Extremadura aprueba la ley que prohíbe los circos con animales en cautividad

Ha salido adelante con los votos de PSOE, Podemos y Ciudadanos; el PP ha votado en contra

EFE

El Pleno de la Asamblea ha aprobado este jueves la Ley de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas de Extremadura con los votos de PSOE, Podemos y Ciudadanos, dado que el PP ha votado en contra, entre otros motivos, por prohibir los circos con animales en cautividad.

La norma ha recibido el visto bueno tras el debate de las 195 enmiendas que han quedado vivas para esta jornada, 39 de ellas formuladas por el PSOE, 89 por Podemos, 53 por PP y 14 por Ciudadanos.

Durante la sesión, el diputado socialista Juan Antonio González ha mostrado su deseo de que la norma saliera de la Asamblea con «el mayor consenso posible» y aportaciones de todos los grupos para construir una ley «necesaria».

Una norma, ha subrayado, que ya ha sido «reforzada» en comisión parlamentaria con las recomendaciones que diversos colectivos -ayuntamientos, asociaciones del circo, Policía Local, entidades contra ruido, de consumidores o de la discapacidad, entre otras- han realizado durante el proceso de consulta.

Todos los grupos han coincidido en apoyar aquellas enmiendas que inciden en la plena inclusión, también en los espectáculos públicos, tal y como han reclamado las asociaciones del colectivo de personas con discapacidad.

Sin embargo, uno de los principales escollos ha venido por la prohibición de los circos con animales en cautividad dado que, a juicio del PP, los argumentos expuestos por los colectivos animalistas podrían aplicarse a cualquier actividad con animales, como una explotación ganadera, un acuario o zoológico, una exhibición de aves rapaces o una carrera hípica.

Su diputado Saturnino López Marroyo ha defendido además que los animales de los circos «no están sometidos a vejaciones», pues se encuentran «en todo momento» bajo vigilancia de veterinarios y del Seprona, y ha advertido de que su prohibición perjudicará a los empresarios del sector.

«No vamos a imponer a la sociedad una visión que empieza por prohibir el circo, sigue con la tauromaquia y acaba vetando la caza y la pesca», ha señalado el parlamentario, que ha abogado por que sean los ciudadanos quienes decidan si acuden, o no, a sus funciones, una postura que se ha traducido en el rechazo del PP a esta norma.

A este respecto, Juan Antonio González le ha respondido que «en pleno siglo XXI esto debería estar superado» y que muchas ordenanzas, incluso en ayuntamientos gobernados por el PP, ya recogen esta misma prohibición.

Asimismo, el PP ha criticado que la norma carezca de memoria económica y que el presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, vuelva a aplicar el «yo legislo, tú pagas», al transferir competencias a los ayuntamientos sin ofrecerles recursos económicos para financiarlas.

Podemos, por su parte, ha buscado con sus enmiendas lograr una redacción «más cercana» a la realidad de Extremadura, y aunque ha presentado algunas semejantes al resto de grupos -en lo relativo a la plena inclusión, la reventa de entradas o contra el ruido-, ha defendido otras diferenciadas para incorporar «de manera más activa» a los artistas.

En concreto, ha apostado por regular la celebración de «microeventos» en los comercios de barrio para impulsar las ventas en estos a la par que «tejer comunidad» y convertir el acto de compra en una «experiencia cultural».

Lo ha hecho mediante una enmienda que ha sido transaccionada por el PSOE -y aceptada por la formación morada- para que estos actos deban contar con una autorización previa del ayuntamiento y no desnaturalizar la actividad principal del negocio.

Ciudadanos, con sus enmiendas, buscaba también mejorar la redacción del texto, hacerse eco de las reivindicaciones de las personas con discapacidad y que los ayuntamientos puedan clausurar los establecimientos incumplidores con ley.

Aumentar el importe de las sanciones, en algunos casos «nimios», además de ampliar los plazos de prescripción de éstas y los expedientes han sido otra de sus propuestas, según ha explicado su diputada, María Victoria Domínguez.

La Ley de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas finalmente ha recibido el visto bueno de todos los grupos, a excepción del PP, para intentar conciliar el ocio y el derecho al descanso y la seguridad, velando por los derechos de consumidores y usuarios, el respecto al medio ambiente, la preservación del patrimonio y la protección de la infancia y la adolescencia.

Además de la instalación de circos que cuenten con animales salvajes en cautividad, prohíbe las atracciones de feria giratorias con animales vivos y atados, la reventa de entradas y los espectáculos que inciten o fomenten la violencia, el racismo, la xenofobia, el sexismo o cualquier discriminación, así como los que atenten contra la dignidad humana o fomenten desórdenes públicos.