Extremadura forma a más maestros de los que necesita

Una maestra de Educación Primaria en un aula de Mérida. :: hoy/
Una maestra de Educación Primaria en un aula de Mérida. :: hoy

El estudio de la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas destaca que la región genera un 135% más de docentes de los que se demandan

Álvaro Rubio
ÁLVARO RUBIOCáceres

De las aulas de la Universidad de Extremadura salen cada año más maestros de los que la región necesita. Eso es lo que destaca un estudio presentado por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (Crue) y elaborado por Juan Hernández Armenteros, profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Jaén, y José Antonio Pérez, gerente de la Universidad Politécnica de Valencia.

Bajo el título 'La Universidad española en cifras', hacen referencia al curso académico 2016-2017 y se centran en la dificultad que tienen los graduados en Magisterio para encontrar un empleo. Muestran con datos la divergencia existente entre la oferta y la demanda.

Lo hacen mediante un indicador que expresa el nivel de saturación que en cada comunidad autónoma se da para los titulados en Magisterio atendiendo a las necesidades de escolarización de la población. En el caso de Extremadura forman a un 135,60% más de docentes de los que se demandan.

«El informe tiene un punto demagógico: no todos los graduados aspiran a ser maestros», dice el decano

En ese sentido, solo se sitúa por detrás de Castilla y León, que forma a un 186% más de futuros profesores de los que necesita, seguida de La Rioja (174%). Por el contrario, solo en Cataluña y Baleares la oferta de plazas universitarias está por debajo de la demanda del mercado, con un -6,53% y un -9,30% respectivamente.

El estudio argumenta que se debe a la caída de la población, que afecta directamente a las necesidades de escolarización en Infantil y Primaria. Este hecho se acentúa en regiones como Extremadura, donde entre enero y junio de 2018 la tasa de natalidad se desplomó. Los 3.818 bebés que nacieron en esos seis meses son un 10,3% menos que los de las mismas fechas de 2017.

La natalidad lleva años en regresión y eso se nota en las aulas. En el curso escolar 2018-2019 hay 178.500 alumnos, 739 menos que el pasado año. Además, en apenas tres ejercicios académicos las enseñanzas extremeñas han perdido casi 5.000 estudiantes, desde los 183.326 de 2015-2016 a los 178.555 actuales. En apenas un lustro, desde 2013, la población entre tres y 18 años ha pasado de 172.705 personas a 163.011.

Sin embargo, en la región hay algunas otras medidas que invitan a los graduados en Magisterio a pensar en un futuro más esperanzador. Por ejemplo, la entrada en vigor de la escolarización de niños de dos años de edad en diez centros de la región. Este servicio gratuito lo ofrecen en Mérida, Badajoz, Cáceres, Plasencia, Don Benito, Villanueva de la Serena y Navalmoral de la Mata.

Es una medida que afecta directamente a los titulados en Magisterio por Educación Infantil, un grado que en el curso 2016/2017 contó con 1.150 matriculados, según la página web de la Universidad de Extremadura. En el caso de Primaria, esa cifra alcanzó los 1.918 alumnos.

Los sindicatos consideran que se debería reducir la ratio de alumnos por profesor en Extremadura

Respecto a los estudiantes que se gradúan cada año, el número ronda los 700. Cursan la titulación en los campus de Badajoz y Cáceres, así como en el centro adscrito de Almendralejo, según especifica Ventura García, decano de la Facultad de Educación. De ellos, 490 son de Primaria y 210 de Infantil.

«Entiendo que ese informe tiene un punto demagógico porque no todos nuestros alumnos hacen la carrera con la finalidad de ejercer como maestros. Hay muchos que son funcionarios y la única manera que tienen de progresar en la carrera funcionarial es con un título universitario y se decantan por Magisterio», apunta Ventura, quien reconoce que «hay paro en el sector, como en todas las carreras».

Más plazas públicas

Dice que se deberían ofertar más plazas públicas de maestros, aunque comprende que la población en edad escolar ha descendido. «Las tasas de alumnos por profesor en Extremadura son de las más altas y se podría hacer un esfuerzo para reducir la ratio», añade el decano.

En ese sentido también se posicionan los sindicatos. Consideran que en la región no sobran maestros. «Es necesario que haya más profesionales atendiendo a los alumnos», reclama Mercedes Barrado, presidenta del sector de Educación de CSIF en Extremadura. Ella detalla que la ratio se sitúa en 25 alumnos por profesor para las aulas de Infantil y Primaria y de 30 para Secundaria. «Normalmente donde la ratio es menor los resultados académicos son mejores», matiza. «La universidad debería analizar qué necesita el mercado laboral para que se adapten a él. Deben diversificar la oferta formativa para que haya menos graduados en paro. De hecho, muchos maestros que se forman en Extremadura se presentan a oposiciones en otras comunidades. Estamos exportando profesionales», añade.

Sobre la oferta pública de maestros en la región, las oposiciones de este año contarán con 710 plazas y otras diez para el cuerpo de inspectores. «Venimos de unos años con una oferta escasa limitada a la tasa de reposición», asevera Barrado, quien recuerda que en 2016 fue la última vez que hubo oposiciones a maestro y se ofertaron 331 plazas. «Ahora se prevé que haya una avalancha de nuevos aspirantes», adelanta Barrado, quien deja claro que «en la escuela pública no sobran maestros, sino que faltan».

Desde ANPE Extremadura no comparten la solución que deja entrever la Crue, la de limitar la oferta universitaria a la demanda laboral. «Si bien es cierto que el descenso de la natalidad y las plantillas actuales pudieran dar pie a pensar que la oferta de empleo es mucho menor que la demanda actual, no es menos cierto que las actuales plantillas docentes tanto en Infantil y Primaria están compuestas en la mayoría de los casos por compañeros, en un número muy elevado, con más de 50 años de edad», afirma Antonio Vera, presidente de ANPE en Extremadura.

Por motivos como ese creen que «el sistema educativo necesita de una reforma global que pudiera dar con la solución y el equilibrio que se propone desde la Crue sobre el problema de la oferta y la demanda». Abogan por más plazas de empleo público, que no se limiten a las tasas de reposición o aumentos porcentuales de las mismas, si no a la creación de puestos de trabajo para cubrir las necesidades del sistema educativo extremeño.

Proponen rebajar ratios y horas lectivas tanto a los maestros de Infantil como de Primaria. «La necesidad de ir incorporando más de un docente en una misma aula no puede verse desde un punto de vista numérico sino de calidad educativa», añade Vera.

Por otro lado, destaca que «la jubilación voluntaria anticipada e incentivada vendría a renovar pedagógicamente las plantillas docentes actuales, así como la creación de nuevos perfiles profesionales como los bilingües que ahora mismo están siendo reconvertidos utilizando las vacantes de Primaria».