El Gobierno retoma el plan de construir los 36 kilómetros que quedan del Canal de las Dehesas

Canal de las Dehesas, que alcanza los 100 kilómetros. :: hoy/
Canal de las Dehesas, que alcanza los 100 kilómetros. :: hoy

Se pretende conectar con los nuevos embalses de Alcollarín y Búrdalo para garantizar una mejor distribución del agua en la zona regable centro

Celestino J. Vinagre
CELESTINO J. VINAGRE

El Ministerio de Transición Ecológica desempolva un proyecto pendiente de terminar desde hace tres décadas. El Gobierno acaba de sacar a información pública las actuaciones para el trasvase entre las cuencas de los ríos Pizarroso, Alcollarín y Búrdalo, declaradas de interés general por parte del Estado. En la práctica, este proyecto contempla las obras que tienen como objetivo la construcción de un canal de trasvase entre las cuencas de los ríos Pizarroso, Alcollarín y Búrdalo, con una capacidad de 15 metros cúbicos por segundo y una longitud de 36.474 metros.

Se plantea en los términos municipales de Zorita, Alcollarín, Abertura y Escurial, todos en la provincia de Cáceres y el presupuesto total del proyecto es de 74,4 millones de euros.

Ese canal de trasvase y esos 36 kilómetros son, en realidad, lo que queda para dar por terminado el Canal de las Dehesas, un complejo hidráulico sobresaliente para el regadío, situado entre las dos provincias extremeñas (lo que se denomina Zona Regable Centro). Esa infraestructura es competencia de la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG). Hace siete años, en 2012, el entonces Gobierno de Rajoy anunció que se ponía en marcha esta actuación. También se anunció por el Ejecutivo de Aznar en el año 2002. En ambos casos quedó paralizada.

Con las dos nuevas presas

«Se trata de interconectar todo el sistema de embalses y presas que hay en la zona oriental del Guadiana en Extremadura. Hacer una malla para hacer más eficiente la gestión del agua», resume Fernando Aranda, director adjunto a la CHG.

El Canal de las Dehesas parte del embalse de García de Sola y llega a la presa de Sierra Brava, sobre el río Pizarroso y cuenta con diversos ramales de conexión para atender a las zonas regables. Se le considera un sistema de captación de agua, almacenamiento y distribución muy útil «para aprovechar mejor los recursos hídricos en esa zona de la región», define Aranda. Esto es, una garantía frente a inundaciones y sequías.

Son más de 100 kilómetros de canal (para ser exactos, 88,300 km, a lo que hay que sumar los ramales de Pela (24,8) y Madrigalejo (9,1 km) y le quedan por terminar 36 sobre lo que se proyectó inicialmente.

«Así está desde la década de 1980, cuando se puso en marcha el Canal de las Dehesas. Con el proyecto de trasvases entre cuencas que ahora sale a información pública se trata de enlazar el embalse de Sierra Brava, por un lado, con la presa de Alcollarín (14 km), y, por otro, con el embalse del Búrdalo (22 km)», especifica. La de Alcollarín y la del Búrdalo son dos de las tres últimas presas construidas por la CHG (la tercera es la de Villalba de los Barros) en Extremadura.

El director adjunto de la Confederación del Guadiana pone un ejemplo más ilustrativo de lo que se persigue con el proyecto ahora retomado. «Se trata que si, por circunstancias del tiempo, por ejemplo, Sierra Brava no tiene agua suficiente, se pueda llevar agua a través de Búrdalo o Alcollarín gracias al Canal de las Dehesas. Se trata, en definitiva, de conseguir una mejor distribución del agua entre las presas», recalca.

De los 36.474 metros de canal que ahora se quiere finalizar, 31.954 corresponden a la sección principal del propio canal. El resto son cuatro túneles que suman 4.330 metros y un acueducto de 190 metros de longitud.

El presupuesto base de licitación de la obra asciende a 61.506.353,06 euros, a lo que hay que sumar un IVA que aporta otros 12,9 millones. En total, 74,4 millones.