«¡Esto es muy injusto!»

Una estudiante increpa a Guillermo Fernández Vara a su llegada a Facultad de Filosofía y Letras en Cáceres. / L. CORDERO

Estudiantes extremeños afectados por la filtración de la selectividad exigen dimisiones

Los ecos del patinazo de la EBAU (la antigua selectividad) extremeña llegaron este viernes hasta el palacio de La Zarzuela. Su inquilino principal tenía reservada la mañana para ir a Cáceres, a clausurar el congreso titulado 'Carlos V, Vitoria y Erasmo en Yuste', organizado por la Fundación Academia Europea e Iberoamericana de Yuste. Pero Felipe VI no fue.

La cita era al mediodía en la facultad de Filosofía y Letras. Ante su puerta principal hay una explanada ancha y larga, este viernes algo más estrecha porque el dispositivo de seguridad incluía una hilera de vallas que marcaba una frontera para los estudiantes que se manifestaban. Eran en torno a un centenar, y protestaban por tener que volver a examinarse –el próximo martes, 4.185 de un examen y 409 de dos– por un motivo no achacable a ellos sino a quienes organizan la EBAU, que son la UEx y la Consejería de Educación. En el grupo, lo habitual en estos casos: consignas contra las autoridades, dos o tres que dirigen la protesta, un megáfono, un par de pancartas –en este caso, del colectivo Asamblea Educativa de Cáceres– y algunas banderas republicanas. Alrededor de ellos, el habitual gran despliegue policial, de uniforme y de paisano, que acompaña las visitas reales.

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Con esta escenografía, fueron asomando por el lugar los políticos. Llegó el presidente de la Junta y se dirigió al grupo de jóvenes. Se acercó a Amanda, veinteñaera, estudiante universitaria y una de las chicas que llevaba la voz cantante. Le puso la mano en el hombro e intentó hablar con ella. Pero no obtuvo la respuesta que esperaba. La joven le habló a Fernández Vara con el tono subido y acercando su cara a un palmo de la de su interlocutor, como recogieron fotógrafos y camarógrafos. Ellos captaron también otra escena, solo unos minutos después. Apareció la alcaldesa de Cáceres y se acercó al grupo. Igualmente, intentó hablar con Amanda, pero no fue posible conversar. Vista la situación, Elena Nevado, como antes hizo Vara, optó por marcharse, y la joven la despidió empujándola lo suficiente como para que la regidora, sorprendida, se diera la vuelta.

Las razones de la Casa Real

Para entonces ya se sabía que Felipe VI había cancelado su visita. La Casa Real alegó que no quería interferir en un conflicto al que es ajena y que afecta a una institución, la UEx, que es autónoma. Y que además, la presencia del Rey, con las previsibles protestas a su llegada, podría deslucir el acto. Con su ausencia, Felipe VI evitó las fotos y vídeos que le mostrarían pasando entre abucheos. «La Casa Real –explicó Fernández Vara– comunicó que era mejor no venir, puesto que él (el Rey) no quiere, y lo entiendo, que un conflicto como este desluzca el día. Es una decisión que ellos han tomado y que yo respeto totalmente».

Momento del pequeño empujón con el que una manifestante despide a la alcaldesa cacereña.
Momento del pequeño empujón con el que una manifestante despide a la alcaldesa cacereña. / L. CORDERO

Ajenos a lo que comentaba las autoridades en corrillos, los estudiantes seguían con sus protestas. Entre ellos estaba Lara Santano, estudiante del IES Profesor Hernández-Pacheco de Cáceres. La joven, que afronta la EBAU por la rama de Humanidades, tendrá que enfrentarse a la repetición de los ejercicios de Griego y Latín. «El de Latín fue bastante fácil y salimos casi todos muy contentos, y ahora seguro que nos lo ponen más difícil», lamentaba.

Otra damnificada, también de Cáceres, es Carla Moreno, del IES Norba Caesarina. En su caso, al ir por la rama de Ciencias, solo reeditará concurso en Matemáticas. No obstante, teme que el desarrollo del nuevo examen le pueda acarrear un descenso en la nota que a su juicio merecería, a tenor de sus sensaciones tras el ejercicio anulado por el comité organizador. «Había hecho el mejor examen de matemáticas de mi vida y será difícil que pueda igualarlo», explicaba ayer con cierto tono de disconformidad.

Concentración en Badajoz. Manifestación en el campus de Cáceres. Los jóvenes, en Plasencia. / PAKOPÍ, L. CORDERO Y PALMA

Ambas estudiantes compartían grupo con otros jóvenes afectados, también con la presencia de varios padres, a quienes les costaba entender la decisión adoptada por las autoridades educativas: «Debería haber venido mucha más gente para protestar, porque esto no es justo», criticaron con unanimidad.

«No tenemos la culpa de que el sistema informático de la UEx falle»

«No tenemos la culpa de que el sistema informático de la UEx falle» Esther Porras | De PLasencia

«Esto puede provocar que me quede fuera de Medicina»

«Esto puede provocar que me quede fuera de Medicina» Gonzalo Borrego | De BAdajoz

En Badajoz se pudo ver la mayor protesta, con unos trescientos estudiantes ante el Rectorado. Comenzaron con gritos de «¡No repetición, otra solución!». Pero los ánimos se fueron caldeando y minutos después el lema era: «¡No repetición, sí a la dimisión!». Ángel Márquez, portavoz de la asociación Coordinadora Estudiantil, que convocó la protesta, recalcó que se han sentido maltratados por la UEx, entre otros motivos por no haber sido recibidos por el rector. «Nos dicen que no pueden mantener los exámenes porque el proceso podría judicializarse y un tribunal podría suspender la EBAU, pero con la solución actual, la repetición, también podría judicializarse», reclamó Márquez.

«Solo queda llorar de rabia»

Sus palabras, amplificadas por un megáfono, fueron muy aplaudidas por los asistentes. Entre ellos estaba José María Valiente, que debe repetir su examen de Latín a pesar de que le salió muy bien. «Llevo dos semanas sin apenas comer ni dormir, con muchísimo agobio y solo queda llorar de rabia. Esto es imperdonable», decía este joven que necesita un 8,5 en la EBAU para poder entrar en Traducción e Interpretación. «Puede ser que algunos compañeros, o alguna gente hayan tenido acceso al examen, pero que den la opción de repetir o no el examen. Quien quiera, que lo repita, y quien no, no. Porque, a los que hemos aprobado, es someternos otra vez a nervios, estrés y a que, probablemente, no salga tan bien», mantenía Virginia Curado, del instituto Zurbarán.

El miedo a empeorar su nota, sin embargo, no es lo único que les mueve. Alba Rodríguez debe repetir su examen de Matemáticas y reconoce que el primero no le salió bien. «Pero lo justo para todos es que no lo repitamos. No se trata de un recuperación», dice. «Yo iba a estudiar psicología aquí, en la UEx –concluía Rodríguez–, pero ya no lo tengo claro. No confío en esta universidad».

«Yo iba a estudiar aquí, pero ya no me fío de esta universidad»

«Yo iba a estudiar aquí, pero ya no me fío de esta universidad» ALBA RODRÍGUEZ | DE BADAJOZ

«Nos tienen que explicar qué ha ocurrido, quién tuvo acceso a los exámenes»

«Nos tienen que explicar qué ha ocurrido, quién tuvo acceso a los exámenes» SARA ABAD | DE PLASENCIA

«Que nos den la opción de elegir si repetimos o no la prueba»

«Que nos den la opción de elegir si repetimos o no la prueba» VIRGINIA CURADO | DE BADAJOZ

En Plasencia, cerca de doscientos jóvenes se concentraron junto a la escalinata del campus. «Lo que está claro es que los afectados, los alumnos, no somos los responsables de que el sistema informático de la universidad no funcione, y sí los perjudicados», afirmó Esther Porras, encargada de la lectura del manifiesto en la concentración junto a su compañera Sara Abad. «Es necesario que se nos explique qué ha ocurrido y quién ha tenido acceso al examen, porque lo desconocemos», añadió Sara Abad.

«La situación generada –valoró el alcalde placentino, que acompañó a los jóvenes– es injusta por la negligencia de la UEx y de la Junta, y por eso hay que depurar responsabilidades y conseguir que haya consecuencias de verdad». Desde su punto de vista, al igual que desde el de los estudiantes, «es lamentable la imagen que se está dando de la Universidad y de Extremadura». Tras la concentración, los jóvenes acudieron al Ayuntamiento y el alcalde paró el pleno municipal para permitirles leer el manifiesto también en esta sede, en la que recibieron el apoyo de todos los grupos políticos.