La investigación de la filtración de la Selectividad entra en punto muerto

Miles de alumnos tuvieron que repetir varios exámenes tras detectarse las filtraciones. :: HOY/
Miles de alumnos tuvieron que repetir varios exámenes tras detectarse las filtraciones. :: HOY

El juzgado pidió a las operadoras telefónicas las direcciones IP desde las que se hicieron las descargas, pero los datos aún no han llegado

Evaristo Fdez. de Vega
EVARISTO FDEZ. DE VEGABadajoz

El Juzgado de Instrucción 2 de Badajoz ha decidido sobreseer de forma provisional la causa que tiene abierta para esclarecer cómo se produjo la filtración de los exámenes de Selectividad (actual EBAU) del año pasado e identificar a los culpables.

Con esa medida no se pone fin a la investigación pero sí se pide una especie de tiempo muerto para evitar que los plazos de investigación sigan corriendo y puedan prescribir los hechos antes de llegar a juicio.

El juzgado de instrucción ya ha tomado declaración a dos funcionarios de la Universidad de Extremadura para saber quiénes tuvieron acceso a los exámenes de Selectividad antes de la realización de la prueba, cómo funciona el sistema informático de la UEx y quién subió esas pruebas a la red para colocarlas en una carpeta que supuestamente no debía ser accesible hasta que se realizaran todos los exámenes.

Cuando sitúen las direcciones IP, la policía tratará de identificar a los dueños de los dispositivos

La causa ha sido archivada de forma provisional, pero será reabierta cuando haya nuevos datos

Igualmente ha sido llamado a declarar el profesor que denunció la posible filtración después de comprobar que algunos de los alumnos que se presentaban a la prueba tenían en su poder los ejercicios antes de su realización.

Fuentes próximas a la investigación han confirmado que no se han presentado cargos contra ninguna de las personas que han declarado, por lo que sigue sin haber imputados por esta causa.

La situación podría cambiar cuando las compañías telefónicas a las que pertenecen las líneas de teléfono desde las que se realizaron las descargas aporten al juzgado las direcciones IP de los dispositivos desde las que accedió a los archivos. En ese momento se sabrá si pertenecen a alumnos, a profesores, a funcionarios o a personas que pudieran tener algún tipo de interés en conocer los exámenes de Selectividad antes de su celebración.

Esos datos técnicos fueron solicitados hace meses, pero las compañías no suelen responder a este tipo de requerimientos de forma inmediata, por lo que las causas que precisan de ese apoyo técnico se dilatan durante meses e incluso años.

Tan pronto como llegue esa información, los agentes de la Policía Nacional investigarán quiénes son los titulares de las direcciones IP desde las que se realizaron las descargas para determinar si tienen algún tipo de relación con los hechos que están siendo investigados. Si los ordenadores o teléfonos utilizados son particulares, será relativamente sencillo averiguar quién es la persona que descargó la información; si son compartidos, los investigadores tendrán que determinar quién los utilizó.

Acceso en pocas horas

Por lo que ha trascendido hasta ahora, la carpeta pública que contenía los exámenes de Selectividad fue subida al servidor de la universidad el día 6 de junio de 2018 a las 10.11 horas. En esa carpeta figuraban varios exámenes y los criterios generales y específicos de calificación.

El primer acceso externo se produjo a las 11.18 horas de ese mismo miércoles desde un teléfono móvil, y el último quedó registrado a las 17.22 horas de ese día. En total, se produjeron 14 descargas de exámenes, cinco desde ordenadores de fuera de la UEx y una desde un ordenador interno. Algunos de esos dispositivos realizaron varias conexiones.

Todas esas «descargas indebidas» fueron realizadas por personas ajenas a la comisión organizadora de la EBAU, razón por la que la Fiscalía de Badajoz decidió actuar de oficio en un caso que sigue abierto.

La investigación impulsada por el Ministerio Público y el Juzgado de Instrucción número 2 de Badajoz trata de saber si se cometió un delito de descubrimiento (acceso indebido a una carpeta informática) y revelación de secreto (transmisión de esa información a terceras personas). Ese hecho está castigado en el Código Penal con penas de prisión.

La filtración de las pruebas obligó a repetir exámenes a 4.000 alumnos extremeños. Además, la UEx tuvo que indemnizar a algunos de los estudiantes por los gastos que les generó repetir las pruebas. Hubo 193 que reclamaron y en un primer momento se aprobó abonarles un total de 4.500 euros.

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