Adif licita las subestaciones eléctricas del AVE entre Plasencia y Badajoz

Conexión de la plataforma del AVE con la red convencional en Plasencia (al fondo). :: hoy/
Conexión de la plataforma del AVE con la red convencional en Plasencia (al fondo). :: hoy

La electrificación del tramo tiene un plazo de ejecución de 18 meses, por lo que el tren podría entrar en funcionamiento en el año 2020

REDACCIÓN PLASENCIA.

El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) sigue trabajando para cumplir su compromiso de acabar las obras del tren de altas prestaciones entre Plasencia y Badajoz antes de que acabe 2019. Compromiso que se extiende exclusivamente a los trabajos en la plataforma y las vías. La electrificación de esa vía, y por lo tanto la puesta en mantenimiento del tren de altas prestaciones, tendrá que esperar hasta 2020.

Precisamente ayerAdif Alta Velocidad aprobó la licitación del contrato de obra y mantenimiento de las subestaciones eléctricas de tracción y centros de autotransformación asociados del tramo Plasencia-Badajoz de la línea de Alta Velocidad que unirá Madrid con Extremadura.

Estas obras cuentan con un presupuesto de licitación de 29.103.320,66 euros, de los cuales 27.813.944,66 corresponden a la ejecución de las obras, con un plazo de 18 meses; mientras que 1.289.376 euros son para los trabajos de mantenimiento de las instalaciones por un periodo de 24 meses.

El contrato incluye la ejecución de las obras de las instalaciones de energía necesarias para la electrificación en 2x25 kV del tramo Plasencia-Badajoz, de 164,6 kilómetros, y que principalmente son las subestaciones eléctricas de Cañaveral (Cáceres), Carmonita y Sagrajas, ambas en la provincia de Badajoz.

A estas subestaciones se suman un total de doce centros de autotransformación asociados, informa Fomento en una nota.

En el caso de Cañaveral, sus centros asociados están localizados en Malpartida de Plasencia I y II, Garrovillas de Alconétar y Casar de Cáceres.

De igual forma, en Carmonita, sus centros asociados son los de Cáceres (I, II y III) y Mérida; y por lo que respecta a Sagrajas, sus centros asociados son los de La Garrovilla, Torremayor y Badajoz (I y II).

La alimentación de energía eléctrica a las líneas de alta velocidad está garantizada por las subestaciones eléctricas de tracción, que transforman la tensión de 220 kV o 400 kV suministrada por Red Eléctrica Española, a los 2x25 kV necesarios para la catenaria (línea aérea de contacto).

De manera complementaria alimentan otros sistemas asociados (iluminación de túneles, calefacción de agujas, telecomunicaciones móviles, así como edificios y casetas técnicas).

Por su parte, los centros de autotransformación asociados distribuyen la energía a lo largo de la línea aérea de contacto y están ubicados entre las subestaciones de tracción a una distancia de unos 10 kilómetros.

La electrificación de las líneas de alta velocidad está dotada de un sistema en corriente alterna monofásica a 25 kV y 50 hertzios de frecuencia. Estas actuaciones van a ser cofinanciadas por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder).