La UEx gradúa a su primera promoción de maestros bilingües

Una docente imparte clase en un centro bilingüe. :: hoy/
Una docente imparte clase en un centro bilingüe. :: hoy

Un total de 70 alumnos se matriculan cada año en el grado desde que se empezó a ofertar en el curso 2015/2016

José M. Martín
JOSÉ M. MARTÍN

«Estoy con el trabajo de fin de grado y lo hemos tenido que hacer en inglés», explica María Doncel, alumna de la primera promoción de Magisterio en modalidad bilingüe de la Universidad de Extremadura. Ella comenzó su grado de Educación Primaria en el año 2015 y está a punto de culminar la carrera. «Tengo las notas del resto de asignaturas y ya tengo todo aprobado», dice esta universitaria cacereña. Así, con 22 años, solo está a la espera de su Trabajo Fin de Grado (TFG) para poder decir que se ha graduado.

Al igual que ella, 70 personas se matricularon de cara a ese primer curso. Es decir, se cubrieron todas las vacantes ofertadas. Lo mismo sucedió en los años sucesivos, menos en el actual. «Han faltado un par de alumnos para cubrir las plazas, que han permanecido invariables desde el primer curso», según confirman desde el decanato de la Facultad de Formación del Profesorado.

Durante los cuatro años que tiene la modalidad bilingüe, la principal diferencia que han notado los alumnos es que la mitad de las asignaturas se imparten en inglés, pero los contenidos son los mismos que en el grado convencional.

Los futuros docentes deben tener el nivel B2 de inglés y la habilitación lingüística que les acredita en la modalidad

Pese a que la primera promoción bilingüe inició la carrera en 2015, los trabajos para poder ofertar esta modalidad en la UEx comenzaron mucho antes. Era necesario que hubiera docentes formados en metodología bilingüe. «Se hizo una formación específica durante los cursos previos que vino de la mano de diferentes proyectos que continúan en la actualidad», explica David González, decano de la facultad.

De esta forma, hasta el año 2015 se evaluó la nueva modalidad bilingüe del grado de Educación Primaria. Los informes fueron favorables. «Somos la única facultad pública en la que se imparte de forma reglada un grado con las características del nuestro que está acreditado por la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (Aneca)», indica González, quien añade que la idea de poner en marcha esta modalidad en la UEx responde a la mayor apertura de colegios bilingües en Extremadura, en particular, y en toda España, en general.

 «Maestros reales nos han transmitido su experiencia en las aulas»

«Maestros reales nos han transmitido su experiencia en las aulas» María Doncel | Alumna

Para poder ser docente en estos centros hay dos requisitos fundamentales. El primero es estar en posesión del título que acredita un nivel de inglés B2 y el segundo, tener una formación específica de bilingüismo, que hasta el año pasado solo podía obtenerse mediante cursos que se realizan a través del Centro de Profesores y Recursos (CPR). Por ello, solo tenían posibilidad de hacerlos quienes ya eran profesores.

Colaboración con colegios

Para facilitar el acceso de los universitarios a dicha formación, desde la UEx se firmó un convenio con la Consejería de Educación para que los estudiantes del grado de Educación Primaria tuvieran una serie de sesiones complementarias que se convalidasen por los cursos.

Estos talleres impartidos en la universidad comenzaron al mismo tiempo que el grado, en 2015. Sin embargo, hasta noviembre del año pasado no se estableció el acuerdo para la habilitación lingüística.

Desde un primer momento se dispuso una línea de colaboración con los colegios bilingües. Fueron los maestros que estaban dando clase en centros escolares los que impartieron algunas sesiones relacionadas con diferentes asignaturas hasta completar 15 horas. «La idea es llevar la escuela a la universidad», expone Conchi Martínez, profesora del centro cacereño Alba Plata y una de las docentes que desde el primer momento se sumó a la iniciativa. Y es que los talleres se programaron con la intención de mostrar a los universitarios ejemplos prácticos de cómo deben actuar en casos que se pueden encontrar en su día a día como profesores.

«Somos la única facultad que imparte un grado con estas características»

«Somos la única facultad que imparte un grado con estas características» David González | Decano

Entre ellos están los que suceden en las aulas con escolares con diferentes capacidades o situaciones diversas, pero también los que ocurren fuera de las clases, como puede ser la relación con los padres. «En ocasiones deben explicar en las tutorías que sus hijos van a adquirir los mismos conocimientos que si no estuvieran en un centro bilingüe», señala Domínguez.

Una de las recomendaciones que, en este sentido, realiza Martínez es aportar toda la información posible. «Suelo hacer una reunión a principio de curso y repaso todos los aspectos que creo que les van a interesar», detalla esta docente, que entiende que el bilingüismo es una de las mejores cosas que le ha podido pasar al Magisterio.

La convocatoria de los talleres creció en los cursos siguientes. Para el presente año académico, ya con el convenio en vigor, los ponentes han sido maestros bilingües de la región expertos en diferentes materias. «Todo esto permite a los alumnos del grado conocer de primera mano la realidad educativa», comenta el decano de la facultad, que todavía no puede aportar datos de graduados porque en estas semanas se están haciendo los exámenes y presentando los últimos trabajos.

«La idea es llevar la escuela a la universidad con ejemplos prácticos»

«La idea es llevar la escuela a la universidad con ejemplos prácticos» Conchi Martínez | Docente

La opinión de los estudiantes también es positiva en relación a los talleres. «Maestros reales han estado en nuestras clases para transmitirnos su experiencia en las aulas», remarca Doncel, que desde pequeña tuvo clara su vocación docente.

Los alumnos del grado han tenido que hacer prácticas en colegios para completar la carrera. Martínez ha tenido en sus clases del colegio a universitarios en esta situación. «Creo que los que vienen del bilingüe están mejor preparados, y no solo en idiomas, claro; los veo con más ganas de lanzarse a dar clase», asegura.

Al mismo tiempo, observa que las sesiones se hacen más atractivas para los escolares y ayudan a fijar mejor los conocimientos. «Lo más maravilloso es la metodología; utilizamos canciones, vídeos y experimentos», resume esta profesora.