Extremadura y la tercera colonización energética

¿Por qué no pensar en una tarifa eléctrica especial, inferior a las actuales, para el sector industrial, como ya se ha hecho en otras regiones, y que sirviese para favorecer el desarrollo industrial de la región, así como también para, por ejemplo, superar la pobreza energética de las familias?

FERNANDO LÓPEZ RODRÍGUEZIngeniero Industrial. Catedrático de la Universidad de Extremadura

Al hilo del magnífico artículo publicado por el diario HOY, escrito por mi compañero y colega Marcelo Muriel, del Club Senior de Extremadura, sobre la tercera colonización energética de Extremadura (30/04/19), voy a retomar su exposición e introducir nuevas conclusiones.

En el artículo se habla de tres colonizaciones: la primera en los años 60, cuando a Extremadura se la inunda con multitud de pantanos; la segunda en los años 70 con centrales nucleares, como la de Almaraz; y estamos en la entrada de la tercera, la de las fuentes renovables. En Extremadura se están construyendo actualmente plantas fotovoltaicas con potencia total de 800 MW, y según la Consejería de Fomento, a corto y medio plazo podrían construirse 6.700 MW más, de forma que en el 2030 se podrían alcanzar 10.000 MW con renovables. Con ello la región podría contribuir con un 20 % al objetivo nacional que podría ser 50.000 MW en España, según la Consejería.

Pero analicemos la situación en la que nos encontramos energéticamente. Extremadura tiene un consumo (demanda) de energía eléctrica de 5.068 GWh, según datos de 2017. Al mismo tiempo se produce con energías renovables 4.768 GWh, sin embargo esta producción fue en el 2016 de 5.778 GWh. La diferencia entre un año y otro es debido a la mayor hidraulicidad (lluvias), durante 2016. Esto quiere decir que la producción con energías renovables y el consumo de energía eléctrica se iguala.

Sin embargo, producimos 16.398 GWh, cuatro veces más de lo que necesitamos con energías no renovables (la central nuclear de Almaraz). Esto quiere decir que podríamos parar perfectamente Almaraz y desconectarnos de la red eléctrica nacional, y Extremadura podría seguir con suministro eléctrico con energías renovables lo que, técnicamente, se denominaría funcionando 'en isla', es decir autoabasteciéndonos. Esto es hoy una realidad, e incluso podríamos seguir exportando en un futuro energía eléctrica si se cumplen las previsiones anteriores.

No obstante, alguien puede decir que el peso se lo lleva la energía fotovoltaica, ¿como es posible el autoabastecimiento durante la noche si en ese caso no hay sol, y por tanto, no habrá energía eléctrica? Pasemos a analizar la situación. La demanda/consumo diario en Extremadura es similar a la de España, se consume mucho durante el día y poco durante la noche. Hay muy poca industrialización. Este consumo nocturno puede perfectamente atenderse con centrales hidráulicas que funcionan día y noche siempre que la cuenca del pantano esté llena, las centrales de biomasa, que queman biomasa, abundante en nuestra región, día y noche, y las centrales solares termoeléctricas, de las cuales nueve de las que hay en Extremadura tienen un sistema de almacenamiento térmico mediante sales fundidas, que confieren a la instalación de una capacidad de gestión de su producción, y pueden producir energía eléctrica durante la noche. Esto quiere decir que Extremadura puede autoabastecerse, es decir, desconectarse del sistema energético nacional, fuera de otras consideraciones.

En cuanto a los costes del sistema también los analizamos: El coste de infraestructuras de transporte es nulo, ya que no se necesita puesto que hay proximidad de los centros de producción a los de consumo (sistema de producción distribuida). Las inversiones de evacuación anunciadas son para transportar energía producida a otras regiones, por ejemplo Madrid, que no produce energía. Como consecuencia de lo anterior, tampoco hay pérdidas por transporte, que se estima en un 8% de la energía transportada, ya que no hay redes de transporte.

Por último, el coste de la energía producida es relativamente bajo, es renovable. Tanto la hidráulica como la fotovoltaica tienen un coste bajo (solo mantenimiento). La solar termoeléctrica y la biomasa tienen un mayor coste, pero también muy bajo frente a otros tipos de centrales como son las térmicas de gasóleo, gas natural o carbón. A todo ello habría que añadir el gasto que supone al Estado español la disminución de los gases de efecto invernadero por generación de energía, y que se ha comprometido a disminuir el Gobierno de España ante organismos internacionales, y que en Extremadura no habrá que hacerlo por efectuarse la generación de energía con renovables.

Si consideramos las experiencias llevadas a cabo en España, la de la Isla Graciosa en Canarias, que es capaz de autoabastecerse con energía solar, baterías y ultracondensadores, y el de la Isla del Hierro, que también ha conseguido el autoabastecimiento pero con energía eólica y central hidráulica de bombeo, trabajando 'en isla' como pudiera ocurrir en Extremadura, ambas han conseguido reducir los costes de producción eléctrica en un 25%-30%.

Ante todo lo anterior, por qué no pensar en una tarifa eléctrica especial, inferior a las actuales, para el sector industrial, como ya se ha hecho en otras regiones, y que sirviese para favorecer el desarrollo industrial de la región, así como también para, por ejemplo, superar la pobreza energética de las familias. El sector agroindustrial, que es el único importante de que disponemos, lo está demandando, están invirtiendo con empresas que les ayuden a buscar las ofertas energéticas más convenientes. ¿Vamos a dejar que pase la 3ª colonización energética sin ningún beneficio y, dejando que nuestros jóvenes tengan que marcharse a otras regiones más industrializadas, a donde transportamos la energía que hemos producido en Extremadura? Favorezcamos la energía consumida en las proximidades de la producción ya que permite el abaratamiento de la energía, lo que se traduce en una medida importante para favorecer el empleo, evitando la despoblación, de forma que puedan venir empresas que encontrarían este incentivo para ubicarse en nuestra región.