Hervás: Un bosque de cuento

Fuente de San Gregorio, en mitad del castañar, al inicio de la subida al puerto de Honduras desde Hervás./
Fuente de San Gregorio, en mitad del castañar, al inicio de la subida al puerto de Honduras desde Hervás.
ANTONIO ARMERO

Dos paisajes protegidos tiene Extremadura. Uno es el monte Valcorchero, en Plasencia, y el otro es el castañar Gallego de Hervás, reconocido como una de las mejores masas de este árbol que se pueden encontrar en la Península Ibérica. Hay quien extiende esta distinción más allá y asegura que estamos ante una de las masas de castaños más importantes de Europa. Lo que dificilmente alguien le discutirá al lugar es la belleza. En cualquier época del año. Es exuberante durante el Otoño Mágico, el programa cultural plagado de actividades que pretenden dar a conocer el valle del Ambroz. Pero el castañar gallego de Hervás también es una visita aconsejable en verano.

La arboleda envuelve la carretera que comunica los valles del Ambroz y el Jerte.
La arboleda envuelve la carretera que comunica los valles del Ambroz y el Jerte.

El plan ideal es dejar el coche en la localidad, que merece una visita en cualquier época del año, y hacer alguna de las numerosas rutas senderistas que atraviesan esa masa boscosa verde, marrón o gris según el calendario. Quien se quiera ahorrar alguno de los primeros kilómetros a pie, puede aparcar junto a la plaza de toros del municipio (de 1929 aunque reconstruida en 1950) y empezar la caminata ahí, con el puerto de Honduras como referente.

«Lugares concretos del medio natural que por sus valores estéticos y culturales sean merecedores de una protección especial». Así define la legislación a los paisajes protegidos. El párrafo incluye dos palabras claves: estética y cultura. Y las dos están justificadas de sobra en el caso del castañar gallego de Hervás. La primera es evidente, y el mejor modo de comprobarlo es visitándolo. La segunda tiene varias derivadas. Una se relaciona con el papel que este bosque ha desempeñado en la historia de la localidad, particularmente con la economía, volcada durante décadas en la explotación de la madera. Y otra alude a la historia misma del lugar.

En la parte superior de la fotografía se puede apreciar de forma parcial la extensión del castañar gallego de Hervás.
En la parte superior de la fotografía se puede apreciar de forma parcial la extensión del castañar gallego de Hervás.

El castañar, que ocupa unas trescientas hectáreas, es de propiedad municipal desde el año 1264, con Alfonso X como monarca. Su esposa, doña Violante de Aragón, lo donó a los vecinos de Hervás «para que se poblara la aldea y volvieran a criar sus ganados». Hoy, es un atractivo turístico de primer orden.

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