Extremadura es la séptima región que más dinero destina a renta básica por habitante

Protesta en Mérida por la renta básica en 2015. :: hoy/
Protesta en Mérida por la renta básica en 2015. :: hoy

La comunidad autónoma paga 4.629 euros al año a cada perceptor de esta ayuda, un 16% por encima de la media nacional

Antonio J. Armero
ANTONIO J. ARMEROCáceres

30,44 euros por habitante y año. Es el gasto de Extremadura en rentas básicas, una cantidad que sitúa a la comunidad autónoma por debajo de la media de España, que es de 44,72 euros. No obstante, la región está en la mitad alta de la clasificación nacional por este concepto, en concreto, la séptima entre las 17 comunidades autónomas, lo que se explica por la gran diferencia que hay entre unas autonomías y otras. La horquilla va de los tres euros anuales por residente de media en Castilla-La Mancha a los 130,35 de Navarra y los 224,93 del País Vasco, las dos que más gastan en este concepto, según un informe del Centro de Documentación y Estudios sobre servicios sociales y política social de Euskadi, que utiliza datos del año 2016.

El estudio analiza el gasto de cada comunidad en este tipo de prestaciones, destinadas a los ciudadanos con menos ingresos. En el caso extremeño, su cuantía es de 430,30 euros para familias de un único miembro, 537,84 para unidades de dos miembros; 591,62 si son tres, 645,40 para las de cuatro, 672,29 en el caso de las formadas por cinco personas, y por último, 699,18 si son seis. Se entiende por unidad familiar la formada por el solicitante de la ayuda más el cónyuge o pareja de hecho, así como los ascendientes y descendientes y demás parientes de uno u otro, por consanguinidad y afinidad hasta el segundo grado inclusive. También cuenta los casos de adopción, tutela o acogimiento familiar, siempre que residan en la misma vivienda. Además, hay supuestos en los que pueden incluirse parientes de tercer grado.

En todos los tipos de unidad familiar, hay entre nueve y once regiones donde las cantidades que recibe el perceptor son mayores que en Extremadura, que ocupa, en consecuencia, la mitad de la tabla.

Extremadura dedicó en el año 2016 algo más de 33 millones a pagar rentas básicas

En la prestación para familias de un solo miembro, la más generosa es el País Vasco, que abona 644,49 euros, y la menos, Madrid, que paga 400. Para núcleos formados por dos personas, Cataluña lidera el ranking con 896 euros -358 más de lo que paga Extremadura-, y para los de tres integrantes, el primer puesto de la lista lo ocupa Navarra, con 977,28 euros, que son casi 386 más que lo que percibe un extremeño. En cuatro, cinco y seis miembros, el liderazgo es también para Navarra, que paga por encima de los mil euros.

Las causas de las diferencias

Estas diferencias se explican, en gran modo, por la disparidad de los modelos de unas comunidades y otras. Las exigencias para acceder a estas ayudas y por tanto el alcance en la población varían de forma significativa. De hecho, de unas regiones a otras cambia hasta el nombre que reciben estas ayudas de ingresos mínimos.

La buena posición del País Vasco, por ejemplo, se debe entre otros motivos a que la cifra incluye las prestaciones complementarias de vivienda, al estar relacionadas con lo que allí denominan RGI (Renta de Garantía de Ingresos). Allí, además, el volumen de beneficiados es mayor porque a estas subvenciones pueden acceder tanto los mayores de 65 años con pensiones bajas como aquellos trabajadores que perciben salarios precarios.

La renta básica de inserción extremeña no establece una edad máxima, pero sí una mínima: los 25, que baja a 18 si hay familiares a cargo o en caso de orfandad, emancipación del sistema de protección o si se ha vivido de forma independiente en los dos años anteriores a la solicitud de la ayuda. Esta es compatible con un empleo por cuenta ajena cuando su duración sea inferior a tres meses y siempre que los ingresos obtenidos por esta vía y sumados al resto de rentas de la unidad familiar no superen una cantidad previamente fijada.

La investigación del Centro de Documentación y Estudios sobre servicios sociales y política social de Euskadi detalla también que Extremadura gasta una media de 4.629 euros por cada perceptor de su renta básica, una cantidad un 16 por ciento superior a la media nacional, que se sitúa en 3.988 euros por beneficiario y año.

En este epígrafe, quien más dinero destina es el País Vasco, que supera los 6.449 euros, y cierra la clasificación Castilla La Mancha, con 2.048.

En el año 2016, Extremadura destinó 33,5 millones a pagar rentas básicas. Quien menos dedicó a esta partida fue de nuevo Castilla La Mancha, que se quedó en 6,2, y la que más, otra vez el País Vasco, que superó los 492 millones.