«A nuestro hijo Zeus le operaron cuando tenía cuatro meses a corazón abierto»

Jorge Murillo y Fernanda Guijo junto a su hijo Zeus, que nació con cardiopatías congénitas. :: /BRÍGIDO
Jorge Murillo y Fernanda Guijo junto a su hijo Zeus, que nació con cardiopatías congénitas. :: / BRÍGIDO

Fernanda Guijo y Jorge Murillo, padres de Zeus, viven en Mérida

Álvaro Rubio
ÁLVARO RUBIOCáceres

Zeus Murillo Guijo nació en Madrid el 21 de julio de 2015 con varias cardiopatías congénitas. Su corazón era débil y tenía tres problemas: coartación de la aorta, comunicación interauricular y comunicación interventricular.

Esas palabras las escucharon sus padres a las 20 semanas de gestación. Ellos son Fernanda Guijo y Jorge Murillo y viven en Mérida. «No recibimos mucha más información y sólo nos dijeron que estos casos se llevaban en Madrid. Así que a los seis meses de embarazo me fui a la capital», recuerda Fernanda.

En sus primeros meses de vida el simple hecho de comer era todo un esfuerzo para el pequeño, que al principio sólo tomaba diez mililitros de leche diariamente. Así se mantuvo hasta los cuatro meses, cuando alcanzó los cinco kilos y los médicos del hospital Gregorio Marañón decidieron intervenirle quirúrgicamente. «Primero le hicieron un cateterismo y luego le tuvieron que operar a corazón abierto. Eso se hizo eterno. Entró a las ocho de la mañana y salió a las cinco de la tarde», recuerda su madre, que se emociona al contarlo.

«En nuestro caso salió todo bien, pero en Madrid encontramos muchas historias de niños que no sobreviven», añade antes de agradecer el apoyo que recibieron de la Fundación Menudos Corazones, que ayuda a niños y jóvenes con cardiopatías congénitas y a sus familias.

El próximo sábado Fernanda y Jorge, junto a más familias extremeñas, celebrarán una gala solidaria en el Centro Cultural Santo Domingo de Mérida a las 18.00 horas para donar fondos a esta organización.

A ella no faltará Zeus, que tiene tres años y desde septiembre empezó a ir al colegio (Cooperativa Docente Santa Eulalia). Derrocha vitalidad y su corazón ya late con fuerza.