Un japonés en Burguillos del Cerro

Rin con una mujer vestida de extremeña y su hija en San Isidro. / A. S.
Rin con una mujer vestida de extremeña y su hija en San Isidro. / A. S.

Rin Tsuchiya, de 25 años, ha pasado varias semanas en la región para hacer su tesis en antropología cultural

Celestino J. Vinagre
CELESTINO J. VINAGRE

El japonés Rin Tsuchiya, de 25 años, no había oído hablar en su vida de Burguillos del Cerro hasta ahora. Conocía lo básico de España (Madrid, Sevilla...) pero en ese paquete de mínimos conocimientos entraba con muchas dificultades Extremadura. Sabía de Mérida y de Valencia de Alcántara porque los visitó en febrero pasado y ya está. Ni idea de Burguillos, el pueblo del suroeste regional que está a mitad de camino entre Jerez de los Caballeros y Zafra.

El destino que le deparó una búsqueda en la web ha hecho que este joven nipón sepa ahora perfectamente cómo son las fiestas burguillanas, sus historias templarias, sus monumentos, sus vecinos y su gastronomía. Una radiografía antropológica de este municipio de 3.060 vecinos de la mancomunidad Zafra-Río Bodión que va a plasmar dentro de unos meses en un trabajo de investigación.

Natural de Saiki (78.000 habitantes al sur del país asiático), Tsuchiya es licenciado en Historia y Antropología por la Universidad de Kioto, la hermosa ciudad que fue capital de Japón entre el siglo VIII y el XIX.

Seleccionó Burguillos a través de Internet, fascinado por su historia y sus leyendas templarias

El licenciado nipón decidió hace unos meses realizar un doctorado en antropología cultural. Debía elaborar una tesis sobre un pueblo, sus gentes, sus costumbres, sus fiestas... Entre todos los posibles destinos del mundo eligió Burguillos del Cerro para su trabajo. El municipio del suroeste regional está declarado Bien de Interés Cultural con categoría de Conjunto Histórico desde 1998.

«Busqué en Internet una población española que tuviera interesantes historias, que fuera bonita y me encontré con Burguillos del Cerro», expresa a HOY en un suficiente español a la hora de argumentar su elección para realizar la tesis. Rin (como le conocen los lugareños, posiblemente por la dificultad de pronunciar el apellido) se ha hospedado las últimas tres semanas en una casa que el matrimonio compuesto por José Luis Iglesias y Pepa Casillas tiene en la calle Antonio Pascual, muy próxima a la plaza de España.

«Ha estado en muchas fiestas pero no ha probado ni gota de alcohol en este tiempo, aunque la comida le ha encantado [carcajada]. Se va sabiendo lo que es un pincho, un espárrago o un jamón. Tiene para escribir bien un libro, desde luego», enfatiza con indisimulada alegría Pepa Casillas, algo así como su madre extremeña de acogida.

Rin -cuenta- llegó en febrero pasado a Burguillos, además de conocer la capital de Extremadura y el cacereño municipio de Valencia de Alcántara, y se alojó durante un tiempo en un apartamento rural. Regresó en abril.

En casa de una familia

«Mi hermana Babel (concejala del equipo de Gobierno local) me dijo que a ver si podía echar una mano al chico para ayudarle a hacer el trabajo sobre Burguillos. Lo primero que le dije al chico es que ya no tenía que gastarse dinero para el alojamiento, que se quedaría en una casa que tenemos. Lo primero que conoció es cómo se vota aquí en unas elecciones, porque llegó al pueblo el 26 de abril. A partir de ahí todo ha sido genial. Es muy educado, le gusta preguntar, muy atento», relata Pepa.

En realidad, Rin ha contado con el apoyo de bastantes vecinos para hacerle más fácil su tarea investigadora. Uno de ellos ha sido Antonio Surribas, empresario, autor del libro 'Burguillos y su historia' y uno de los mayores pregoneros de la riqueza monumental y cultural de esta localidad pacense.

Con Surribas el joven japonés ha recorrido la Judería, la plaza de la Misericordia, la Plaza Alta y las antiguas iglesias templarias de Santa María de la Encina -«le ha encantado la historia de la aparición en época templaria de la Virgen dentro de una encina»- incide, y San Juan Bautista. Tampoco ha faltado el imponente castillo.

«Estamos deseando leer su tesis doctoral», finaliza el que ha actuado como guía turístico de los principales monumentos burguillanos y el relator de los principales hechos históricos de la población.

Tsuchiya se muestra encantado con lo que ha visto, pero le cuesta articular las emociones y las palabras. Regresó ayer sábado a su país. «Me ha gustado todo. Me voy muy contento de haber conocido Burguillos», añadió escuetamente el miércoles a este diario poco después de hacer el camino de la procesión de San Isidro al antiguo convento franciscano, donde se celebra la misa por el patrón de los agricultores y ganaderos.

Rin ha conocido también otros pueblos cercanos como Jerez y Fregenal de la Sierra (su romería de Los Remedios) y también ha visitado Monsaraz y sus pedanías, en el Alentejo portugués.

«Se ha ido con mi marido al campo para conocer las faenas. Y ha estado en varias fiestas en este mes de mayo, como la del día de la Cruz (día 3), a la festividad del patrón San Gregorio (día 9) y la de San Isidro Labrador (el pasado miércoles). Ha disfrutado muchísimo del convento de Las Llagas de San Francisco, donde se celebró la misa, y después de la romería en sí», concluye Pepa Casillas a este periódico.