La financiación de competencias de Extremadura empeoró 3 puntos en 2017

Por el contrario, Baleares, Madrid y Canarias vieron mejorada su financiación, según un informe de Fedea

EFE

Extremadura (-3 puntos) fue la comunidad autónoma que más empeoró la financiación autonómica para la gestión de sus competencias, según la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA). En el lado opuesto se sitúan Baleares (+3,3 puntos), Madrid (+2,2) y Canarias (+1,6). El economista Ángel de la Fuente analiza la liquidación del sistema de financiación autonómica de 2017 y calcula la financiación definitiva de ese año a competencias homogéneas e igual esfuerzo fiscal con algunos ajustes de las cifras oficiales con el fin de hacerlas más comparables entre comunidades.

Indica que el volumen total de la financiación definitiva de las autonomías de régimen común, medida a competencias homogéneas e igual esfuerzo fiscal, experimentó en 2017 un aumento del 3,8 % en relación a 2016. Precisa que, para años posteriores no se dispone todavía de datos de financiación definitiva, pero los recursos sujetos a liquidación del sistema aumentaron también en un 3,8 % entre 2017 y 2018.

Compara los resultados financieros de 2017 y 2016 en términos de un índice con media 100 de financiación efectiva por habitante ajustado, calculada a competencias homogéneas e igual esfuerzo fiscal.

El estudio considera que las variaciones interanuales en las posiciones relativas de las distintas comunidades en relación con el ejercicio anterior han sido apreciables en algunos casos.

Destaca las ganancias de Baleares (+3,3 puntos), Madrid (+2,2) y Canarias (+1,6) y el retroceso de Extremadura (-3), Cantabria (-2,4), Aragón (-2,4), Asturias, Galicia y Castilla y León, que pierden entre 2 y 3 puntos en relación con el año anterior.

Atribuye la mejora de la financiación de Baleares «al buen comportamiento de la recaudación tributaria» y la de Canarias al cambio en el tratamiento de los recursos del REF, que permite el acceso de esta comunidad al Fondo de Competitividad ya sin corrección alguna por los ingresos extra que ésta percibe gracias a su peculiar régimen fiscal.

La mejora de Madrid debe mucho a la desaparición de un ajuste «ad-hoc» al indicador de financiación utilizado para repartir el Fondo de Competitividad, añade De la Fuente.

Y los retrocesos de Extremadura, las comunidades del noroeste y Aragón al «caprichoso comportamiento» del indicador de ingresos tributarios estatales, que determina la evolución de algunos agregados importantes del sistema de financiación.