Las empresas de turismo activo piden a la Junta que combata el intrusismo

Participantes en el descenso del río Alagón, evento de turismo activo. :: hoy/
Participantes en el descenso del río Alagón, evento de turismo activo. :: hoy

La asociación regional lamenta la proliferación de entidades que operan en el sector bajo el amparo de la falta de lucro

Juan Soriano
JUAN SORIANO

La Asociación de empresarios de turismo activo, ocio y tiempo libre de Extremadura (denominada Extremadura Activa) reclama a la Junta de Extremadura que tome medidas contra la proliferación de entidades que operan en el sector sin la adecuada habilitación, ejerciendo una competencia desleal y sin el adecuado control.

Ante el inicio de la temporada alta para el turismo y «ante el creciente malestar y sensación de abandono que el sector viene sufriendo desde hace años», la entidad que agrupa de forma mayoritaria a los profesionales del turismo activo reclama al Gobierno regional más atención para una modalidad que se considera una pieza estratégica para la región por su capacidad para obtener valor de los recursos naturales.

La asociación lamenta lo que denomina «existencia brutal de intrusismo y competencia desleal», que en su opinión se ven fortalecidas por la inacción de la Administración regional para combatir a quienes ofrecen productos «de baja calidad, sin tributar y sometiendo a las empresas a realizar grandes esfuerzos económicos para paliar su impacto».

El colectivo lamenta que no se les ha consultado en la elaboración de la Ley de caza

En concreto, critica la proliferación de asociaciones sin ánimo de lucro, particulares, federaciones deportivas, escuelas de formación, clubes y otras entidades que prestan servicios turísticos a cambio de contraprestación económica, «en clara situación de ventaja y sin ninguna presión de fiscalización y control por parte de las autoridades».

Como indica, estos colectivos ofrecen actividades propias del sector del turismo activo pero con unos precios por debajo de mercado, lo que afecta a las empresas.

En esta línea, la asociación lamenta el «nulo desarrollo del sector del turismo activo en la nueva ley del Turismo en Extremadura, que vuelve a dejarnos sin marco regulador dejando el campo abonado a intrusos e ilegales».

La entidad señala que en los últimos tiempos se ha combatido la existencia de alojamientos ilegales, pero en el caso del turismo activo son las propias administraciones las impulsoras de propuestas que entran en competencia con las empresas, bien ofertando a la baja sus propias actividades o bien favoreciendo a entidades como las citadas.

Medio natural

La asociación aprecia esta falta de atención en la tramitación de otra norma en marcha en la Asamblea de Extremadura, la modificación de la Ley de caza, sobre la que denuncia que no ha habido ningún tipo de interlocución a pesar de que estas empresas son agentes activos en la organización de actividades profesionales en el medio natural.

La entidad señala que la propuesta de modificación de la ley aumenta la capacidad de restringir el acceso a zonas naturales por interés cinegético.

También impide que los perros vayan sin control por terrenos cinegéticos o zonas de seguridad, lo que afecta a las personas que quieran realizar actividades en la naturaleza con sus animales de compañía.

«Esta nueva ley nos crea una importante situación de desamparo y da pie a futuros problemas de compatibilidad que sin duda van a generar conflictos», añade. En su opinión, la norma «tendría que armonizar los usos en la búsqueda de compatibilizar sectores», por lo que espera cambios en la fase de enmiendas.

Por último, Extremadura Activa recalca el escaso nivel de compatibilidad de la ley que regula las Profesiones del Deporte con la realidad empresarial y las características del sector. «A pesar de haber demandado cambios y modificaciones en los diferentes borradores, estos en ningún caso se han reflejado en el desarrollo de la ley ni del reglamento publicado este año», afirma. La asociación alerta de que esto coloca a algunas empresas en un difícil equilibrio de sostenibilidad y continuidad.

La entidad apunta que el impacto de estas cuestiones «es abrumador, con empresas al borde del cierre o en las que peligra la continuidad de puestos de trabajo» dentro de un sector que ve mermada su capacidad «para establecer sinergias con hosteleros y restauradores para aumentar las pernoctaciones y el gasto de los visitantes».