Las grandes ciudades extremeñas vuelven a construir viviendas

Construcción de una promoción de viviendas en Badajoz. :: pakopí/
Construcción de una promoción de viviendas en Badajoz. :: pakopí

La estadística del Ministerio de Fomento dice que en Extremadura no quedan apenas viviendas nuevas por vender

José M. Martín
JOSÉ M. MARTÍN

Las grúas vuelven a verse en el skyline de las capitales de provincia extremeñas. Tanto en Badajoz como en Cáceres, aunque con más alegría en la primera, se nota un incremento en la construcción de promociones de viviendas.

Diez años después de que el mercado comenzase a asumir los excesos del sector de la construcción durante el 'boom' inmobiliario, el stock de vivienda en Extremadura está muy próximo a cero. «En 2016 había cerca de 8.000 viviendas y ahora quedan bastantes menos de 5.000; lo que significa que estamos por debajo del 1% de las 500.000 que componen el parque total que hay en la región», apunta Pedro Pérez, gerente de la Fundación Laboral de la Construcción.

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Tan cerca de cero está ese porcentaje, que las estadísticas del Ministerio de Fomento dicen que el stock de vivienda nueva en la región es nulo. «Estas cifras reflejan lo que llevamos diciendo mucho tiempo, que no hay inmuebles a estrenar», expone José Luis Iglesias, gerente de Pymecon.

Esa máxima se cumple en las grandes poblaciones extremeñas. Sin embargo, todavía existe una oferta de vivienda sin usar en la región, pero se encuentra dispersa y ubicada en pequeñas localidades.

Al ser tan reducido el volumen de inmuebles libres a estrenar se originan situaciones curiosas en el mercado. «Hay viviendas nuevas sin vender en lugares donde la gente no tiene interés por comprar», indica Pérez en referencia a municipios que están perdiendo población y que resultan poco atractivos a los compradores.

Las ciudades en las que existe una mayor demanda de inmuebles son las capitales de provincia. «También se observa movimiento en Mérida y algo menos en Plasencia», certifica el gerente de la Fundación Laboral.

Esto explica que sean estas localidades en las que se puede ver un aumento de las promociones. Eso sí, todas de pequeño tamaño. «Aún así está habiendo poca obra, creemos que hay posibilidades de construir más», considera Joaquín Sánchez, gerente de Fecons.

«Las exigencias para los promotores siguen siendo muy altas»

«Las exigencias para los promotores siguen siendo muy altas» Joaquín Sánchez Fecons

«Las grandes bolsas de suelo en la región están en manos de los bancos»

«Las grandes bolsas de suelo en la región están en manos de los bancos» José Luis Iglesias Pymecon

La dificultad de acceso a la financiación es el principal motivo al que aducen los agentes del sector para explicar que no haya más construcción de viviendas. «Las exigencias para los promotores siguen siendo muy altas», según Sánchez, que hace mención a que los bancos ponen condiciones como tener vendidas en plano más de un 50% de los inmuebles para prestar su dinero a los constructores.

Por el contrario, las entidades bancarias están más dispuestas a conceder financiación a los compradores, en parte porque prefieren dar hipotecas antes de que entre en vigor la nueva ley hipotecaria. Los requisitos tampoco son sencillos. «Están poniendo buenos tipos de interés, pero a nadie le dan el 100% del precio de la vivienda», insiste el gerente de Fecons.

Otra complicación añadida es el acceso al suelo. «Las grandes bolsas están en manos de los bancos», en palabras de José Luis Iglesias, de Pymecon, que añade que hay entidades bancarias que están actuando como promotoras. «Tampoco están ayudando a las empresas a comprar esos terrenos», confirma Pérez, que lamenta que esto puede repercutir negativamente en los jóvenes, que tendrán más dificultades para comprar una vivienda. «Se incrementará la demanda y con ella el precio», aporta.

Crecimiento

Tras una crisis demasiado prolongada para el sector, el número de afiliados a la Seguridad Social en la construcción creció un 4,2% en 2018 en la región. Pese a ser un buen dato, se quedó lejos de la media nacional, que superó el 6,5%. Regiones como Madrid y Cataluña y zonas como el levante español lideran ese aumento. «Hemos llegado a recibir llamadas de empresas de Alicante solicitando trabajadores», ejemplifica Iglesias sobre los territorios que demandan mano de obra.

Los promotores lamentan las dificultades que tienen para acceder al suelo y a la financiación

Más que el sector de la construcción está creciendo el inmobiliario, señalan desde la Fundación Laboral de la Construcción. «Esto quiere decir que hay demanda de viviendas y que si hubiera facilidades se verían más obras», dice su gerente.

La inmensa mayoría de las transacciones son de vivienda usada, aunque, según Pérez, entre ellas también se incluyen algunas que captaron los bancos con motivo de la quiebra de las promotoras y que nunca han sido habitadas.