Los fallecidos en carretera en verano han bajado un 70% en la última década

Los fallecidos en carretera en verano han bajado un 70% en la última década

Durante el mes de julio no hubo ninguna víctima mortal en la provincia de Badajoz, pero se registró un repunte en agosto con cuatro fallecidos

Evaristo Fdez. de Vega
EVARISTO FDEZ. DE VEGABadajoz

Durante el verano de 2009, los responsables del tráfico en la región contabilizaron 24 víctimas mortales en las carreteras. Ese dato se correspondía con los meses de julio y agosto, pero el número total de fallecidos durante aquel año, entre enero y diciembre, fue mucho más elevado: en Badajoz perdieron la vida 45 personas y en Cáceres, 29.

En los diez años que han transcurrido desde entonces la siniestralidad no ha parado de bajar. Aquel fatídico verano las carreteras extremeñas causaron una víctima más que en todo 2018, que terminó con 23 fallecidos. Este verano, las carreteras de la región han causado 7 víctimas, por lo que la bajada ha sido del 70%.

La razón hay que buscarla en la concienciación de los conductores, en las mejoras de las vías de comunicación y de los vehículos, y en las campañas de control.

Yebra valora las campañas que se han hecho para que se use el cinturón y ahora pide insistir en la velocidad

El análisis a largo plazo es esperanzador, pero las cifras de 2019 han empeorado ligeramente. A estas alturas del año ya se han contabilizado en la región 27 víctimas mortales en las carreteras, cuatro más que en el mismo período de 2018 (+17%).

Por provincias, sale mejor parada la provincia pacense que la Cacereña. Entre el 1 de enero y el 31 de agosto murieron en tramos interurbanos de Badajoz 13 personas, las mismas que en 2018, mientras que en Cáceres se ha pasado de 8 a 11 fallecidos.

Especial interés tienen los datos recogidos durante el verano. En los meses de julio y agosto hubo 4 víctimas mortales en Badajoz (3 en carretera y 1 en casco urbano), 18 heridos graves y 194 heridos leves. La cifra principal, la de las víctimas mortales, es similar a la del verano de 2018 y sensiblemente inferior a la de 2017, cuando hubo 7 fallecidos.

«En julio no ha habido ninguna víctima en las carreteras de la provincia, pero el problema es que hemos tenido un muy mal mes de agosto: en ese mes han fallecido cuatro personas mientras que el año pasado sólo fueron dos», analiza el fiscal delegado de Tráfico en Badajoz, Diego Yebra.

«Desde el momento en el que hay víctimas, vamos mal. Pero si nos ceñimos a la estadística, observamos que son mejores que en años anteriores porque en los ocho primeros meses del año hemos tenido dos fallecidos menos en carretera», añade.

Cuando analiza lo sucedido entre enero y agosto, Yebra valora la mejora que se ha producido en los cascos urbanos (de 4 víctimas se ha pasado a 2), pero alerta de que esa tendencia no se observa en las carreteras, que sumó 13 víctimas, las mismas que este año.

«Las campañas de cinturón que han llevado a cabo las policías locales y la Guardia Civil están dando resultado. El año pasado se produjeron dos accidentes a la salida de las poblaciones en los que murieron conductores que no utilizaban el cinturón de seguridad, un tipo de accidente que no se ha producido este año», confirma.

Velocidad y alcohol

La Fiscalía de Tráfico cree que las infracciones por no utilizar el cinturón de seguridad han descendido, por eso su preocupación ahora es conseguir que se circule a menos velocidad. «En las últimas semanas hemos visto cómo moría un motorista con exceso de velocidad que se salió de la vía él solo. Quienes utilizan este tipo de vehículo deben tener en cuenta que no tienen nada que los parapete y los proteja por lo que en caso de colisión el golpe lo recibe directamente su cuerpo».

Yebra también se ha referido a la colisión frontal entre dos vehículos que se produjo el 25 de agosto en Villar de Rena, donde murió un conductor y el otro resultó herido grave. «Debemos sacar la conclusión de que con una velocidad mayor las consecuencias del impacto son más graves. En población se producen menos fallecimientos porque se usa el cinturón y las velocidades son menores».

A estos factores une las consecuencias de las alcoholemias positivas, que han aumentado un 20% a nivel nacional. «Se está volviendo a conducir bebido y muchísimos conductores lo están haciendo bajo la influencia de las drogas. Por lo tanto, es lógico que las fuerzas de seguridad estén haciendo más controles para paliar esta incívica acción. No hay que olvidar que las alcoholemias terminan con la retirada del carné de 1 a 4 años, además de una pena que conlleva cárcel, el pago de una multa económica o la realización de trabajos en beneficio de la comunidad».