Loida Zabala: «Extremadura me aporta tranquilidad»

Trabajo. Loida, en su gimnasio, preparándose para un entrenamiento. / LORENZO CORDERO
Trabajo. Loida, en su gimnasio, preparándose para un entrenamiento. / LORENZO CORDERO

Va de reto en reto. Después de marcar un antes y un después en la halterofilia paralímpica, la losareña ha logrado competir en igualdad, y ganar a levantadoras sin discapacidad. Su último afán es triunfar como actriz

Antonio Tinoco
ANTONIO TINOCO

La vida se la zampa Loida Zabala (Losar de la Vera, 1987) en cada respiración. Cada vez que respira, zas, un trozo de vida para adentro. Pareciera que Pierre de Coubertin, el hombre que alumbró los Juegos Olímpicos de la era moderna, estuviera pensando en esta losareña cuando 101 años antes de que naciera resumió el espíritu que animaba su creación con la célebre frase 'Citius, altius, fortius' ('Más lejos, más alto, más fuerte'). Porque si alguien quiere llegar más lejos, más alto y ser más fuerte en lo que hace ese alguien es Loida Zabala, la mujer que vive para superar marcas y retos. En la halterofilia paralímpica de nuestro país hay un antes y un después de Loida (doce campeonatos de España, con varios récords incluidos, la contemplan); campeona de la Copa del Mundo en 2017 y tres veces paralímpica y tres veces diploma (la última, en Río de Janeiro, quedó cuarta pudiendo ser tercera por no renunciar a ser primera, aunque al intentarlo arriesgó, y perdió, su estabilidad económica porque se esfumó su beca ADO). Y ahora se ha empeñado en competir con quienes, a diferencia de ella, no tienen que vivir con las secuelas de una enfermedad medular, que la mantiene en silla de ruedas desde los once años. Y, como era de esperar, supera las barreras que se le ponen en el camino: hace menos de un mes logró la medalla de bronce en el Europeo de press banca, celebrado en Francia, ante halterófilas sin discapacidad, con récord de España incluido al levantar 97,5 kilos. Como no existe un cupo máximo de sueños por cada persona, el último es el de convertirse en actriz, para lo cual inicia este mismo mes su Diplomatura de Interpretación.

-¿Qué es para usted Extremadura?

-Algo muy importante para mí: Extremadura nunca me ha tratado diferente por ser paralímpica, lo cual lo ha hecho alguna comunidad. Siempre me ha tratado con igualdad, como a cualquiera. Además, me ha apoyado en todos los aspectos cuando lo he necesitado.

-¿Qué comunidad la ha tratado diferente?

-Permítame que no lo diga, pero sí, incluso me quisieron dar un premio como 'mejor deportista con minusvalía', una palabra que a mí no me representa. No participé en él.

-¿Sin Extremadura sería otra persona? -

-Creo que no, seguiría siendo la misma, pero el hecho de recibir un trato como el que me dan aquí me hace sentirme segura de la comunidad a la que estoy representando. Aquí nací y he vivido casi toda mi vida, incluida mi infancia. Son los colores que siento.

-Habla de apoyo, de trato de Extremadura hacia usted. ¿Todo eso en qué se traduce?

-Sobre todo en tranquilidad. Cualquier duda que tenga; cualquier problema que plantee sé que está ahí. Yo vivo en Losar de la Vera, un pueblo pequeño en el que se viven a flor de piel valores como la bondad o la solidaridad. No conozco a nadie de mi pueblo de quien pueda decir «esta es una mala persona». Siempre que me he ido a otro sitio he echado de menos a mis paisanos.

-Usted ha vivido en Asturias y también en México, pero siempre ha vuelto a su pueblo, donde entrena cada día. ¿Se plantea continuar en Losar o trasladarse a ciudades grandes donde tal vez haya más oportunidades de promoción o de mejora?

-A partir de este mes de septiembre viviré en Madrid porque voy a empezar a estudiar interpretación ante la cámara. Quiero ser actriz.

-¡Actriz!

-Síiiiiiiiiii. A raíz de hacer varios anuncios publicitarios para Liberty Seguros y de un documental patrocinado por la Junta del Grupo Ros me ha picado el gusanillo de aprender más sobre la interpretación. Lo he visto como un sueño más, además del deportivo. Hice un cursillo para poder ser seleccionada para entrar en la Diplomatura de la Central de Cine, lo conseguí y ahí estoy.

-Dice que ve la interpretación como un sueño más, además del deportivo. Usted ha dicho en más de una ocasión que quiere seguir en la halterofilia durante muchos años. ¿Significa que a partir de ahora su actividad como halterófila va a disminuir?

-Voy a compatibilizarlo, espero que sin dificultad. El deporte que practico no permite entrenamientos de muchas horas debido a las lesiones. Me sobra tiempo, por tanto, sin menoscabo de la preparación. Lo aprovecharé para formarme en la interpretación.

-Ha dicho que Extremadura le ha aportado cosas como la tranquilidad, ¿pero usted qué le ha aportado a Extremadura?

-¡Qué pregunta! Como deportista siempre tengo en los labios las palabras Extremadura y Losar de la Vera. Siempre. Y yo no pierdo ocasión, cuando estoy en cualquier competición por el mundo, de decir lo maravillosa tierra que es, los paisajes increíbles que tiene y lo que merece la pena conocer a la gente de aquí. Así que estoy haciendo siempre una labor de embajadora.

-Me refería a su aportación a la región como mujer deportista de élite. ¿No se siente una líder, una referencia social?

-Nunca me he sentido así. No soy referente de nada. Solo una persona normal que lucha por conseguir sus sueños y que trabaja para conseguirlos, y con ello coincido con la mayoría.

-¡Pero usted no es normal aunque no le guste, no es como la mayoría! No es normal nadie que tenga un palmarés como el suyo.

-En ese sentido sí, es verdad, no todo el mundo es halterófila paralímpica, pero no soy una especie de 'superwoman'. Depende del punto de vista. El mío es darle importancia al trabajo diario, una escala de valores compartida con millones de personas.

-Usted ha declarado haber sufrido malos tratos de una pareja que tuvo. En ese sentido es una referencia social porque es una muestra de coraje no muy usual.

-Había que hacerlo. Lo declaré en una entrevista porque hay muchas mujeres -y también hombres, ojo- que son maltratadas y que no lo denuncian por miedo a quien las maltrata y también a cómo las pueda juzgar la sociedad. No hay que tener miedo. Lo que hay que tener es respeto a nosotros mismos. La mejor manera de mostrar respeto hacia uno es denunciar las agresiones. Si una persona maltratada no denuncia está dejando que el maltratador tenga nuevas posibilidades de seguir maltratando y haciendo nuevas víctimas.

-Pide a las víctimas del maltrato que denuncien, pero usted sabe que muchísimas no lo van a hacer. ¿Qué les dice a estas?

-Que se quieran muchísimo. Que cada vez que se miren en el espejo se sientan como el amor de su vida porque si no te quieres a ti misma es muy difícil darte cuenta de que el maltratador es para ti una persona tóxica.

-Usted participa en programas sociales para transmitir a los escolares de nuestra región la cultura del esfuerzo y del juego limpio. ¿Cómo reciben esos mensajes?

-Yo participo en programas como 'Vivir sin trampa', que trata de dar testimonio a los jóvenes de lo importante que es alejarnos del mundo de las drogas, y otro de Proades para mostrar los valores que me aporta mi deporte como herramienta contra el acoso. Los chicos reciben estos mensajes con emoción. Siempre hay alguien que llora. Se establece una relación de afecto y de apertura del alma que resulta muy positiva. La impresión que saco de estas charlas no es que yo les transmita fuerza, sino que les doy un poco de luz para que vean la que ellos mismos tienen.

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