La huelga en Renfe deja sin salir a diez de los veintisiete trenes que circulan a diario por la región

Un tren procedente de Badajoz llega a la estación de Renfe en Mérida. :: /J. M. ROMERO
Un tren procedente de Badajoz llega a la estación de Renfe en Mérida. :: / J. M. ROMERO

No afectó a los que hacen el trayecto entre Madrid y Badajoz, el que más pasajeros arrastra, al ser incluido por la empresa en los servicios mínimos

Celestino J. Vinagre
CELESTINO J. VINAGRE

320 servicios de trenes cancelados en toda España, una decena de ellos en Extremadura. Es el balance que dejó este lunes el paro convocado por CC OO. En la comunidad extremeña no se vio afectada ninguna de las conexiones con salida y destino en Madrid, los viajes de larga distancia incluidos dentro de los servicios mínimos por Renfe. En cambio sí fueron cancelados los trayectos ferroviarios en el interior de la región, además de la conexión con Sevilla.

Por Extremadura circulan a diario 27 trenes. Diez de ellos no salieron por la huelga convocada por el sindicato que encabeza Unai Sordo. Esto es, circularon un 62,9% de los trenes que normalmente lo hacen por territorio extremeño. La convocatoria de paro coincidió con la segunda fase de la operación salida de las vacaciones de verano.

Los que se quedaron sin hacer su ruta habitual fueron el Cáceres-Valencia de Alcántara de las 12.25 horas y la ruta inversa a las 14.35; el Badajoz-Villanueva de la Serena fijado a las 12.30 y el del recorrido inverso de las 17.04 horas; el Mérida-Villanueva de la Serena de las 18.05 horas; el Llerena-Mérida de las 06.20 horas; el Cáceres-Llerena de las 16.45; el Plasencia-Mérida de las 07.04 horas; el Cáceres-Sevilla que sale cada día a las 06.46 minutos de la mañana y el de regreso desde la capital andaluza previsto a las 17.12 horas.

Servicios más deficitarios

Representantes sindicales del sector ferroviario de CC OO en Extremadura indicaron a este periódico que esos servicios son los más deficitarios, es decir, los que menos pasajeros suelen movilizar y, por tanto, los que menos interesan, comercialmente hablando, a Renfe.

Así se explica que la sociedad pública Renfe (dependiente del Ministerio de Fomento) decretara como servicios mínimos, únicamente, que se tuvieran que cumplir los dos trayectos que tienen su origen en Madrid y su llegada en Badajoz y el mismo recorrido en sentido contrario.

El seguimiento de este paro, como suele ser habitual, fue objeto de controversia entre empresa y sindicatos. Renfe estimó que en el conjunto de España fue secundado por un 6,69% de los trabajadores en el turno de tarde (un 6% durante la mañana).

Por su parte CC OO lo elevó hasta el 70% e incluso hasta el 80% en los trabajadores de talleres y en lugares como Madrid.

Un total de 260 empleados de los 4.109 que podían sumarse en España a la huelga por no estar incluidos en servicios mínimos ni de vacaciones secundaron el paro en los dos primeros turnos de madrugada y de la mañana, según los datos que dio la operadora, que además anunció que recurrirá esta convocatoria en los tribunales por considerarla «improcedente» e «injustificada».

Sin embargo, CC OO amenazó con continuar con la huelga en los próximos meses de agosto y septiembre, mientras que el sindicato CGT anunció la convocatoria de cuatro días de paros: el 31 de julio, el 14 y el 30 de agosto y el 1 de septiembre, en horario de 12.00 a 16 horas y de 20 a 24 horas para reclamar un aumento de las tasas de reposición.

Ésta es también una de las tres principales reivindicaciones del sindicato CC OO, que además de generar empleo neto exige reducir la jornada laboral y subir los sueldos. No se trata de nuevas peticiones, sino que están recogidas en el convenio colectivo que firmaron y que –denuncian– la empresa «está incumpliendo».