La Junta convocará a los municipios de la región para tratar el pacto contra la violencia machista

La Junta convocará a los municipios de la región para tratar el pacto contra la violencia machista

La secretaria de Estado de Igualdad considera que la gestión del Pacto de Estado contra la Violencia de Género tiene sus «dificultades» porque cuenta con 400 medidas

EFE

La Junta de Extremadura convocará una mesa de cooperación y coordinación con los municipios de la región para abordar la compleja gestión del Pacto de Estado contra la Violencia de Género.

Así lo ha anunciado este miércoles en una rueda de prensa la vicepresidenta primera y consejera de Hacienda y Administración Pública, Pilar Blanco-Morales, en presencia de la secretaria de Estado de Igualdad, Soledad Murillo, con la que ha mantenido una reunión de trabajo.

A ella han asistido también la delegada del Gobierno en Extremadura, Yolanda García Seco; la consejera de Igualdad, Isabel Gil Rosiña; y la concejala de Igualdad de Mérida, Ana Aragoneses.

En su visita a la región Murillo se reunirá este miércoles con los responsables de distintas administraciones, como la presidenta de la Asamblea de Extremadura, Blanca Martín, además de visitar el IES Al-Qázeres de Cáceres.

Una jornada de trabajo para abordar, fundamentalmente, la gestión del Pacto de Estado contra la Violencia de Género, algo que tiene sus «dificultades» porque cuenta con 400 medidas, mientras que el Pacto de Toledo, por ejemplo, solo son trece, ha advertido Murillo.

La aplicación es compleja y tienen sus dificultades, ha dicho Murillo, en lo que ha coincidido con la vicepresidenta, debido a que por primera vez hay una cantidad importante para impulsar el pacto.

La secretaria de Estado ha recordado que se han hecho ya dos pagos de 20 millones de euros cada uno, que hay que repartir entre los 8.125 municipios en función de criterios como el número de mujeres censadas, las que son de diferentes etnias o razas, o las que tienen alguna discapacidad o si la localidad cuenta con plan de igualdad.

La vicepresidenta ha dicho que muchas de las complicaciones son de índole burocrático, que son las más fáciles de resolver, y ha apuntado que el primer efecto que se produce es «paralizante: uy, esto que no lo he hecho nunca, cómo lo hago ahora».

A su juicio, no hay dificultad en el «qué» del pacto, pero «sí en el cómo», ya que surgen dudas, por ejemplo, de gestores responsables que no quieren ser redundantes, de ahí la importancia de la mesa de coordinación que convocará la Junta.

«Y luego no nos engañemos, es el Gobierno de Pedro Sánchez el que impulsa este pacto«, ha advertido, y a veces se le piden cuentas como si llevara gobernando una legislatura entera.

Cuando hablamos de cargos públicos, ha continuado Murillo, hay que hacerlo también de si ha trabajo estos temas, si ha estado implicado con la igualdad, que «es el único antídoto contra la violencia», según Murillo.

De la preparación y el entender la complejidad de la violencia, surge el compromiso de abordarla, ha considerado la secretaria de Estado.

Murillo ha recordado que el pacto se cierra en septiembre de 2017, pero hasta diciembre de 2018 el dinero no empieza a llegar a las haciendas locales después de que los socialistas, un mes después de llegar al poder, agilicen los trámites.

Ha precisado que «la complejidad no obedece a una falta de diligencia, sino a la transferencia masiva de fondos que no se ha hecho antes».

En su opinión, las dificultades solo se puede resolver si hay personas «muy comprometidas», no solo cargos públicos, y Extremadura en este sentido es «bastante excepcional».

Murillo ha asegurado que es una de las regiones mejor optimiza el gasto del dinero del pacto.