Exhumarán un cuerpo enterrado en 1990 para una prueba de paternidad

Cementerio de Medellín, donde se encuentra el cuerpo que será exhumado. :: estrella domeque/
Cementerio de Medellín, donde se encuentra el cuerpo que será exhumado. :: estrella domeque

El Juzgado número 2 de Don Benito ha accedido a la petición de una mujer de 92 años hija de una sirvienta que tuvo el fallecido

Juan Soriano
JUAN SORIANO

No es habitual que un juzgado acceda a exhumar un cadáver para realizar una prueba de paternidad. Menos aún cuando se trata de un hombre fallecido hace casi 30 años y quien promueve la demanda es una mujer de 92. En las próximas semanas se resolverá un misterio que pasa por el Cementerio Municipal de Medellín.

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Don Benito ha accedido a la petición de esta mujer, lo que llevará a exhumar un cuerpo que está enterrado desde el año 1990. Tal como recoge el auto, la importancia de aclarar la relación paterno-filial, con las consecuencias jurídicas que puede tener, está por encima de una posible vulneración del derecho al honor. Más aún cuando el fallecido no tuvo descendencia y su heredera no se ha opuesto a la medida.

Los abogados Ángel García y Rocío Monago representan a la demandante, que por el momento prefiere mantenerse en el anonimato y que tampoco quiere revelar el nombre de quien, según sus indicios, podría ser su padre.

Los restos serán cotejados con unas muestras de la mujer que se mantienen bajo custodia judicial

Ángel García señala que el fallecido era una persona con una holgada posición económica. Vivía entre Madrid y Medellín, donde murió en 1990. Estaba casado, pero no tuvo hijos con su mujer. A su muerte fue declarada heredera la hija de una pareja de sirvientes que trabajó para la familia.

La demandante es hija de una sirvienta que trabajó para el matrimonio entre los años 20 y 30 del pasado siglo. Según indica su abogado, siempre ha sabido que su padre era el dueño de la casa donde trabajaba su madre. Pero nunca ha querido promover una prueba de paternidad. No ha sido hasta ahora, animada por sus hijas, cuando ha decidido dar el paso.

Los restos que serán exhumados en el Cementerio de Medellín serán enviados al Instituto de Medicina Legal de Badajoz, donde ya se custodian muestras de la demandante. Después se cotejará el ADN de ambos tejidos para tratar de acreditar si eran padre e hija.

Admisión a trámite

Ángel García señala que la principal dificultad de este tipo de casos consiste en conseguir que se admita a trámite la demanda. Superar ese paso implica que el juzgado entiende que hay evidencias para llevar a cabo una investigación, lo que suele requerir la exhumación del cadáver.

En este caso, el abogado explica que se aportó el testimonio de cuatro personas, contemporáneas de ambos, así como de familiares de la demandante. Todos señalaron que siempre han sabido que el antiguo dueño de la casa era el padre de la hija que tuvo su sirvienta.

Incluso se ha aportado como prueba una fotografía del fallecido poco antes de que muriera en 1990. García señala que el parecido con su cliente, que ahora tiene 92 años, es más que elocuente. Para más señas, la mujer se llama como la madre del hombre que, afirma, es su padre.