Extremadura, pendiente del 'brexit'

Las cien empresas de la región que exportaron en 2017 a Reino Unido siguen con atención la ruptura con la UE

Extremadura, pendiente del 'brexit'
Juan Soriano
JUAN SORIANO

Más de cien empresas extremeñas siguen con preocupación desde 2016 el proceso para que el Reino Unido abandone la Unión Europea. Entre ellas se encuentra el Grupo Conesa, el mayor productor de tomate transformado del continente. Su consejero delegado, Manuel Vázquez, señala que ya se están notando los efectos del 'brexit'. Como explica, la incertidumbre sobre cuál será la situación de los extranjeros en el país británico ha hecho que muchos camioneros polacos abandonen Inglaterra. Su presencia en el sector es tan grande que la firma extremeña está encontrando dificultades para distribuir sus productos.

Según recoge la publicación Destino de las exportaciones extremeñas, elaborada por la Consejería de Economía de la Junta de Extremadura, el pasado año Reino Unido fue el quinto destino en importancia para las exportaciones de la región. Alcanzó un volumen de 75,3 millones de euros, lo que representa el 3,9% del total. Muy lejos de Portugal, que es el principal cliente en el exterior con más del 30% del total.

La cifra de 2017 fue un 9,8% inferior a la del ejercicio anterior, lo que consolida la tendencia a la baja de los últimos años. Tras alcanzar un tope histórico en 2012 la actividad cayó en 2013. Después se produjo una ligera recuperación hasta 89,5 millones de euros en 2015. Ahora acumula dos anualidades seguidas de bajada. En estos seis años, el importe de las exportaciones extremeñas al país británico ha descendido un 23,3%, algo en lo que también influyen los cambios en la relación entre el euro y la libra. De los diez países que lideran las ventas al exterior de la región Reino Unido fue el único que experimentó una bajada el pasado ejercicio.

En 2017 un total de 104 empresas extremeñas exportaron al Reino Unido. Destaca en primera posición la partida de Tomates preparados o conservados, que el pasado año alcanzó un volumen de 31,36 millones de euros (un 7% menos que en 2016). Representa por tanto más del 41% de las exportaciones totales al país británico.

Buena parte de las exportaciones de tomate transformado corresponde a Conesa, que vende fuera un 75% de su producción. Según indica su consejero delegado, un 12% de las ventas al exterior son al Reino Unido. Se trata de alrededor de 20.000 toneladas al año, con un importe de unos 14 millones de euros. Para dar servicio a sus clientes, el grupo cuenta con su propia compañía inglesa, Specialised Food Ingredients, que incluso llegó a patrocinar a un equipo juvenil de fútbol.

Una tercera parte de las exportaciones de cereza se realiza al Reino Unido. ::
Una tercera parte de las exportaciones de cereza se realiza al Reino Unido. :: / HOY

Manuel Vázquez explica que en Conesa están siguiendo el desarrollo del 'brexit' y planteando distintos escenarios. En el mejor de los casos, con una salida pactada y acuerdos en materia de comercio, será necesario al menos asumir los costes administrativos de gestión que supondrá pasar por aduana.

Pero en una ruptura sin acuerdo, el peor escenario posible supondría la imposición de un arancel del 14,4%, lo que dispararía el precio de la tonelada de 700 a 800 euros. De entrada, los contratos ya firmados que no recojan esa contingencia podrían obligar al productor a asumir el coste. Y en el futuro afectaría al precio de venta, lo que «va a ser un freno al consumo en el Reino Unido». Esto podría favorecer a la competencia, especialmente a Estados Unidos y Ucrania, y obligaría a buscar nuevos clientes fuera de la Unión Europea, donde el mercado se mantiene estable. De un modo u otro, Vázquez reconoce que el 'brexit' será un contratiempo para Conesa.

La situación es similar en otros sectores. El segundo grupo en importancia en ventas al Reino Unido está constituido por fruta fresca, en concreto albaricoques, cerezas, melocotones y ciruela. En 2017 llegó a 14,1 millones de euros, un 18,7% del total. Pero fue un 25% inferior a 2016 y un 40% menos que en 2012.

Las dos primeras partidas representan el 60% de las exportaciones extremeñas a Reino Unido. La tercera en volumen es Hortalizas frescas o refrigeradas, con casi 4,5 millones, un 6% del total. Frutas y otros frutos secos llegó a 3,5 millones, el 4,7% de todas las exportaciones. El resto no pasó de 3 millones de euros en 2017.

De las ocho partidas más exportadas siete corresponden al sector agroalimentario, lo que muestra la importancia que tiene el Reino Unido para este sector. De hecho, hay tres productos concretos que tienen al país británico como su principal cliente en las ventas al exterior.

El primero en volumen es el de cerezas (que forma parte de la partida de fruta fresca), que en 2017 tuvieron un volumen de exportaciones de 19,35 millones de euros. Un 32%, casi 6,2 millones, corresponde a ventas al país británico.

Mónica Tierno, directora gerente de la Agrupación de Cooperativas del Valle del Jerte, reconoce que el Reino Unido es un cliente estratégico. Respecto al 'brexit', señala que «hay bastante incertidumbre y la verdad es que es preocupante».

Tierno explica que la agrupación produce en torno a 20 millones de kilos. La estrella es la picota, una variedad que se destina principalmente a exportación. Según indica, el Reino Unido acapara más del 30% de esas ventas al exterior, aunque depende de cada campaña.

«Supone un gran porcentaje para nosotros», reconoce. Por ese motivo, cualquier decisión que se tome sobre la ruptura con la Unión Europea tendrá consecuencias para los productores de cereza. De ahí que la empresa ya lleve trabajando en los últimos años en la búsqueda de mercados alternativos.

Tierno considera positivo el acuerdo alcanzado entre la Unión Europea y el gobierno británico, ya que contemplaba un periodo de transición y un entendimiento en materia comercial. Pero con la falta de apoyos de la primera ministra y el virtual rechazo del Parlamento de Londres han vuelto las dudas.

En caso de salida sin acuerdo, la directora gerente de la agrupación del Jerte apunta que la oferta se concentraría en el resto de mercados, lo que dispararía la competencia con el consiguiente efecto en una bajada de los precios.

Tras la cereza, el segundo producto que tiene como principal cliente en el exterior al Reino Unido es el que corresponde a hortalizas frescas o refrigeradas, con 4,5 millones de euros, casi el 50% de las exportaciones. Y la tercera posición es para hortalizas secas, con 2,2 millones de euros, un 18,9% del total.

Devaluación de la libra

En cualquier caso, una salida con o sin acuerdo propiciará una depreciación de la libra respecto al euro. Así lo estima Víctor Gragera, responsable de internacionalización de la Cámara de Comercio de Cáceres. Eso supondría a los británicos pagar más por lo que compren en la UE y para España abaratar sus compras en el Reino Unido, algo que no beneficiaría especialmente a Extremadura.

En la anualidad 2017 las importaciones extremeñas procedentes de Reino Unido alcanzaron un valor de 8,6 millones de euros, lo que apenas representa el 0,7% del total de las compras realizadas en el exterior. Además, tuvo una bajada del 19% respecto a 2016. El producto más destacado en el sector agroalimentario fue la carne de aves con 1,6 millones de euros.

El superávit comercial fue por tanto de 66,7 millones de euros el pasado año, el más bajo desde 2013. En 2012 llegó a ser de casi 88 millones de euros, el dato más alto de la serie reciente.

Gragera señala que el Reino Unido, como quinto país en importancia para las exportaciones extremeñas, tiene un papel significativo en las ventas al exterior. Pero también considera que el impacto del 'brexit' no será muy relevante para la economía regional, aunque dependerá del acuerdo final.

A su juicio, tomate, cereza y otras frutas de hueso podrían verse perjudicados en caso de una salida no pactada. La aplicación de aranceles en el Reino Unido, que se sumaría al veto ruso a los productos europeos, obligaría a competir en mercados cada vez más pequeños. Pero estima que habrá 'brexit' sin que se abandone la unión aduanera.

«No creo que vaya a tener ningún problema en seguir aquí»

La extremeña Guadalupe Rodríguez trabaja en Londres y espera que la salida de la Unión Europea no dificulte su estancia en Reino Unido

FIRMA | J. S.

El 'brexit' no sólo supone una amenaza para la actividad económica, sino que también traerá cambios en materia de circulación de trabajadores. Algo que genera incertidumbre en los extremeños que residen en el Reino Unido, como Guadalupe Rodríguez, una joven de 31 años de Badajoz. Estudió Arquitectura Técnica en la Universidad Politécnica de Madrid y hace tres años decidió marcharse a Londres porque en España su vida laboral «era un completo desastre trabajando doce horas diarias en dos estudios diferentes y cobrando 800 euros al mes entre los dos». Actualmente trabaja como quantity surveyor, la figura que maneja los contratos y los pagos de una obra, en One Blackfriars, un edificio de apartamentos junto al Támesis.

Respecto al 'brexit', señala que la perspectiva es distinta para alguien del interior que para los habitantes de Londres, quizá la ciudad más cosmopolita del planeta. «Mis compañeros de trabajo, casi todos ingleses, están completamente en contra de salir de la UE», afirma. «De hecho, algunos de ellos piensan que no se va a llevar a cabo».

En su caso, aún no puede pedir la residencia permanente, pero no tiene ninguna intención de marcharse. «Puede que esté siendo un poco ingenua, pero no creo que vaya a tener ningún problema en seguir aquí», explica desde Londres. «Ahora mismo hay un desconcierto absoluto, nadie sabe lo que va a pasar».

Junto a Guadalupe se encuentra su hermano José Manuel, de 26 años y enfermero de profesión. Tras varios trabajos en el país, ahora está estudiando la especialidad de matrón en la Universidad de London South Bank, a la vez que trabaja en un hospital con un contrato de tres años de duración, por lo que tampoco descarta salir del Reino Unido. Además, por ser trabajador de la NHS (seguridad social inglesa) tendrá más facilidades para conseguir la residencia permanente.

Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), a 1 de enero de este año había 1.180 extremeños residiendo en el Reino Unido, 539 hombres y 641 mujeres. En Europa es el cuarto país en importancia para la región en el exterior tras Francia, Alemania y Suiza.

El INE recoge que la mayor parte de los extremeños en el país británico, 888, tiene entre 16 y 64 años, mientras que hay 193 menores de 16 y 99 con 65 o más años. Por provincias, hay más de Badajoz (702) que de Cáceres (478).

La emigración al Reino Unido se ha disparado en los últimos años, lo que sin duda guarda relación con la crisis económica. En 2009 había 557 extremeños en las islas británicas, un número que prácticamente se ha doblado en menos de un decenio.

Británicos en Extremadura

Pero la salida del Reino Unido de la Unión Europea no sólo afecta a los extremeños que residen en las islas, sino también a los británicos asentados en Extremadura.

Según los datos oficiales, a 31 de diciembre del pasado año 760 británicos tenían certificado de registro o tarjeta de residencia en la región, 398 en Badajoz y 362 en Cáceres.

Francis McConnell lleva casi 25 años viviendo en Mérida, donde cuenta con una academia de inglés junto con su mujer, también británica. Tienen dos hijas de 14 y 9 años, nacidas en Extremadura pero que tienen la nacionalidad inglesa. Como indica, «no sabemos qué es 'brexit' todavía», por lo que no puede evaluar cómo afectará a su familia la salida de la Unión Europea.

Para McConnell, la incertidumbre sobre el 'brexit' obedece a la situación política en su país, donde la cuestión europea ha supuesto «el final de todos los líderes conservadores», de Thatcher a Cameron. Descarta la posibilidad de que se celebre un segundo referéndum, pero reconoce que tras los acontecimientos de los últimos meses lo más probable es que ahora venciera el voto a favor de la permanencia.

A su juicio, en su momento no se hizo suficiente para dar a conocer los «enormes beneficios» que supone para el país la pertenencia a la UE, especialmente para zonas desfavorecidas. En su lugar, «desde finales de los 70 hasta ahora nadie ha dicho nada bueno de Europa». Por ese motivo, considera que el referéndum estaba perdido de antemano y que ahora los políticos británicos no saben cómo salir de un lío que empieza a cansar a la ciudadanía.

 

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