Un gobierno a la deriva

Imagen de archivo de una comparecencia de Pedro Sánchez en Moncloa. /
Imagen de archivo de una comparecencia de Pedro Sánchez en Moncloa.
ALFREDO LIÑÁN CORROCHANO

Dicen, los que saben, que el gobierno está 'en funciones'. Y yo, que no sé, digo «¿en funciones de qué?»: ¿de abandono?, ¿de en la arena escribí tu nombre?, ¿de ineptitud?, ¿de aquí me las den todas?, ¿de desvergüenza torera?, ¿de vengan días y vengan ollas?, ¿de 'ná de ná'?. Hoy, día de San Bartolomé bendito, el mes de agosto empieza a despeñarse buscando las playas desiertas de septiembre. Hoy, como ayer, España, ese país, navega a la deriva como al albur de un timonel borracho. Agosto muere sin pena ni gloria, en el bostezo de un gobierno que ni está ni se le espera. Se escandalizan, los que saben, de que el presidente se haya marchado de vacaciones -chupando del patrimonio por supuesto- y nos preguntamos, los que no sabemos, si no sería posible que se quedara de vacaciones para siempre, aunque fuera pagando a escote entre todos. Tenía yo un amigo que auguraba siempre la ruina de la empresa de su familia porque estaba en manos de un 'tonto laborioso' y acertó. No se ofenda presidente que no va por usted, que no es ni tonto, ni mucho menos laborioso, sino el ególatra más cabezota que conocieron los siglos. Además, siga de vacaciones buen hombre, no se prive. Creo que fue José Antonio quien dijo aquello de que «la distancia más corta entre dos puntos pasa por las estrellas», siempre me pareció una sugestiva majadería, pero igual no; igual es que nuestro gobierno anda por ahí buscando las distancias más cortas en los espacios siderales.

Y para demostrarlo ahí está la siempre enfurruñada vicepresidenta que, invocando bizarramente a Santiago Salvamoros, y aplicándose la conseja de las viejas chachas, «haz que parezca que haces», envió tarde y mal al buque dicen que 'Audaz'para auxiliar al dichoso Open Arms, rescatando a los rescatados y porfiando en que el transporte más barato para los quince agraciados con venir a España -pobres míos- era nada menos que viajar en plan crucero agasajados por los sesenta y dos marineros de plantilla. Pudo rectificar a tiempo, pero eso no va con ella y con su mal talante habitual ordenó el 'tutti avanti'. Con un par. Antes muerta que flojilla. Podría haber enviado el Phantom del jefe pero es que estaba ocupado en llevarlo caminito de Doñana. Tengo para mí que, cuanto más tiempo siga este gobierno jugando a la gallina ciega, mejor para la oposición que, pasito a pasito, va tomando posiciones, sobre todo el barbilindo Casado, porque el ciudadano Albert, ¡ay el amor!, anda más desaparecido que el ministro astronauta.

Aunque, la sombra del Prestige y del bichito de la colza es alargada y ya mismo la campaña del 'nunca mais' traducida al caló -'la mechá pa zu p. madre'- cubrirá como en un manto de manteca colorá cualquier esfuerzo racional de hacer las cosas bien. Decía el viejo Séneca que nunca hay buen viento para quien no sabe a dónde va. Y está claro que este gobierno no sabe. Pero quizá con su poquito de zurrapa y otro poquillo de pringá, pueda disimularse la cosa. Apunta Iván que es gratis.