Las fiestas de La Folica

Estatua en honor de María Pita en A Coruña. :: E. R./
Estatua en honor de María Pita en A Coruña. :: E. R.

María Pita en A Coruña e Isabel Gómez en Cáceres, dos heroínas

J. R. Alonso de la Torre
J. R. ALONSO DE LA TORRE

Este verano estuve en A Coruña durante las fiestas de María Pita. Esta heroína local da nombre a las fiestas mayores de la ciudad y a su plaza principal, que preside en forma de estatua imponente. María Pita, además de valerosa, también fue mujer peleona y sin complejos que pleiteó 27 veces en su vida, ya fuera contra su padre, contra su hija, contra oficiales y alguaciles o contra los parientes de sus cuatro maridos. Porque María Pita (A Coruña, 1556-1643) casó y enviudó cuatro veces.

Para explicar el acto heroico que la ha hecho famosa, hay que situarse en el mes de mayo de 1588, cuando la llamada Armada Invencible parte del puerto de Lisboa hacia los Países Bajos, donde deberían embarcar los Tercios de Flandes para invadir Gran Bretaña, pero fue derrotada casi sin lucha por las tempestades y los errores de navegación. Pocos españoles desconocen el gran fracaso de la Armada Invencible, pero pocos ingleses conocen el más grave fracaso aún de la flota armada por la reina Isabel I, que aportó a la empresa 49.000 libras, Francis Drake, que puso 3.000, y otros 'inversores'... Flota que debía tomar Lisboa, poner en el trono portugués al prior de Crato (cuyo hijo estaba secuestrado en Cáceres) y conquistar las Azores para controlar la Ruta de las Indias.

Aquella flota, formada por 120 barcos y 23.000 soldados y marinos, decidió atacar A Coruña antes de ir a Lisboa. La ciudad gallega estaba defendida por 1.400 soldados y seis barcos. Tras arrasar la ciudad extramuros, sitiaron la ciudadela amurallada, destruyeron parte de los muros y estaban a punto de entrar en ella cuando María Pita vio cómo los ingleses mataban a su segundo marido, el carnicero Gregorio de Rocamonde. Desesperada, cogió una pica, se la clavó al abanderado inglés y esta acción valerosa enardeció a los defensores, que rechazaron a los ingleses, cuya armada se marchó de A Coruña y fue derrotada en Lisboa.

En España hay otra mujer mitificada, Agustina de Aragón, y en la Raya tenemos a dos heroínas que salvaron sus pueblos: Isabel Pereira en Ouguela, frente a Albuquerque, que peleó en las trincheras, repartió pólvora, fue herida, pero se repuso y enardeció a los 45 soldados que defendían la fortaleza fronteriza para resistir a 1.200 soldados españoles, y Deus a Deu (Dios la ha Dado) en Monção, a orillas del Miño, que habiendo cercado su ciudad las tropas españolas, tuvo la brillante idea de entregar el último pedazo de pan de que disponía el pueblo para así demostrar, engañosamente, que en Monção sobraba de todo y podían resistir lo que fuera menester. Los españoles también se retiraron.

Pensando en estas heroínas, que protagonizan fiestas y recreaciones históricas y son honradas con plazas y estatuas, me acordé de una heroína cacereña poco conocida. Se llamaba Isabel Gómez, aunque sería más conocida como Isabel La Folica. En ese punto tiene semejanzas con María Pita, que se llamaba Mayor de Cambre o Mayor Fernández, pero ha pasado a la posteridad como María Pita.

La cacereña Isabel vivía en la cuesta de Aldana, parte antigua de Cáceres, y estaba amancebada con el marqués de Lorenzana cuando llegó a Cáceres el ejército francés del mariscal Víctor. En ese detalle, también tiene afinidad con María Pita, que, en 1595, viuda de su tercer marido, es acusada de estar amancebada con un platero apellidado Mosquera y será encarcelada por ello.

Un sargento y dos cabos franceses violaron a Isabel en su propia casa, pero La Folica no se arredró y tres días después invitaba a su casa a los violadores, los emborrachaba, les arrancaba el bigote y los tiraba a un pozo, donde perecieron ahogados. Sus compañeros iban a empezar a buscarlos, pero el ejército de Víctor tuvo que escapar hacia Portugal e Isabel se salvó de cualquier represalia. Su hazaña quizás no merezca una estatua en la plaza Mayor, ¿pero si hay 'Fiestas de María Pita' por qué no organizar unas 'Fiestas de Isabel La Folica'?