Extremadura fue la región que mejor controló su gasto el pasado año

La reducción del gasto no impidió acometer inversiones como el nuevo Hospital de Cáceres. /HOY
La reducción del gasto no impidió acometer inversiones como el nuevo Hospital de Cáceres. / HOY

La entrada de fondos europeos permitió a la comunidad cumplir con el objetivo de estabilidad y mostrar el mejor dato en la regla de gasto

Juan Soriano
JUAN SORIANO

Extremadura fue la comunidad autónoma que mejor gestionó su gasto en 2018. El Ministerio de Hacienda reseña que la región lideró los parámetros sobre la regla de gasto gracias sobre todo a la llegada de fondos europeos, que también fueron determinantes para lograr el objetivo de déficit.

El Ministerio de Hacienda publicó la pasada semana el primer informe anual sobre el cumplimiento de los objetivos de estabilidad, deuda pública y regla de gasto en 2018. A la espera de los datos definitivos de octubre, Extremadura estuvo dentro de lo permitido en los tres índices, algo que no ocurría desde 2013.

Como había anunciado la Junta de Extremadura, la región cerró el pasado año con un déficit de cero millones de euros, por tanto un 0% del Producto Interior Bruto, cuatro décimas por debajo del objetivo fijado por el Gobierno. Solo Murcia y la Comunidad Valenciana superaron el límite establecido.

Extremadura también cumplió el objetivo de deuda pública, fijado para la región en el 23,8% del PIB. El ejercicio culminó con ese mismo porcentaje, con lo que se cumplieron las previsiones del Gobierno. Equivale a 4.622 millones de euros.

En el tercer parámetro en cuestión, la regla de gasto, la región no solo estuvo por debajo del tope fijado por Hacienda, sino que cerró el año con el mejor comportamiento de todas las comunidades autónomas. Andalucía, Baleares, Murcia y Valencia no lo lograron.

La regla de gasto establece un aumento máximo vinculado al incremento del PIB nacional a medio plazo, de forma que no esté por encima del propio crecimiento económico. Para ello, se tienen en cuenta todos los gastos no financieros (queda fuera por tanto lo destinado a devolver préstamos) y se excluyen los intereses de la deuda, el gasto en prestaciones por desempleo, la parte cofinanciada con fondos finalistas procedentes de la Unión Europea o de otras Administraciones Públicas y las transferencias vinculadas a los sistemas de financiación autonómica y local.

El año pasado la regla de gasto estaba fijada en el 2,4% y Extremadura cerró el año con una caída del 3,3%, casi seis puntos por debajo del límite establecido por el Gobierno. Castilla y León también mostró una reducción del gasto computable.

La entrada de 400 millones de fondos europeos permitió cuadrar las cuentas regionales

Tal como recoge el citado informe de Hacienda, la Junta de Extremadura alcanzó el pasado año un gasto no financiero de 4.490 millones de euros, un 2,6% más que el ejercicio anterior. Pero al restar las cantidades que deben quedar excluidas el balance es favorable.

En concreto, Hacienda reconoce 72 millones en intereses (8 más que en 2017), 357 millones en gastos financiados por otras administraciones (2 más que el año anterior) y 30 en transferencias al Estado por el sistema de financiación (13 más que el ejercicio precedente). Pero la gran diferencia se dio en los gastos financiados por la Unión Europea, que de 180 millones en 2017 pasaron a 400 millones en 2018.

Plan económico-financiero

La entrada de estos fondos europeos no solo permitió cumplir la regla de gasto, sino que fue crucial para el objetivo de déficit, ya que se trata de un ingreso que financia costes que ya se han realizado.

La consecuencia es que Extremadura no tendrá que elaborar un nuevo plan económico-financiero. En los años anteriores ha sido necesario proponer medidas de aumento de ingresos o contención del gasto para corregir desviaciones.

De hecho, la región mejoró sus propias previsiones, que pasaban por cerrar 2018 con un déficit del 0,4% y con una reducción del gasto computable del 2,9%.