Extremadura quiere frenar la expansión del visón americano

Extremadura quiere frenar la expansión del visón americano

La Junta de Extremadura somete a información pública la aprobación de un protocolo para controlar la expansión y el establecimiento de esta especie exótica invasora

REDACCIÓN / EFE

Se trata de una especie exótica invasora cuya presencia puede afectar negativamente a la población de desmán ibérico y por ello, la Junta de Extremadura quiere frenar y controlar la expansión y el establecimiento del visón americano en la región. El Ejecutivo ha sometido a información pública la aprobación del protocolo que ha diseñado, según publica el Diario Oficial de Extremadura, DOE.

La presencia del visón americano tiene sus efectos negativos en la biodiversidad característica de aquellos hábitats (zonas húmedas y ecosistemas fluviales) en los que se establece. La especie habita en todo tipo de medios acuáticos desde ríos y arroyos a humedales con alta cobertura vegetal y disponibilidad de recursos tróficos. Así, su presencia podría afectar al desmán ibérico (Galemys pyrenaicus) en aquellas situaciones en las que compartan un mismo tramo fluvial.

En el caso de Extremadura, donde las poblaciones de desmán están sometidas a una fuerte fragmentación y cuentan con una bajo número de efectivos poblacionales, incluso una baja afección de depredación directa puede provocar su extinción a nivel local.

Además, la presencia del visón americano en los tramos medios de un río puede provocar un mayor aislamiento de núcleos remanentes en los tramos altos o en los afluentes, afectando de esta forma a la viabilidad de estos núcleos frágiles y de toda la población, como por ejemplo en el Sistema Central.

En el caso de la provincia de Cáceres, el visón americano se encuentra presente en todos los sistemas fluviales donde hay datos de presencia del desmán ibérico. Por tanto, el impacto negativo que el visón americano puede generar sobre el desmán ibérico, será más importante en la cuencas de los ríos Ambroz, Jerte y Tiétar, ya que dichas zonas mantienen núcleos reproductivos de la especie exótica invasora.

El visón americano llegó a Extremadura probablemente a durante la última década del siglo XX, por ejemplares asilvestrados procedente de escapes de la granja de El Espinar, en Segovia.

En pocos años, estos ejemplares han colonizado una parte importante del río Tajo, concretamente los ríos Ambroz, Jerte y Tiétar, y el comienzo del propio Tajo en Cáceres, con el río Ibor, a través del cual colonizaron la cuenca del Guadiana (Ruecas, Guadalupejo-Silvadillo y Guadarranque).

Si no se comienza un control efectivo en los próximos años, el avance de esta especie continuará por esta cuenca hasta llegar hasta la frontera con Portugal y al norte de Badajoz.El documento pretende ser la base para realizar un control efectivo en Extremadura, «reduciendo el impacto negativo que supone el visón americano sobre la biodiversidad». «Se asume de entrada que la erradicación de la especie no es un objetivo fácilmente alcanzable. Sin embargo, no se descarta que ésta pudiera lograrse en un horizonte próximo», asegura el Gobierno regional.

El ámbito de aplicación del protocolo abarca la totalidad del área de distribución conocida del visón americano en Extremadura. En concreto, las cuencas de ríos Alagón (Jerte y Ambroz), Tiétar, Ibor, Almonte, en la cuenca del río Tajo; y en el Guadalupejo, Guadarranque y Ruecas en la cuenca del río Guadiana.