinario la declaración de Zonas de Actuación Urgente y la de urgencia de los trabajos, necesarias para iniciar el 'helimulching'. «Este comenzó el domingo 21 de septiembre, es decir, mucho antes de las primeras lluvias», indica Gestión Forestal, que detalla que esta técnica se ha aplicado en zonas especialmente sensibles para el abastecimiento de aguas a los municipios y «ha contribuido decisivamente a que apenas haya habido arrastres de cenizas hasta este miércoles, pese a que ya llovió la semana pasada y la anterior».
Insisten en que las imágenes de ríos negros son «un episodio pasajero, de gran impacto visual pero pasajero» y «en unos días los cauces bajarán limpios».
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