El informe 'Lectura' y la selectividad

Un grupo de estudiantes cacereños se prepara para hacer la prueba de selectividad. :: Lorenzo Cordero/
Un grupo de estudiantes cacereños se prepara para hacer la prueba de selectividad. :: Lorenzo Cordero

Un concurso dibuja el retrato robot del buen lector extremeño: niña y de Montijo

J. R. Alonso de la Torre
J. R. ALONSO DE LA TORRE

Mi sobrino Pablo es uno de los niños que mejor leen en público de Extremadura. Pero no voy a derretirme públicamente mostrando impúdicamente mi orgullo de tío carnal. Si traigo a colación a mi sobrino es porque me ha llamado la atención un detalle del certamen en el que Pablo fue elegido por un jurado como uno de los niños que mejor leen de la región.

La pasada semana se celebró la final del XI Concurso de Lectura Pública de Extremadura. En la modalidad A, que engloba a los niños de Primaria, cientos de escolares de toda la región participaron en un proceso de selección en sus colegios y después siguieron leyendo en público hasta quedar un grupo de finalistas considerados los niños que mejor leen.

La fase final tuvo lugar en Mérida y a ella llegaron 25 niños de 10 colegios públicos de Villanueva de la Serena, Montijo, Saucedilla, Santa Amalia, Granja de Torrehermosa, Don Benito, Badajoz y Cáceres. Si nos fijamos en los pueblos y ciudades de donde provenían los niños, habrá que concluir que el lugar donde mejor se lee en Extremadura es Montijo, pues seis niños venían de los colegios Virgen de Barbaño y Padre Manjón de este pueblo. Otra posible conclusión de esta selección es que en la provincia de Badajoz se lee mejor que en la de Cáceres pues a la final llegaron 20 niños pacenses por tan solo 5 niños cacereños.

Aunque la conclusión más evidente es que las niñas extremeñas leen mejor que los niños. El dato es incontestable: a la final llegaron 20 muchachas y 5 muchachos. Estos datos, hábilmente manejados, nos podrían servir para extraer diferentes conclusiones y utilizarlas con los fines que más nos convinieran.

Podríamos aseverar, por ejemplo, que en Extremadura, el retrato robot del lector infantil es: niña pacense de Montijo. También podríamos colegir que los niños de Cáceres leen mal o, por ser menos crueles, los datos del informe 'Lectura' demuestran que los resultados lectores son muy bajos en la provincia de Cáceres. Si seguimos hurgando con fines estadísticos, parece evidente que las niñas salen muy favorecidas en este concurso o prueba, lo que, a efectos estadísticos, demuestra una preparación para el estudio mayor que las de sus compañeros varones.

Si tenemos en cuenta que la lectura es la base del aprendizaje, con estos datos, que no dejan de ser una encuesta entre centenares de niños extremeños, se puede elaborar un informe 'Lectura' del que los habilidosos podrían extraer consecuencias para aplicar con intenciones y fines políticos a la educación y a los procesos selectivos que se desarrollan en la enseñanza.

Así, si en el examen de selectividad sacaran mejor nota los niños, se podría poner en duda el proceso puesto que el dato llamaría la atención poderosamente: ¿cómo van a sacar mejor nota los niños si el informe 'Lectura' de 2019 dice que leen peor? Si los de Cáceres tuvieran más sobresalientes que los de Badajoz, voces autorizadas pacenses arrojarían sospechas sobre la corrección de las pruebas y la dificultad de las preguntas pues los informes demuestran claramente que los niños de Badajoz leen mejor que los de Cáceres y es imposible que los cacereños saquen más sobresalientes.

En fin, según este imaginario informe 'Lectura', o sacan las mejores notas las niñas pacenses de Montijo y mi sobrino o estaríamos ante un escándalo que obligaría a reunirse a las autoridades educativas de la región para analizar el examen de selectividad y cambiarlo hasta que los sobresalientes cayeran en niñas de Badajoz.

Dirán ustedes que cuánta bobada escribo y cuánto dislate a partir de un concurso de lectura y tendrán razón. Pero cambiemos este oficioso y forzado informe 'Lectura' por otros informes más famosos, relacionémoslo con las notas de las pruebas de selectividad, leamos la prensa castellana o gallega y veremos que las mismas tonterías que he escrito en este artículo se utilizan en varias autonomías para intentar llegar a la conclusión de que en España, los sobresalientes en la selectividad solo los pueden conseguir los castellanos, los madrileños y los gallegos. Todo lo contrario será fraude.