De la Extremadura universal a la cutrez

En el asunto de los aniversarios de los hechos principales de la conquista y colonización de América, los extremeños creo que tenemos algo que decir y hacer para que la gesta de nuestros heroicos conquistadores no caiga en el olvido y continúe formando los sueños de nuestros jóvenes

LUCIANO PÉREZ DE ACEVEDO Y AMOPrimer presidente democrático de la Diputación de Badajoz. 1979-1983

Primero.-Los spañoles somos, a veces, muy buenos, incluso geniales, para una serie de cosas y cainitas, desleales, insolidarios y golfos para otras, especialmente la actividad política, hasta el punto de que me atrevería a proponer dejar el Gobierno de España en manos de ese grupo de eficientes y honrados profesionales mineros, bomberos, policías, guardias civiles, técnicos, etc., que tan extraordinaria ilusión y esfuerzo pusieron en el desempeño del operativo de rescate del niño Julen, sepultado en un pozo de sondeo en la localidad malagueña de Totalán pues, con toda seguridad, lo harían mucho mejor que los políticos que, a duras penas, tenemos que soportar hoy en día.

Segundo.- Está sobre el tapete de Extremadura en estos momentos el asunto de la Marina Isla de Valdecañas y, en concreto, si procede o conviene su demolición de acuerdo con las sentencias de los tribunales que han enjuiciado este asunto. Con independencia del asunto judicial que siempre presenta los matices que le son propios y cuyas resoluciones a veces no llegan a conectar con el meollo del asunto por circunstancias procesales, de planteamiento o de otro tipo, nos parece un tremendo disparate su demolición o destrucción, sin perjuicio de la responsabilidad civil o penal de las autoridades o personas intervinientes en este asunto que, en su día, autorizaron la obra y que deberá hacerse efectiva contra quien proceda.

Pues bien, supuesto el caso de demolición, y que ello fuera factible, sin causar un daño igual o mayor que el perjuicio ecológico sufrido (?), el asunto sería como para coger la maleta y marcharse de Extremadura, pues nada merecería esta tierra que ya se ha ocupado con anterioridad de cargarse la central nuclear de Valdecaballeros, la refinería de Gallardo, y, ahora, comienzan los preparativos para impedir el todavía 'non nato' proyecto de La Siberia (véanse las declaraciones de Ángel García Calle, coordinador de Ecologistas en acción de Extremadura, HOY del 26-01-2019). ¿Qué clase de perversos inquisidores han nacido o tenemos entre nosotros para que Extremadura no levante cabeza jamás?

Tercero.- Si hoy los extremeños, en democracia, no somos capaces de poner en riego 15.000 hectáreas en zona de Barros, cómo pudo la llamada Dictadura de Franco, sin democracia ni autonomía, iniciar y culminar 50 pueblos nuevos, 250.000 hectáreas de regadío, miles de hectáreas de repoblaciones forestales, cinco grandes presas, el Canal de las Dehesas, electrificación rural, etc., más industrias transformadoras, electricidad, cemento, etc., en tan pocos años? Se nos debía caer la cara de vergüenza a todos. Y no queremos hablar del tren, del que ya habla demasiada gente, pero sin arrimar el hombro, como está a la vista.

Cuarto.- Si de algo tenemos que enorgullecernos los extremeños es de la conquista y colonización de América, en una gesta inconmensurable en la que participaron muchísimo extremeños y, entre ellos, los grandes capitanes del Descubrimiento y la Conquista: Hernán Cortés, Francisco Pizarro, Pedro de Valdivia, Los Alvarados, Vasco Núñez de Balboa, Nicolás de Ovando, Francisco de Orellana, Alonso de Ojeda, Hernando de Soto, Diego García de Paredes, etc.

El desinterés de España durante el régimen de los señores Zapatero y Sánchez por defender las gestas y empresas más gloriosas de nuestra historia nos está haciendo pasar de Imperio mundial emérito a país secundario de las grandes naciones europeas y americanas. Hasta Portugal nos quiere ahora quitar la gloria de Juan Sebastián Elcano que sustituyó a Fernando de Magallanes, muerto durante la primera Vuelta al Mundo; una empresa de la Monarquía española, aunque Magallanes fuera portugués, cuyo rey, igual que en el caso de Cristóbal Colón, no quiso apoyarlo sino impedir que cumpliera la misión encomendada por España. Y no hablemos de la españolidad de California y la Costa Oeste americana, hasta Canadá y Alaska, incluidos, y todo el corazón de EE. UU. pues no cabe olvidar que la Louisiana llegaba desde el Golfo de Méjico a Canadá, ocupando el territorio central de Norteamérica, así como la Florida, descubierta y conquistada por Hernando de Soto, Carolina del Norte y del Sur, etc.

En todo este asunto, los extremeños creo que tenemos algo que decir y hacer para que la gesta de nuestros heroicos conquistadores no caiga en el olvido y continúe formando los sueños de nuestros jóvenes y mayores también. Ayuntamientos, Diputaciones y Junta de Extremadura deben concebir y ejecutar este proyecto, al margen de lo que otras regiones puedan concebir, si es que les interesa (a Cataluña, desde luego, no). A los catalanes –lo que no nos perdonan– es que les quitamos los extremeños la primacía española, que era como titular de su Imperio Mediterráneo, dándole a Castilla y a España un Imperio mucho más grande y más rico, el Atlántico y América, y a partir de ese momento Aragón y Cataluña y su Mediterráneo entraron en una decadencia que duró hasta el siglo XIX, pasando Castilla y España y España y Portugal a detentar el Imperio mundial. Hoy Cataluña sufre otro periodo de decadencia del que le va a costar mucho trabajo salir, y no podrá hacerlo sin la ayuda de España. Sus decadencias coinciden con periodos de alza en España, y es lo que no pueden soportar.