«Nos interesa llevarnos bien con China»

Marcelo Muñoz nació en Jaraíz de la Vera, ahora reside en Madrid y allí preside Cátedra China. :: HOY/
Marcelo Muñoz nació en Jaraíz de la Vera, ahora reside en Madrid y allí preside Cátedra China. :: HOY

El extremeño recibe este lunes un homenaje en el Ateneo de Madrid al que asistirán numerosas autoridades y embajadores

J. LÓPEZ-LAGO BADAJOZ.

Marcelo Muñoz nació en Jaraíz de la Vera hace 84 años y su peripecia puede equipararse a la de los conquistadores extremeños. Vivió muchos años en Plasencia y ahora reside en Madrid, pero se hizo conocido por ser punta de lanza en China, país que empezó a explorar como empresario en 1978 cuando el comercio exterior en España estaba en pañales.

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Entonces lo tildaron de loco, pero en estos momentos es considerado el decano de los empresarios españoles en este país asiático, sobre el que maneja muchas claves que la mayoría de desconoce. Dirigió mucho tiempo una consultora comercial que operaba en el gigante de Asia y ha colaborado con numerosas agencias de comercio exterior. No tiene hijos, pero sí sobrinos que además se han asentado profesionalmente en este país. Ahora preside Cátedra China, un centro de pensamiento de expertos en este país.

Mañana día 21 en el Ateneo de Madrid le hacen un homenaje al que acudirán personalidades políticas nacionales y de la región y distintos embajadores, tanto de China en España como de España en China. Todos coinciden en que el extremeño ha sido una referencia para guiar a los españoles por este territorio empeñándose en que las empresas españolas vieran en este país una oportunidad.

«De China no se sabe nada porque no interesa y cuando cuento algunas cosas nunca me creen»

-¿Por qué se habla tan poco de China?

-Porque estamos dominados por las agencias occidentales de noticias. De los emisores chinos no sabemos nada y lo que llega aquí nadie lo ve, pero es interesantísimo y conviene enterarse para salir de la aldea. Se sigue hablando de la China comunista aunque allí ya no eran comunistas en 1978, cuando yo llegué y empezaba la reforma, la mayor transformación social política y económica en la historia de la humanidad, según los expertos. En un 70% la economía allí es privada, no estatal.

-¿Su tercer libro, 'La China del siglo XXI', es para empresarios o para el público en general?

-He trabajado allí como empresario, pero lo hago desde el punto de vista económico, político e incluso filosófico. Es una ventana a la China que viene. Me gustaría que lo leyeran los políticos, los periodistas y los dirigentes universitarios.

-En 2011 estuvo usted en una jornada en Mérida con casi 500 empresarios a los que animó a ver el negocio que podían hacer en China, ¿nueve años después cree que aquel mensaje caló?

-Según me dijeron entonces fue la mayor concentración de empresarios extremeños y no, no caló. A mí me ha ocurrido mucho que cuando hablo de China no se me cree. Yo he estado en muchos seminarios. Recuerdo que en los años ochenta estuve en uno sobre materiales de construcción en China. En otro sobre internacionalización ya en España dije a los empresarios lo que me habían dicho en China, y es que en este país había un déficit de cien millones de vivienda. Nadie me creyó, así que nadie movió un dedo. Y desde entonces se han construido 160 millones de viviendas. En 2012 lo que dije es que los chinos empezaban a salir al mundo, a hacer turismo y los datos me han dado la razón. De aquí a 2020 los turistas chinos serán más de 500 millones y de poder adquisitivo medio alto, pero nadie se mueve para atraerlos siendo España un país turístico. Lo primero que falla es que de China no se sabe nada. Yo le digo a los empresarios extremeños que despierten porque, además de la monumentalidad de esta región, solo con los paradores tendrían un destino muy atractivo. La naturaleza también le interesaría mucho, pero de España solo saben de fútbol y de toros. Debemos conocer mejor a los chinos.

-¿Se refiere a ir más allá de que China es la fábrica del mundo?

-China es el laboratorio de investigación del mundo. Invierte en I+D+I en relación al PIB más que la Unión Europea. Están en el futuro, no hay más que ver la sonda china en la cara oculta de la luna.

«El chino que se instala aquí no representa la China de hoy. Además, vienen todos de la misma ciudad»

-¿Qué opinión tiene de la comunidad china que se instala en España, sobre la que se dice que se aísla y solo se relacionan entre ellos?

-Los españoles somos 40 millones, y los chinos 1.400 millones. ¿quién se aísla de quién? Hay municipios de 32 millones de habitantes, que son más que en los 22 de los 29 países de la Unión Europea, y no sabemos ni como se llama ese lugar. De todos modos, el chino que se instala aquí no es representativo de la China de hoy. El chino de China que yo conozco no pretende salir de China porque en su país tiene más posibilidades de prosperar.

-¿El que emigra por qué cree que lo hace, por explorar o porque pasa hambre y quiere un futuro mejor?

-En China ya no hay hambre, pero a pesar de ello salen a buscarse la vida. En España hay unos 200.000 pero eso es muy poco, lo que pasa es que se nota mucho por sus rasgos. El 80% además vienen de un solo lugar, Zhejiang, porque va corriendo la voz entre parientes y amigos. Es un fenómeno curioso de emigración local, pero no nacional. Y los chinos que hay por el mundo, que son unos cien millones nada menos, son de una época del siglo XIX en la que hubo una hambruna en el país. Pero la emigración china ahora es muy reducida porque allí viven muy bien. Tenga en cuenta que en cuarenta años la renta per capita china se ha multiplicado por cuarenta. Es una sociedad en ebullición económica. Allí no han sufrido la crisis y cada vez más jóvenes van a la universidad. En 2020 serán el 50 por ciento.

-Supongo que mantiene que la oportunidad para el empresariado extremeño sigue estando ahí.

-Por supuesto. Para el extremeño y para el español en general. Pero hay que ir sabiendo dónde se va, estudiar el país. Es una exportación cara, pero el nicho de mercado es infinito. Y al que quiera instalarse en China no le basta con saber inglés. Debe hablar chino o rodearse de chinos ejecutivos muy identificados con la empresa, no intérpretes sino buenos comerciales.

-¿Qué cree que frena a los extremeños de cara hacer negocios con China, el idioma, la desconfianza, la pereza, ...?

-El empresario español en general tiene miedo. También existe pereza de ir al extranjero y recelo porque en los medios españoles no se habla bien de China. Ahora, si acaso, se cuentan algunas cosas positivas porque es tan claro el desarrollo de China que no hay más remedio que aceptarlo. Desde Cátedra China estamos intentando transmitir esto porque en el mundo actual interesa llevarse bien con China y aprovechar sus oportunidades.

-¿Tiene claro quién gobernará el mundo en este mundo?

-Sobre la gobernanza global debería ser entre China, Estados Unidos y Europa. Estados Unidos no será el que gobierne el mundo porque Trump ya ha dicho que no quiere. Dice que América primero, y solo América. China puede ser y Europa puede ser. China ya es potencia económica y tecnológica, pero no quiere gobernar el mundo sola, no quiere ser superpotencia, no aspiran a esto.