El exrector César Chaparro será profesor emérito de la Universidad de Extremadura

César Chaparro es catedrático de Filología Latina. :: hoy/
César Chaparro es catedrático de Filología Latina. :: hoy

Lo aprobó ayer el Consejo de Gobierno en sesión extraordinaria dos meses después de rechazar la petición del catedrático

ÁLVARO RUBIO

Cáceres. César Chaparro, que fue rector de la Universidad de Extremadura (UEx) entre 1991 y 1999, y el catedrático Ricardo Luengo finalmente serán profesores eméritos de la institución, es decir, podrán seguir dando clases en ella tras su jubilación. Se acaba así una polémica que empezó el pasado mes de julio cuando el Consejo de Gobierno de la UEx rechazó sus peticiones.

Ayer ese órgano se reunió en sesión extraordinaria en el antiguo salón de actos de la Escuela de Ingenierías Industriales de Badajoz. Lo hizo para analizar los recursos presentados por los dos docentes ante la denegación que recibieron hace dos meses del Consejo, un órgano formado por 65 miembros entre los que destaca el rector, el secretario general, el gerente, representantes de la comunidad universitaria, directores de centro, de departamento y de institutos universitarios de investigación y miembros del Consejo Social.

Después de dos horas, la reunión terminó con cambio de decisión. Según ha podido saber HOY, hubo dos votaciones. La primera de ellas aludió a la propia estimación del recurso y el resultado fue positivo para los profesores, que recibieron 31 votos a favor, cinco en contra y uno en blanco. Seguidamente el Consejo decidió sobre otorgar dicho reconocimiento a los docentes. Chaparro recibió 27 votos a favor, ocho en contra y tres en blanco. Luengo obtuvo 29 votaciones favorables, siete negativas y dos en blanco.

El profesor Ricardo Luengo también contará con este título que permite dar clases tras la jubilaciónAntonio Viudas dice que no ha recurrido porque no le han notificado el rechazo de su solicitud

Según fuentes del Consejo de Gobierno de la UEx hubo casi una decena de intervenciones de participantes en la reunión que sobre todo destacaron los méritos académicos y profesionales de los dos catedráticos.

En el encuentro de julio, en el que se decidió rechazar que Chaparro y Luengo fueran contratados como profesores eméritos, no asistió una buena parte de los miembros del Consejo de Gobierno, pero contaba con el número suficiente para que pudiera ser constituido. En el momento de la votación de este punto, después de interrumpirse la sesión para la comida, había asistentes que ya habían abandonado la convocatoria. En esta ocasión eso no ha sucedido y ha habido más participantes que en la pasada cita, según fuentes que estuvieron en ambas reuniones.

Por su parte, el que no será profesor emérito por el momento es Antonio Viudas, que pertenecía al departamento de Filología Hispánica y Lingüística General. Él también hizo la correspondiente solicitud y le fue denegada. Sin embargo, no pudo presentar recurso porque no recibió la notificación oficial. «Como ciudadano libre de toda sospecha la petición tiene que tener una respuesta. Según la Constitución española es un agravio comparativo evidente al no poder ejercer los tres solicitantes los mismos derechos», critica Viudas, que espera que la UEx cumpla la ley. «Soy muy paciente, voy a seguir esperando a que me lo notifiquen y si no lo tendré que poner en manos del Defensor del Pueblo», asegura a HOY. En su caso contaba con un informe en contra de su propio departamento, un documento que él lo califica como «sesgado y lleno de mentiras».

La decisión del Consejo de Gobierno hace dos meses supuso una gran polémica. Sobre todo porque se trataba de César Chaparro, que estuvo al frente de la UEx durante ocho años e incluso la propia Universidad le concedió el premio José María García Lafuente por su labor investigadora.

Las críticas a la institución no se hicieron esperar. De hecho, la Sociedad de Estudios Latinos, que aglutina a profesores de todas las universidades españolas y del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), calificó en agosto de «desafuero académico y científico» el portazo a Chaparro. Pidió a la Universidad que reconsiderara la decisión e incluso remitió un escrito al rector de la UEx, Antonio Hidalgo, en el que expresaba su «enorme extrañeza» por la negativa cuando el catedrático ya contaba con la aprobación por unanimidad del Departamento de Ciencias de la Antigüedad de la Facultad de Filosofía y Letras de la UEx.